U.S. Markets closed

China se olvida de su compromiso con el cambio climático: vuelve al carbón

A pesar de las restricciones que Pekín había impuesto a las centrales generadoras de energía a partir de carbón, con el fin de controlar la polución en las ciudades y autoproclamarse el líder en la lucha contra el cambio climático, la guerra comercial con Estados Unidos ha llevado a que China recule y planee reintroducir centrales termoeléctricas.

Estas introducirán en la economía china 259 gigavatios a base de carbón, es decir, toda la producción eléctrica con ese combustible fósil en Estados Unidos, con la diferencia que mientras las plantas en territorio estadounidense se cierran, en China continúan expandiéndose.

Central nuclear china. Foto: Bloomberg

CoalSwarm, una red mundial de investigadores que rastrean la infraestructura de combustibles fósiles, analizó imágenes satelitales a partir de julio de 2018 y descubrió que la construcción de la mitad de 151 plantas aún está en curso, a pesar de las ordenes que había emitido el gobierno chino en el pasado de parar este tipo de obras.

Las imágenes muestran torres de enfriamiento y edificios nuevos cerca de las plantas, los cuales no estaban presentes hace un año, cuando Pekín ordenó detener las operaciones con el fin de cumplir con los objetivos climáticos globales y hacer frente a las quejas por la polución que inunda las principales ciudades chinas.

Los investigadores de CoalSwarm, financiados por organizaciones ecologistas y donaciones privadas, advirtieron que las nuevas centrales termoeléctricas en China amenazan con “minar gravemente” los objetivos climáticos globales.

En su último informe sobre el uso de combustibles fósiles en China, titulado “Alerta de tsunami”, ese instituto de investigación científica indicó que las plantas de carbón aumentarán la capacidad de electricidad china en un 25 por ciento, un total de 259 GW, lo cual esta “totalmente fuera de lugar” con el Acuerdo de París.

“Esta nueva evidencia de que el gobierno central de China no ha podido detener la construcción de centrales eléctricas de carbón es alarmante. El planeta no puede tolerar la construcción de otra serie de plantas del tamaño existente en Estados Unidos”, dijo en la presentación del informe Ted Nace, director ejecutivo de CoalSwarm.

La construcción de centrales se reanuda

La mayor parte de las centrales eléctricas empezaron a ejecutarse entre 2014 y 2016, cuando el gobierno central en Pekín permitió a las autoridades provinciales tomar la decisión de otorgar los permisos, pero a finales de 2016 el gobierno ordenó detener o aplazar todos los proyectos.

A modo de ejemplo, el informe cita que una estación termoeléctrica en Huadian Nanxiong ya cuenta con dos torres de enfriamiento a pesar de que en enero de 2017 Pekín ordenó suspender su construcción.

En otras fotografías satelitales se puede observar el vapor de agua que emerge de las torres de enfriamiento donde antes no había operaciones, lo cual significa que la planta ya esta operativa y generando energía a partir de carbón.

Gráfico que muestra el crecimiento y las previsiones de la capacidad china de producción de carbón. 

El reporte asegura que algunas de las plantas parecen haber sido construidas completamente pero no han sido conectadas a la red eléctrica nacional, lo que parece ser una jugada de los funcionarios locales para que no sea tomada en cuenta su producción y evitar exceder el límite impuesto por el gobierno central al carbón.

El más reciente plan quinquenal de China establece que no puede haber más de 1.100 GW de energía producida por carbón para 2020, pero un aumento de 259 GW con las nuevas plantas llevará a que se llegue a los casi 1.000 GW de capacidad existente.

Y dado que China tiene cerca de la mitad de la capacidad de energía producida por carbón a nivel mundial, cualquier modificación tiene un gran efecto sobre los efectos del cambio climático a nivel mundial.

¿Qué pasó con la China comprometida con el cambio climático?

Además, esto hará que para China sea extremadamente difícil poder cumplir con los objetivos sobre el clima a los que se comprometió en el Acuerdo de París, del cual salieron como abanderados y líderes en la lucha contra el cambio climático tras el retiro de Estados Unidos de ese pacto que busca reducir el calentamiento climático por debajo de los 2 grados para este siglo.

La Agencia Internacional de Energía estima que China debe cerrar todas sus plantas de carbón antes de 2045 para que el mundo tenga una oportunidad real de evitar un calentamiento global catastrófico.

Cargamento de carbón en una mina de la empresa china Huaibei Mining. China Daily via REUTERS

Pero es muy difícil para China dejar de depender de ese combustible fósil, dado que el país ha estado utilizando las centrales de carbón como una forma de estimular el crecimiento económico y la inversión a nivel provincial.

La guerra comercial con Estados Unidos llevó al gobierno a reducir los estrictos controles a la producción de acero y energía a través del carbón, y el estándar para medir los niveles de contaminación deberán reducirse en un 3 por ciento, dos puntos porcentuales menos del 5 por ciento propuesto previamente antes del inicio de la imposición arancelaria por parte de Washington.

Los indicadores económicos en China muestran una desaceleración y por ende el gobierno esta empezando a recortar las políticas ambientales para impulsar el crecimiento. Este es el modelo que ha llevado a que China tenga un rápido desarrollo económico a costa de la salud del planeta.

Artículos relacionados que te pueden interesar:

El lado oscuro del boom de la energía solar en China que puede ser un aviso para todo el mundo

China fabrica un ejército de robots para impulsar su economía