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Cómo afecta el coronavirus al mercado inmobiliario español

Prácticamente ningún sector de la economía española se libra de los efectos del coronavirus y la vivienda es uno de los más duramente golpeados.

Durante dos meses, nadie ha podido salir de casa salvo en las salidas excepciones, por lo que las visitas de posibles compradores se han interrumpido en seco. Aunque el confinamiento se haya relajado en las últimas semanas, todavía hay limitaciones y no se permite el movimiento entre provincias. Como es lógico, si no se ha visto el inmueble antes, difícilmente se producirá una compra. Por tanto, solo se finalizarán las operaciones que ya se habían iniciado antes de la cuarentena y, por el momento, no habrá nuevas compraventas de viviendas.

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El mercado inmobiliario no se quedará ajeno al golpe económico del coronavirus en España. Algunos ya ven grandes oportunidades de compra en el corto y medio plazo. Foto: Getty Image.

Comprarcasa asegura que “se ha producido una paralización en el número de llamadas y mails de compradores”, sobre todo, en Madrid, al ser una de las ciudades más castigadas por la pandemia. Al desaparecer la compraventa de casas, inevitablemente la firma de préstamos también cae. La Agencia Negociadora calcula que, entre abril y mayo, la materialización de estos contratos podría descender entre un 40% y un 60%. La evolución de la firma de hipotecas será paralela a la de los sectores productivo y financiero, aunque se cree que una vez que pase la pandemia se podrán recuperar o incluso rebasar los niveles anteriores.

¿Una oportunidad para comprar vivienda?

Las bajadas de precio ya se están empezando a intuir y es cierto que comprar una vivienda de aquí a dos o tres meses será más barato que en 2019. Muchos propietarios se encontrarán en una situación de necesidad de liquidez, por lo que aparecerán oportunidades de compra con descuento a corto y a medio plazo. De tener posibilidades financieras y estabilidad laboral, la adquisición podría ser recomendable en el segundo semestre de 2020, cuando los momentos más duros provocados por la crisis del COVID-19 hayan pasado.

Por otra parte, una de las cuestiones que más preocupan es la reducción del ritmo de trabajo dentro de la vivienda de obra nueva, debido al retraso que supuso el parón de la actividad en los momentos más intensos de la cuarentena y a las medidas impuestas para mantener la distancia de seguridad. La Asociación de Promotores Constructores de España (APCEspaña) ha reclamado medidas específicas para el sector, que incluyen la puesta en marcha de ayudas económicas y de recuperación de la actividad.

Finalmente, el mercado del alquiler turístico virará hacia el residencial. El alquiler turístico implica asumir unos mayores costes de mantenimiento y gestión, lo que, unido a la paralización del turismo, hará que muchos propietarios abandonen estos segmentos del mercado y vuelvan al arrendamiento tradicional. No obstante, este transvase será más o menos intenso dependiendo de la duración de la crisis en el sector turístico.

En definitiva, la compraventa y el alquiler de vivienda muestra una tendencia a la baja y se generarán oportunidades que los inversores menos afectados por el coronavirus podrían aprovechar. La recuperación del sector inmobiliario, aunque la pandemia remita, irá de la mano con el conjunto de la economía y es probable que no alcance niveles previos al coronavirus hasta 2021, como mínimo.

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