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Este anuncio es una cochinada, pero lo hacen por una buena causa

Fernando Gonzalo
·2  min de lectura

Si te piden que imagines un anuncio de un supermercado, probablemente visualices imágenes de productos frescos muy apetecibles y ofertas de precios ahorro. Lo que nadie esperaría es ver gente absurdamente embadurnada en salsas y batidos.

Entonces, ¿a qué se debe este surrealista spot en el que la gente hace el guarro con la comida? Detrás de estas imágenes repugnantes hay una buena causa: concienciar al consumidor sobre el desperdicio de comida.

Nada menos que un tercio de la comida que se produce en el mundo se desperdicia cada año. Los alimentos que se tiran a la basura tienen su huella de carbono y suponen un 8% de las emisiones mundiales de CO2. Es decir, que además de la flagrante injusticia de que el primer mundo esté tirando alimentos a la basura mientras hay gente pasando hambre, esta lamentable práctica constituye una contribución importante al cambio climático.

Para concienciar sobre esta vergonzosa realidad, la cadena de supermercados Motatos ha lanzado un anuncio que refleja a la perfección este sinsentido: una peluquera vierte un bote de salsa de tomate sobre la melena de una mujer, un joven le da un bocado a una galleta y deja caer al suelo el resto, un hombre se embadurna la cara con batido despreocupadamente, unos espaguetis aterrizan sobre la cabeza de un niño.

“Malgastar comida estupenda es estúpido. Nosotros la rescatamos y la vendemos”, reza el anuncio. Y es que Motatos se ha unido a una iniciativa que algunos supermercados ya llevan un tiempo poniendo en práctica: vender los productos cuya fecha de caducidad está próxima con descuentos de entre el 20 y el 90%. De esta manera se incentiva que el cliente escoja y consuma estos productos que, de otra manera, acabarían tristemente en la basura.

La creciente preocupación por el cambio climático ha puesto el asunto del desperdicio de alimentos en el foco y ya hay varias iniciativas encaminadas a reducir el despilfarro. Otro ejemplo de ello es la app Too Good to Go, una versión ecológica de las aplicaciones para pedir comida que permite a los usuarios comprar a los restaurantes, por un precio muy reducido, los deliciosos platos que no se han vendido en el día y que se iban a tirar a pesar de estar en perfectas condiciones.

Imagen de la campaña
Imagen de la campaña

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