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Maneja (bien) tus finanzas después del divorcio

Mike Periu
Tu seguro
Las mujeres latinas son más vulnerables después de un divorcio que las no latinas / Foto: Thinkstock

El divorcio es una realidad que vive una de cada diez mujeres latinas en los Estados Unidos. A pesar de que este índice de divorcio es más bajo que el nivel que experimentan las mujeres no latinas, el resultado tiende a ser peor para las latinas. Las mujeres de nuestra comunidad tienden a enfocarse más en la familia, sacrificando su educación formal y su experiencia laboral por cuidar a los hijos o a los miembros ancianos de la familia. Se dedican al cónyuge y muchas veces este las mantiene fuera del hilo financiero de la familia. Al momento de divorciarse, la latina se encuentra sola, con la custodia de los hijos, con poca experiencia laboral y con más preocupación por el futuro que cualquier otra cosa. ¿Qué puede hacer una mujer latina ante esta situación tan difícil?

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No te deprimas ni te des por vencida
Esto es lo peor que puedes hacer. Si entras en una depresión o comienzas a pensar que no te queda otra que tirar la toalla, entonces tomarás malas decisiones con respecto al dinero y otros aspectos de tu vida. Millones de mujeres latinas han pasado por un divorcio difícil y sobreviven; tú también puedes hacerlo. Es importante mantener una perspectiva positiva por tu bien y el de tus hijos.

Estudia bien el acuerdo financiero
No todos los acuerdos de divorcio son iguales y es sumamente importante que entiendas qué te corresponde y cómo lo recibirás. Por lo general, un acuerdo financiero consiste de 3 elementos: división de bienes, manutención del antes cónyuge y manutención de los niños. La división de bienes se trata de tu porcentaje de los bienes que adquirieron durante el matrimonio. Esto no incluye bienes que tu esposo trajo al matrimonio los cuales fueron comprados con dinero que ganó antes de casarse contigo. Es importante asegurarte de que tengas toda la información necesaria acerca de qué bienes realmente tienen como propiedades, cuentas bancarias, negocios y más. Si el acuerdo indica que tu exmarido te pagará cierto monto de dinero como parte de la división de bienes, no olvides que no tienes que pagar impuestos sobre esto. La manutención tuya suele consistir de un pago mensual por un plazo definido (como diez años) o hasta que ocurran ciertos eventos como que te cases de nuevo. Este pago sí está sujeto a impuestos. Finalmente, la manutención de los niños se hace como un pago aparte y no está sujeto a impuestos.

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No te comprometas a gastos fijos altos al inicio
Si como parte del divorcio tienes que buscar un nuevo lugar para vivir, es mejor alquilar por un tiempo y no comprar una casa inmediatamente. Existe mucha incertidumbre en los meses posteriores a un divorcio. No debes tomar decisiones que te comprometan a largo plazo como lo sería la compra de una casa. Es mejor esperar un tiempo y sentirte cómoda manejando tu dinero antes de comprar.

Solicita tu propia tarjeta de crédito
Muchas mujeres latinas no tienen un historial crediticio porque todas las transacciones importantes se hacían bajo el nombre del esposo. Si este es tu caso, tienes que comenzar a establecer tu propio crédito inmediatamente. Debes de solicitar una tarjeta y comenzar a usarla —siempre pagando el saldo completo a tiempo— por lo menos unas cuantas veces al mes. De esta manera, puedes ir creando tu propio historial de pagos que te servirá cuando quieras financiar un auto y comprar una casa.

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No permitas ni un solo pago tardío
Los términos financieros de un divorcio representan un acuerdo legal entre tú y tu ex. Él tiene que cumplir. Si comienzan a llegar tarde los pagos de manutención, no lo permitas. Los pagos tardíos pueden convertirse en pagos desparecidos en poco tiempo, si él ve que lo permites. Ese dinero es tuyo y tienes que defenderlo por tu bien y el de tus hijos.