U.S. markets closed
  • F S&P 500

    4,559.00
    +21.50 (+0.47%)
     
  • F Dow Jones

    34,805.00
    +239.00 (+0.69%)
     
  • F Nasdaq

    15,723.50
    +5.75 (+0.04%)
     
  • RTY=F

    2,186.50
    +27.20 (+1.26%)
     
  • Petróleo

    67.72
    +1.46 (+2.20%)
     
  • Oro

    1,786.90
    +3.00 (+0.17%)
     
  • Plata

    22.57
    +0.08 (+0.37%)
     
  • dólar/euro

    1.1297
    -0.0020 (-0.18%)
     
  • Bono a 10 años

    1.3430
    -0.1050 (-7.25%)
     
  • Volatilidad

    30.67
    +2.72 (+9.73%)
     
  • dólar/libra

    1.3239
    +0.0004 (+0.03%)
     
  • yen/dólar

    113.0110
    +0.2110 (+0.19%)
     
  • BTC-USD

    48,879.40
    -343.37 (-0.70%)
     
  • CMC Crypto 200

    1,256.15
    -185.61 (-12.87%)
     
  • FTSE 100

    7,122.32
    -6.89 (-0.10%)
     
  • Nikkei 225

    27,765.13
    -264.44 (-0.94%)
     

¿Qué falta para frenar el desastre climático que ya comenzó?: ocho recomendaciones de Bill Gates

·6  min de lectura

Parte del conocimiento ya está. La creatividad tecnológica también hace un tiempo que ha iniciado. Aunque falta. Lo que parece increíble es que lo más importante para concursar no es la ciencia, sino la voluntad. Voluntad política, gubernamental, empresarial, ciudadana. Detener el cambio climático luce factible, de acuerdo al diagnóstico que hace Bill Gates en su libro Cómo evitar un desastre climático, pero el camino necesita del empeño de todos. Aquí un resumen de sus recomendaciones

Como casi todo, el calentamiento global parece una problemática compleja e intrincada pero, al mismo tiempo, puede ser entendida de manera muy simple:

El dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, que son los gases expedimos para producir energía para sus distintos usos (industrias, vehículos, fábricas, etc.) atrapan el calor de la atmósfera y provocan el aumento de las temperaturas en la superficie terrestre.

Cuanto más gases de este tipo generemos, más calor habrá en el planeta. Y si no logramos reducir sus emisiones a cero, podríamos ver cómo la temperatura media del planeta aumentaría entre 4 y 8 grados centígrados para el 2099. Y ese aumento de temperatura puede ser fatal para la vida tal como la conocemos.

Qué hacer frente a este tenebroso escenario es una discusión que tiene ya décadas entre el liderazgo de élites de las principales potencias del mundo, primero, y ahora de manera más masiva en todo el orbe.

Primero que todo, aceptarlo. Ya a estas alturas los científicos que argumentan que el aumento de las temperaturas es historiográfico no llega al 3% de la comunidad científica, y la gran mayoría de ellos está vinculados a causas económicas a quienes un cambio en la producción de energía traería consecuencias financieras.

Y esa es una realidad. Hay todo un gran rubro económico que tendrá que adaptarse. Un escenario, por cierto, que hace mucho previeron grandes y pequeños capitales, y en el que desde hace años comenzaron a pavimentar mercados, capacidades y competencias.

Tres grandes nortes

Ante ese escenario, Bill Gates, co-fundador de Microsoft y uno de los inventores contemporáneos más relevantes de nuestra era, filántropo y acucioso investigador, tiene ya varios años trabajando en el tema con gobiernos y científicos de todas partes del mundo, y publicó hace pocas semanas el libro Cómo evitar un desastre climático, una suerte de manual de principios, vías y soluciones para lograr que las temperaturas no sigan subiendo y amenazando la vida tal como la conocemos en el planeta.

Incertidumbre

El libro será, de seguro, además, un difusor fundamental para que el tema se termine de convertir en la prioridad que merece, detallando el problema que nos es común a todos, y la incertidumbre en el que contextualiza el futuro de la vida en la Tierra si no tomamos previsiones.

Explicaciones técnicas aparte, Gates, después de conversar con decenas de economistas, dirigentes políticos y sociales, investigadores de las ciencias especializadas en este campo y otros actores influyentes en el rubro, propone, además de las opciones técnicas, un conjunto de propuestas que considera fundamentales para que los cambios sean viables.

