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Aguas residuales, ruido, contaminación y urbanización amenazan Machu Picchu

Machu Picchu. (REUTERS/Enrique Castro-Mendivil)ç

La belleza de Machu Picchu atrae a una gran cantidad de turistas que para disfrutar de este emplazamiento único localizado en Perú debían realizar un largo recorrido. La llegada por aire y otras vías se hacía a través de Cuzco, y a partir de ahí había recorrer más de 70 kilómetros para ascender a las ruinas incas. El ascenso se podía hacer de varias maneras, a pie o en tren, y cada año había más y más gente que se animaba a acceder a esta maravilla histórica.

Ahora, el Gobierno de Perú quiere construir un aeropuerto a tan solo 30 kilómetros en una decisión que está causando un aluvión de críticas por parte de aquellas personas que quieren salvaguardar la relativa exclusividad de un lugar que va camino de convertirse en un parque de atracciones todavía mayor, con el impacto que ello podría tener en este lugar sagrado para los incas.

“Si el lugar ya esta saturado, la llegada masiva de personas lo único que puede hacer es contribuir a su deterioro acelerado”, afirmó a La Sexta, Andrés Ciudad, catedrático de Arqueología de América de la Universidad Complutense de Madrid.

Machu Picchu (REUTERS/Enrique Castro-Mendivil.

Los turistas se cuentan por millones. Concretamente, en 2018, más de un millón de personas visitaron Machu Picchu, es decir, alrededor de cuatro mil visitantes diarios, unos números que no paran de crecer.

El plan del Gobierno para la construcción del aeropuerto ya es una realidad, a pesar de la oposición de personalidades del mundo académico, de la cultura y propios ciudadanos peruanos. Las obras comenzaron a finales de mayo en Chinchero (localizado entre Machu Picchu y Cuzco). La idea es contar con un mejor acceso para los visitantes que llegan de fuera, lo que es una aberración que mucha gente no entiende.

Natalia Majluf es historiadora del arte peruana e inició una petición para que el presidente de Perú, Martín Alberto Vizcarra, se pensara dos veces su decisión.

“Pone en peligro la conservación de uno de los sitios históricos y arqueológicos más importantes del mundo”, afirmó a CNN.

Machu Picchu (REUTERS/Enrique Castro-Mendivil).

La contradicción de este proyecto con la realidad de la zona es total, ya que muchas familias aún no tienen agua corriente las 24 horas al día y un aeropuerto no puede operar sin instalaciones de agua. Laguna Piuray una de las fuentes de abastecimiento y podría estar en peligro ya que existe la preocupación de que pasará con las aguas residuales. Esto, el impacto en el paisaje del Valle Sagrado, el ruido, la contaminación y el tráfico podrían causar daños irreparables, unos miedos que quedaron reflejados en la petición. Sin embargo, Vizcarra sigue con su plan, respaldado por un argumento del fuerte impulso económico que significa contar con un aeropuerto.

Pero ya se sabe que crecimiento económico y protección de lugares ancestrales o naturales únicos no suelen ir de la mano. Otros lugares mágicos que han sido arruinados por el creciente turismo mundial. El lago, Boeung Kak fue en su día el más grande de Camboya. Su extensión y emplazamiento lo hacían un lugar ideal para que los turistas presenciaran puestas de sol únicas y los locales pescaran. El desarrollo urbanístico fue una consecuencia de la popularidad. El lago es ahora más una charca. ¿Será el mismo futuro que le espera a Laguna Piuray?

Machu Picchu. (Photo by Frédéric Soltan/Corbis via Getty Images)

Otras maravillas internacionales han dejado de ser un placer para los sentidos por culpa del fenómeno de la sobre explotación turística. Taj Majal, en la India, no tiene nada que ver con las fotografías icónicas que vemos en las revistas de viajes, ya que está completamente rebosante de visitantes. A finales de mayo, el Museo del Louvre en París cerró sus puertas porque sus trabajadores percibieron que la cantidad de personas que lo visitaban no correspondía con las posibilidades del centro de salvaguardar la integridad de sus obras de arte. Infinidad de ruinas ancestrales han desaparecido para adecuar las ciudades modernas y otras están afectadas por el impacto de una masa difícil de controlar, más aún cuando se le facilita tanto las cosas.

El Patrimonio de la Humanidad será dentro de poco el patrimonio del turista y todo indica que eso es lo que acabará sucediendo con Machu Picchu.