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Así ha arruinado el impuesto de sucesiones a un niño andaluz de 11 años

Un año después de que El Español se hiciese eco de su historia, Antonio, el niño sevillano al que este diario bautizó en su día como “el arruinado más joven de España por el impuesto de sucesiones, podría tener una salida a su complicada situación a solo unas semanas de distancia. Las que tardaría Hacienda en reunirse con la familia, algo a lo que han accedido para que expongan el caso y con suerte encontrar una solución para la deuda de 60.000 euros que con solo 11 años Antonio tiene con el fisco.

Hacienda le reclama a Antonio, de 11 años, 31.000 euros del impuesto de suceciones más otros 29.000 por los intereses generados desde la muerte de su padre, hace nueve años. (Foto: Getty Iamges)

Los problemas económicos de Antonio, que tiene hipotecado su futuro, y su madre, Mar, comenzaron en 2010 tras la muerte repentina del padre del niño, que entonces solo tenía dos años. Un día, sin esperarlo, se encontraron con una carta de Hacienda en el buzón que les reclamaba 31.000 a él y 20.000 a ella por una herencia de la que hay partes que no conocían y de la que nueve años después no han recibido nada.

La pareja vivía junto a su hijo en una casa de campo a unos ocho kilómetros de Lebrija, en Sevilla. El 50% de la propiedad pertenecía al padre de Antonio. La otra mitad, a su exmujer. A día de hoy la herencia no ha sido resuelta. No se ha llegado a un acuerdo con la otra familia y eso es algo que ha contribuido a aumentar la deuda del niño con Hacienda. Al no haber recibido lo que le corresponde, no pueden ponerlo a su nombre para vender y obtener la liquidez necesaria para saldar la deuda, que con el paso del tiempo se ha duplicado.

La familia siempre ha insistido, como reconocen en varias entrevistas con El Español, en que nunca se ha negado a pagar. El problema, uno de ellos, es que apenas se les ha dado margen. La idea de Mar, de 38 años, era pedir un préstamo para poder hacer frente al impuesto de sucesiones. Sin embargo, se encontró con que sus cuentas y su coche habían sido embargados antes de poder hacerlo. Tuvo que mudarse a casa de sus padres, abandonar el que había sido el hogar familiar y con ayuda de estos pedir un préstamo para levantar el embargo y hacer frente a la reclamación del erario público.

Hoy en día sigue pagando aquel préstamo con la pensión de viudedad que cobra y sin la posibilidad de hacer frente a la parte que le corresponde a su hijo, que no sabe bien lo que pasa pero va teniendo edad para darse cuenta de sospechar, y liberarle de esta carga de cara al futuro.

Con la herencia sin resolverse y sin poder obtener liquidez, madre e hijo podrían encontrar una luz al final del túnel en su reunión con el departamento de Hacienda de la Junta de Andalucía, que, según publica El Español, habría accedido a encontrarse con ellos para estudiar su caso.

Sobre la mesa, como explican al mencionado diario desde Stop Sucesiones, organización que está asesorando a la familia de Antonio, hay varias opciones. Una, la más beneficiosa para el niño, sería la de parar su expediente y condonarle la deuda. Otra sería que la ley que este año entra en vigor y que estipula una bonificación del 99% sobre las herencias directas, de padre y/o madre, le sea aplicada con carácter retroactivo.

Las otras dos posibilidades que podrían estudiarse sería la de pedir un aplazamiento -la ley contempla 26 meses que de poco les sirven-. Lo que necesitan es margen para que la herencia sea resuelta y poder poner las propiedades a su nombre y venderlas. Así conseguirían el dinero necesario para saldar la deuda. Una última opción sería la de que anular los intereses y dejar el impuesto en lo que era originalmente, los 31.000 euros establecidos para una herencia valorada en 295.000 euros.