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Cómo ganar dinero con el cine: las oportunidades que ofrece esta inversión alternativa

Dos meses atrás, tuve la oportunidad de conocer y reunirme con dos grandes productores y directores del cine español. Escuchando todo el trabajo que desarrollan para llevar a cabo cada proyecto cinematográfico, para que los espectadores podamos evadirnos de todo durante dos horas, consiguiendo que sintamos y podamos por unos momentos ponernos en la piel de ciertos personajes y transportarnos incluso a otras épocas, me despertaron el interés sobre la industria.

Invertir en la industria cinematográfica, es apoyar la cultura, de eso no hay ninguna duda. Y, desgraciadamente, muy pocos hablan de este tipo de inversión, que es todavía una gran desconocida. Como espectadores, a veces no somos conscientes de cómo se lograron recaudar dos millones o incluso más de cien millones de dólares para que podamos disfrutar de un largometraje, de las horas de trabajo y las personas que hay detrás. Hablando con ellos, empecé a entenderlo, a valorarlo y a querer saber más.

En ese momento, y estando sumergida en la industria financiera, empezaron a rondarme por la cabeza preguntas respecto el cine y la economía desde un punto de vista inversor:

¿Es rentable? ¿Cómo se puede invertir en cine? ¿Qué herramientas y estructuras tenemos a nuestra disposición para poder hacerlo? ¿Hay mayor o menor riesgo frente a otro tipo de inversiones? ¿Por qué es un tipo de inversión que se menciona tan poco por parte de los asesores? ¿Qué diferencias hay entre invertir en el cine en España, Colombia y Estados Unidos?

Claqueta de cine con billetes de 100 dólares. Foto de Getty Images.

-¿Cuál es el proceso de financiación de una película o una serie de tv?

Se financian a través de préstamos bancarios y creando el productor una AIE (agrupaciones de interés económico) a través de una sociedad mercantil. Este es un vehículo totalmente transparente fiscalmente y que permite la entrada de capital privado. Es muy habitual en España y siendo a veces el total de la financiación del film.

En las AIE, a parte de los propios productores, suelen encontrarse abogados, empresarios o familias que quieran diversificar su patrimonio y a la vez beneficiarse de ciertos beneficios fiscales y una alta rentabilidad. También con opción a estar presentes en el rodaje, conocer a los actores, constar en los créditos finales, acudir al estreno, entre otros.

– ¿Cómo se puede invertir y qué métodos existen?

Para los que están interesado en invertir en este negocio, deben contactar con alguna multifamily office (empresas que se encargan de gestionar patrimonios) para que les pongan en contacto con las productoras y les informe de las oportunidades en diversos films, porque es allí dónde suele llegar la información sobre estas oportunidades. La opción para los que no tienen acceso a este tipo de servicios es contactar con productores directamente y preguntarles si tienen algún proyecto a corto plazo en el que puedan aportar su capital (puede ser vía LinkedIn o buscando los email de las productoras).

El mínimo de inversión, dependiendo de cada proyecto, es de 10.000 dólares, con lo cual, a diferencia de algunos fondos u otras oportunidades de inversión exclusivos que están al alcance de unas pocas familias (suelen ser de mínimo 100.000 dólares para poder entrar), esta opción permite que más personas tengan acceso a una inversión distinta. Siempre se recomienda -y no hay que olvidar- no invertir más del 10% del patrimonio total.

Hay varios métodos para hacerlo. Los dos más comunes son los siguientes:

1-. Equity con beneficios y garantías fiscales:

A nivel global, todo gobierno destina un porcentaje de sus presupuestos a la cultura. A parte de aportar capital, facilitan a los inversores una serie de beneficios fiscales importantes para potenciar el cine u otros obras audiovisuales.

Tienen acceso por esta vía únicamente aquellos que paguen impuestos en el mismo país (si es un film rodado en México, debe ser residente fiscal en México).

Deben asegurarse de que cumplen ciertos requisitos y es bueno saber que el beneficio fiscal oscila entre el 15% y hasta el 40% sobre el total del capital invertido, dependiendo de las leyes locales (en EEUU hay amplias diferencias entre estados). Por ello es esencial consultarlo con un abogado fiscalista y asegurarse así del porcentaje exacto en cada territorio y condiciones.

2-.Otra opción es mediante bonos convertibles a cambio de un porcentaje de beneficios en taquilla:

Este método es un tipo de inversión para familias y entidades extranjeras. Ambos métodos son perfectamente combinables. Mediante el capital invertido, uno obtiene un porcentaje acordado previamente con la productora del beneficio neto que genere el film, contabilizando tanto los beneficios en taquilla, las ventas internacionales, como la venta a canales de televisión. El beneficio con este método suele ser más elevado.

George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon, Elliot Gould and Don Cheadle en la película ‘Ocean’s Eleven’ (credito: Warner Bros)

-¿Merece la pena invertir en cine?

