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Brendan Fraser y la película que confirmó a espaldas del mundo que era una estrella de moda

BEVERLY HILLS, CALIFORNIA - 28 ENERO: Brendan Fraser asiste a la AARP Anual Movies for Grownups Awards - Alfombra Roja en el Beverly Wilshire, Hotel Four Seasons, el 28 de enero de 2023 en Beverly Hills, California (Foto: Michael Kovac/Getty Images para AARP)
BEVERLY HILLS, CALIFORNIA - 28 ENERO: Brendan Fraser asiste a la AARP Anual Movies for Grownups Awards - Alfombra Roja en el Beverly Wilshire, Hotel Four Seasons, el 28 de enero de 2023 en Beverly Hills, California (Foto: Michael Kovac/Getty Images para AARP) (Michael Kovac/Getty Images para AARP)

El trabajo de Brendan Fraser en La ballena y su nominación al Óscar nos ha hecho mirar a la estrella de La momia con otros ojos. Lejos de volver a verle como un actor cuya predilección por el cine familiar y la comedia terminó por hacerle desaparecer a finales de la década de los 2000, ahora tenemos claro que siempre fue alguien con mucho por decir en la industria al que la crueldad de Hollywood terminó limitando.

Sin embargo, aunque en sus últimos años solo lo recordemos por títulos como Viaje al centro de la Tierra, Corazón de Tinta o En pata de guerra, Fraser, más allá de erigirse como un as del cine de aventuras en La momia, ya vino apuntando maneras en su faceta dramática en películas como El americano impasible, con la que ya demostró que tenía potencial y madera de estrella más allá de lo cómico y familiar. Aunque el mejor ejemplo lo encontramos en un proyecto que nunca llegamos a ver.

Hablo de Superman: Flyby, película sobre el hombre de acero que Warner Bros estaba desarrollando junto a J.J. Abrams entre el 2000 y 2003 antes de dar luz verde a Superman Returns. En aquel inicio de la fiebre por los superhéroes tras el éxito de Batman en los 90, el estudio quería repetir éxito con este otro personaje de DC y asegurarse el mejor plantel de estrellas. Primero lo intentó con Nicolas Cage y Tim Burton en la también cancelada Superman Lives, a la que, como bien se fue conociendo a través de reportes de medios como Variety o Chicago Suntimes, siguió este otro título para el que estuvieron negociando con Josh Hartnett, Jude Law , Paul Walker, Ashton Kutcher, Matt Bomer o Brendan Fraser. Es decir, todas las estrellas en ciernes de la época.

La película, que iba a ser otra historia de orígenes remontándonos a la destrucción de Krypton, a la llegada de Superman a la Tierra, su relación con Lois Lane o su enemistad con Lex Luthor, finalmente fue papel mojado y el estudio apostó por un concepto diferente con el Superman Returns que protagonizó un desconocido como Brandon Routh. Aun así, nos hace a la idea de que, aunque siempre viéramos a Fraser como alguien encasillado en las aventuras cómicas y familiares al que no parecía que le lloviesen oportunidades, lo cierto es que tras el éxito de La momia llegó a ser uno de los nombres más reconocidos para realizar blockbusters del calibre de Superman.

Fraser, en una entrevista con The Howard Stern Show en medio de su campaña al Óscar, ha reflexionado sobre esta oportunidad, lo alto que se quiso apuntar con el casting, lo mucho que hubiera significado para él interpretar un rol de estas dimensiones, las reticencias que le producía ligarse a un personaje tan icónico y el cómo se tomó su cancelación. Y sus palabras son un claro reflejo de que, de haberse materializado proyectos de esta índole, el rumbo de su carrera se hubiera fijado hacia el prestigio y reconocimiento muchos años antes de su trabajo en ‘La ballena’. Pero, sobre todo, que su estatus de estrella de moda ya lo tenía ganado.

“Todo el mundo en la ciudad estaba haciendo el casting para Superman. Había seis o siete candidatos en 2002 o 2003. Paul Walker, recuerdo que Paul Walker estaba antes que yo. Éramos como los sospechosos habituales”, comenzaba explicando. “Por supuesto, era una oportunidad increíble que podría cambiar tu vida, pero yo tuve que reconciliarme con la idea de 'Ok, imagina que te dan el trabajo de ser el Hombre de Acero, va a estar grabado en tu tumba. Siempre serás recordado como el Hombre de Acero’”, admitía sobre sus dudas.

Pese a ello, sintió la cancelación como una decepción ante las oportunidades que podría haberle abierto. "Me sentí decepcionado de que había una oportunidad increíble y no llegó a buen término. Tuvo mucho que ver con algunas travesuras y la política del estudio”, matizaba. Y es que, por mucho que se hubiera ligado su figura a Superman en los años venideros, optar a papeles de este nivel abre la idea de estar ante un intérprete potente, con carisma y buen hacer que es capaz de soportar el peso del legado que arrastra un personaje como El hombre de acero o de la grandilocuencia que acarrea la acción de altas dimensiones. De hecho, Fraser ya lo demostró con La momia, donde también cargó con el peso de un personaje icónico de los monstruos clásico de Universal en una aventura que apuntó muy alto. Y estamos seguros de que Superman lo hubiera reafirmado.

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