U.S. markets closed
  • F S&P 500

    3,601.75
    +0.25 (+0.01%)
     
  • F Dow Jones

    28,850.00
    +49.00 (+0.17%)
     
  • F Nasdaq

    11,009.50
    -26.00 (-0.24%)
     
  • RTY=F

    1,672.30
    +2.50 (+0.15%)
     
  • Petróleo

    81.97
    +2.48 (+3.12%)
     
  • Oro

    1,672.20
    +0.20 (+0.01%)
     
  • Plata

    19.10
    +0.06 (+0.32%)
     
  • dólar/euro

    0.9798
    -0.0003 (-0.03%)
     
  • Bono a 10 años

    3.8040
    +0.0570 (+1.52%)
     
  • Volatilidad

    31.62
    -0.22 (-0.69%)
     
  • dólar/libra

    1.1139
    -0.0027 (-0.24%)
     
  • yen/dólar

    144.8770
    +0.1480 (+0.10%)
     
  • BTC-USD

    18,972.71
    -338.50 (-1.75%)
     
  • CMC Crypto 200

    443.49
    +0.06 (+0.01%)
     
  • FTSE 100

    6,893.81
    +12.22 (+0.18%)
     
  • Nikkei 225

    25,937.21
    -484.89 (-1.84%)
     

Cargar el móvil con tu propio sudor podría ser pronto un sueño cumplido

·2  min de lectura

El desarrollo de dispositivos electrónicos personales, que se puedan “vestir”, se enfrenta siempre al mismo problema: la fuente de alimentación. Aunque las baterías cada vez son más finas, siguen siendo demasiado grandes y pesadas para llevarlas pegadas al cuerpo. Pero un equipo de investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst ha dado con una ingeniosa solución que aprovecha un recurso insólito y totalmente ecológico para producir energía: el sudor humano.

El sudor puede ser una forma eficiente y sostenible de generar electricidad. Imagen vía Getty.
El sudor puede ser una forma eficiente y sostenible de generar electricidad. Imagen vía Getty.

Nuestra piel está siempre húmeda gracias a la transpiración y la evaporación del sudor genera cierta cantidad de energía. ¿Es posible aprovechar dicha energía para producir electricidad? Pues parece ser que sí, pero para conseguirlo hacía falta un elemento adicional: nuestras amigas las bacterias.

En concreto, la pieza clave es la bacteria Geobacter sulfurreducens, un bacilo con propiedades electrogénicas que crece formando unas películas o biofilms en las que cada bacteria se conecta con sus vecinas a través de unos “pelitos” que actúan como nanocables naturales. Este peculiar microbio ya se venía estudiando desde hace tiempo para intentar aprovechar su potencial generador de electricidad y producir pilas, pero para que funcionaran había que mantener al “bichito” vivo y bien alimentado.

El gran logro de este equipo de científicos ha sido conseguir un biofilm a partir de una versión manipulada de Geobacter sulfurreducens que no necesita que la bacteria esté viva para funcionar. Con un láser se imprimen unos pequeños circuitos en las películas, se intercalan entre unos electrodos y se sellan en un polímero suave y pegajoso que se adhiere a la piel, quedando así “enchufado” a esta.

Imágenes vía Liu et al./University of Massachusetts Amherst
Imágenes vía Liu et al./University of Massachusetts Amherst

El desarrollo de esta tecnología podría revolucionar el mundo de la electrónica portátil. Obviamente, no nos va a servir para producir toda la electricidad que gastamos en casa, pero podría alimentar de manera eficiente todo tipo de gadgets y dispositivos pequeños. Por ejemplo, el equipo realizó un experimento con un sensor capaz de medir el pulso, la respiración y otros parámetros corporales y demostró que el parche era capaz de alimentarlo durante al menos dieciocho horas.

Las potenciales aplicaciones son infinitas: desde alimentar dispositivos médicos para controlar las constantes vitales o los niveles de glucosa hasta la posibilidad de cargar el teléfono móvil o el smartwatch cuando no tengamos un enchufe a mano. ¿Qué otros aparatos se podrían volver portátiles gracias a esta nueva fuente de energía?

VÍDEO: Un impulso a las energías renovables