Definitivamente, sí.

Te aseguras beneficios incluso si el film no tuviera éxito. Vía beneficio fiscal (entre el 15% y el 40% más una rentabilidad de entre el 18 y el 35% si se combinan ambas vías) o con porcentaje de taquilla donde te aseguran una rentabilidad de entre un 15% y un 45%.

Es difícil encontrar una opción de inversión donde el 100% del capital esté garantizado y obtengas un beneficio tan elevado. La rentabilidad se genera entre los dos y los tres años desde la aportación del capital.

Para mayor tranquilidad y rentabilidad, es bueno ser conocedor del proyecto. Hay varios factores que hay que tener en cuenta y que pueden influir en los beneficios: el reparto de actores, los proyectos realizados por la productora en el pasado, el director, la trama de la película.

Es importante no invertir en un film o proyecto audiovisual sin ser un poco selectivo y sin pararse a pensar en las preguntas anteriores.

Para hacerse una idea podemos ver un ejemplo con números. Imaginemos que el coste de un largometraje en España es de un millón de euros y que uno de los inversores aporta 300.000 euros (unos 370.000 dólares), llegando a un acuerdo con la productora para recibir un 15% de los beneficios en taquilla. Si la recaudación en los cines del largometraje asciende a 10 millones de euros, el inversor recibiría 1,5 millones de euros. Hablamos de un gran beneficio en una inversión de dos a tres años. Y si a ello le añadimos los acuerdos pactados con televisiones, la rentabilidad puede ser mayor.

¿Hay mayor o menor riesgo que en la mayoría de inversiones?

Considerablemente menor, por no decir nulo. Hay que tener en cuenta que el capital aportado es garantizado si se invierte una vez han filmado la película y ya está en montaje. Ese es el mejor momento para aportar el capital, porque así el socio inversor evita situaciones no deseadas e imprevisibles que puedan acontecer durante el rodaje, como no cumplir con los tiempos, que se necesite una inyección de capital extra u otra serie de inconvenientes que pueden poner en peligro el proyecto y los futuros retornos. Evitado ese momento, evitado todo riesgo. Por tanto el riesgo no existe.

Utilizando el vehículo de una AIE, automáticamente el inversor obtiene ese beneficio fiscal, asegurándose una ganancia independientemente de los resultados de taquilla y ventas.

Así que con elevado retorno y sin riesgos, es una buena opción para familias con un perfil conservador, de hecho, para todos aquellos que busquen ambas cosas: rédito fiscal e inversor.

-¿Qué diferencias hay entre invertir en cine en España, Colombia y Estados Unidos?

Como podéis imaginar, cada país da más o menos importancia a la industria del cine, no desde el punto de vista del espectador, sino de la producción, dirección, y el número de proyectos cinematográficos anuales. Hay una gran diferencia en costes de producción y postproducción respecto a una película rodada en Hollywood frente a una creada en España, por ejemplo.

En Estados Unidos, los empresarios y familias apuestan por el cine norteamericano debido a su gran renombre en la industria. Los espectadores conocen la gran importancia y valor económico y cultural que genera cada proyecto a su país, y a los grandes beneficios fiscales que tienen como locales invirtiendo en ello. También dan ayudas reales y favorece generosamente a aquellos que potencien la cultura. Sin ir más lejos, en el estado de California otorgan 330 millones de dólares exentos de impuestos para los próximos cinco años a aquellos que inviertan en cine.

En España, aún falta un poco más de apoyo y conocimiento al respecto. Es un tipo de inversión que es muy favorable e interesante, sin embargo, pocos saben cómo hacerlo y la mayoría desconoce las grandes ventajas que mencionaba anteriormente. Poco a poco, la situación va mejorando, especialmente tras la aprobación de la Ley del Cine del 2007, con la que se fomentó la constitución de las AIE y estableciendo incentivos fiscales para las artes audiovisuales y el cine. También hay que remarcar que no existen tantos proyectos, pero los hay, y muy buenos y muy rentables.

En Colombia es un gran momento también para este tipo de inversiones debido al gran apoyo mostrado por el Gobierno a la industria, con grandes beneficios tributarios y contraprestaciones al inversor de hasta un 40% del capital aportado en el país por este concepto, superando ya al sector de la inversión hotelera del 20% (sin embargo, al igual que en España, se invierte más en el segundo que en el primero). Todo según el Artículo 71 de la Constitución, donde el Estado se compromete a crear estos incentivos para personas e instituciones que fomenten la cultura.

Siempre es bueno aprovechar este tipo de oportunidades de inversión y aportar un granito de arena a una industria tan rentable, necesaria y maravillosa como es el mundo del cine.

Cristina Campabadal es CEO y fundadora de CCS Finanzas, empresa dedicada a gestionar grandes patrimonios y asesoramiento financiero. 

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