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Sin ahorros ni ingresos. Preocupa a los empresarios la continuidad de sus negocios

Carlos Manzoni

La pandemia de coronavirus que afecta al entramado empresarial del mundo entero, adquiere ribetes más acuciantes en la Argentina, por tratarse de un país que vivió la descapitalización del sector empresario en las últimas décadas. Como lógica consecuencia, hoy ese grupo ya gastó sus ahorros y, de cara al futuro inmediato, está preocupado por la continuidad de sus negocios y las operaciones de sus empresas.

Esto es lo que surge de una encuesta privada elaborada por Vistage Argentina, en la que se consulta a 189 líderes empresarios, entre los que se cuentan números uno, CEO, altos ejecutivos y dueños de empresas. En este trabajo, respondieron al 19 de mayo un conjunto de 16 preguntas sobre la situación que atraviesa su negocio a casi tres meses de permanecer en cuarentena obligatoria debido a la llegada del Covid-19.

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Alejo Canton, presidente de Vistage Argentina afirma que, si bien la situación está levemente mejor si se compara con el cierre casi total establecido a fines de marzo, sigue siendo muy crítica. "Las empresas ya gastaron sus ahorros, porque la Argentina es un país en el cual que el sector empresarial se descapitalizó en las últimas décadas. La encuesta refleja gran preocupación con la continuidad del negocio y las operaciones de las empresas", señala el directivo.

Julián Di Nanno, socio fundador y presidente de DCE Ingeniería, empresa argentina dedicada al diseño, desarrollo y construcción de Data Centers, confirma que hay mucha preocupación por la continuidad de los negocios. "El mercado venía muy lento desde antes del cambio de Gobierno y después de ese cambio no había terminado de arrancar, cuando llegó la pandemia. Se estaba vendiendo muy poco y esto paró todo. Creo que va a ser una situación peor que la de 2001, porque en aquel momento en el resto del mundo había plata, pero hoy no es así, entonces cada uno va a priorizar su empresa en su país y recién después, si le queda resto, va a mirar otros países", opina el empresario.

En este contexto, al ser consultados sobre cuánto tiempo consideran que la empresa podrá funcionar antes de quedarse sin caja, el 27% de los encuestados expresó que estima hasta dos meses; un 23% respondió que hasta cuatro meses; 11% estima que hasta seis meses; 14% cree que podrá funcionar más de seis meses, y un 12% tiene para un mes más.

Estas estimaciones resultan más preocupantes aún si se las cruza con lo que surge al preguntarles cuándo estiman que podrán retomar su nivel normal de actividad. En los resultados de esa pregunta se puede ver que 53% cree que será de octubre en adelante; 17% piensa que será en septiembre; 11%, en agosto; y solo 7%, en julio.

La situación de los empleados es otro tema sensible, que fue reflejado en la encuesta. Al ser consultados acerca de si suspendieron personal mediante la asignación no remunerativa del artículo 223 bis de la ley de contrato de trabajo, 156 de los encuestados, es decir, el 83%, expresó que no; es decir que solo 17% lo hizo. "Un 77% de los relevados reconoció haber solicitado el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción", acota Canton.

Asimismo, de los empresarios que permanecen operando sus actividades, 57% expresó que no tienen trabajadores suspendidos o licenciados. Un 20% confirmó tener hasta un 20% de trabajadores suspendidos o licenciados; un 6% de los empresarios encuestados afirmó contar con hasta un 40% de sus trabajadores sin actividad; un 5% expresó que hasta un 60% de sus trabajadores se encuentran suspendidos; y sólo un 2% comentó tener hasta un 60% bajo licencia.

Julián Monti, socio y CEO de Miguel Monti y Asociados, estudio contable orientado a la gestión, cuenta que en su caso particular no hubo suspensiones, debido a la particularidad de su actividad. "La situación con nuestros empleados es normal. No tuvimos suspensiones y no esperamos tenerlas en el año, porque nuestros servicios, tanto el estudio contable como la administradora fiduciaria, son cuasiesenciales y en el momento en que prescindo de mis empleados ya no puedo brindarle a mis clientes algo que para ellos es bastante imprescindible", relata el empresario.