El autor parte de tres grandes principios como un eje:

  • Para evitar un desastre climático, tenemos que alcanzar las cero emisiones.

  • Debemos aplicar las herramientas de las que ya disponemos, como las energías solar y eólica, de manera más rápida e inteligente.

  • Debemos crear y comercializar tecnologías de vanguardia que nos ayuden a lograr nuestro objetivo.

Posibilidades, dificultades y realismo

Sin embargo, con los pies en la tierra, Gates advierte: “No hay vías factible para alcanzar la meta cero que consistan en abandonar por completo los combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo)”. A lo que agrega: “necesitamos tener señales de precios para decirle al sector privado que queremos productos ecológicos”.

Por lo cual prevé que, sin la intervención de los gobiernos del mundo, será imposible evitar un desastre, en especial en los países que viven cerca del ecuador. “Las empresas simplemente no pueden cambiar toda esa infraestructura física a menos que las señales del mercado sean constantes y muy claras”, puntualizó.

Después de una década dedicado al tema del cambio climático, Bill Gates hace un tratado en su libro que incluye, por una parte, las soluciones que ya hay (y, buena sorpresa, no son pocas) y los avances que aún necesitamos (tampoco lo son) para evitar que este mundo que conocemos deje de ser viable para nuestra especie.

Resumidas, estas ocho son algunas de las ideas principales que Bill Gates propone en su libro Cómo evitar un desastre climático:

  1. Eliminar por completo las emisiones de carbono, elevando el costo de este tipo de energía para aumentar el perjuicio de su producción y consumo. Actualmente brindamos a la atmósfera 51 mil millones de toneladas de carbono al año. La meta es desaparecerlas por completo.

  2. Para llegar a 2050 con cero emisiones de carbono habría que revisar lo que están haciendo los países que mejores resultados han logrado y seguir ese ejemplo y profundizarlo.

  3. Ampliar la oferta de innovación: que los gobiernos se propongan metas claras en el mediano plazo para que los polos de investigación (académicos, científicos, empresariales) den con más y nuevas formas de producción de energía limpia. Tener qué implementar parece vital para poder implementarlo

  4. Estimular la demanda de esa innovación. Una vez establecida una variedad de fuentes de energía limpia (incluyendo las que ya existen), fomentar su producción con incentivos para costos y riesgos, crear facilidades para que tengan mercado, aprovechar el poder de los gobiernos para contratar esas energías, haciendo que electricidad, aviones, vehículos y otras formas de consumo oficial utilicen esas nuevas energías;

  5. Electricidad limpia: aumentar la exigencia a las compañías eléctricas para que cada vez obtengan más energía de fuentes limpias (libres de producción de carbono);

  6. Incentivar, por medio de la regulación y facilidades a nueva infraestructura, que toda maquinaria útil para producir combustible fósil pueda mantenerse en funcionamiento si está en perfectas condiciones, de manera que el costo de mantenerla, renovarla o reponerla haga apetecible pensar en un cambio de energía;

  7. Voluntad política: ningún gobierno será capaz de hacerlo solo. Se necesita del compromiso de instancias federales y regionales, legislativas y ejecutivas, locales y estatales. Ningún país podrá solo. Ninguna ciudad podrá sola. La cooperación será fundamental;

  8. Responsabilidad individual. Como ciudadanos y como votantes, como empleados o emprendedores, como consumidores y reguladores, lo que cada persona puede hacer es vital, hacer presión, solicitar cambios, reportar áreas de oportunidad, ser voceros de la problemática y premiar con nuestro consumo a los emprendedores que se atrevan a producir nueva energía limpia.

Catástrofe evitable

Los gases que producimos y que aumentan la temperatura del planeta ocasionando lo que se denomina efecto invernadero, no solo producen más calor, sino que tienen impacto en la salud, en los glaciares, en cientos de especies, en las cosechas y la pesca... el aumento sistemático de la temperatura por causas humanas (la producción de energía de origen fósil) influye y amenaza casi cualquier dimensión de la vida que conozcamos.

El reto es inmenso, los escenarios negativos son nefastos, y el acuerdo de gran parte de las sociedades parece imprescindible. Sin embargo, en sus 318 páginas, Gates no escoge ser derrotista: "si el mundo sigue produciendo gases de efecto invernadero, el cambio climático seguirá empeorando y el impacto en los seres humanos con toda probabilidad será catastrófico. Pero las cosas pueden cambiar... estoy convencido de que podemos hacerlo".

(VIDEO) ¿El hielo del Ártico desaparecerá?

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.