U.S. Markets closed

Cómo le robaron 7.800 dólares a mi esposa de su cuenta bancaria

La semana pasada, mientras me cepillaba los dientes antes de ir a la cama, mi esposa entró al cuarto de baño llevando su iPhone en la mano y con una expresión de pánico en su rostro. Había accedido a la aplicación del banco Santander (SAN) para verificar el saldo en su cuenta corriente y habían retirado misteriosamente 7.800 dólares.

Unos días antes, habíamos enviado nuestro primer cheque por el alquiler de un piso nuevo, así que al inicio pensamos que habíamos escrito mal la cantidad. Cosas más extrañas han sucedido, ¿verdad? Si hubiera sido ese el caso, podríamos haberle pedido al propietario que nos devolviese la cantidad que pagamos de más.

Pero ese no fue el caso.

Un buzón no es seguro

Cuando supimos que nuestro arrendador ni siquiera había recibido el cheque del alquiler, ni había cobrado un cheque por más del doble de nuestra renta, mi esposa fue a su banco. Le dijeron que alguien había cobrado un cheque a su nombre por 7.800 dólares en Nueva Jersey. Nosotros vivimos en Nueva York.

El problema fue más claro cuando vimos el cheque real. Alguien había robado el cheque que le enviamos, borró la cantidad y el destinatario, y escribió en su propia cifra y destinatario.

Sí, en una época en la que a la mayoría de las personas les preocupa que pirateen sus cuentas online, les roben la identidad y se hagan con sus claves de acceso bancarias, fuimos víctimas de delincuentes de poca monta.

Este es el tipo de buzón donde colocamos nuestro cheque del alquiler.

Eso no significa que fuese fácil recuperar el dinero. No puedes simplemente ir al banco y decir que te han estafado: teníamos que ir a la estación de la policía para presentar una denuncia incluso antes de que el banco comenzara su propia investigación.

Inesperadamente, mi esposa no pudo presentar la denuncia en la oficina del Departamento de la Policía de la ciudad de Nueva York más cercano a su oficina. En cambio, tuvo que ir a la estación más cercana a donde descubrió el crimen. Eso significaba ir a la oficina que quedaba cerca de nuestro apartamento.

En la oficina, mi esposa le explicó al detective que se encargó de nuestro caso hasta el último detalle, desde el momento hasta el lugar donde enviamos el cheque por correo. Resulta que no fuimos los únicos en nuestra área a quienes les robaron sus cheques del alquiler.

Tu buzón privado no está mejor protegido de los ladrones.

La policía dijo que los delincuentes solían usar dos estrategias para robar el correo de los buzones públicos, o bien se hacían con las llaves de las cajas o usaban una cuerda con algo pegajoso en el extremo, como una trampa de pegamento para ratas, para pescar los sobres.

El problema ha alcanzado tal magnitud que, de acuerdo con el policía, el servicio postal ha comenzado a reemplazar los viejos buzones con grandes solapas desplegables por otros nuevos con ranuras pequeñas del tamaño de un sobre. De hecho, el buzón donde colocamos nuestro cheque era en realidad uno de los modelos más nuevos. El detective no sabía muy bien cómo los ladrones lograron sacar nuestro cheque del nuevo buzón, pero pensó que probablemente habían robado una llave.

Un representante de Santander emitió una declaración sobre los casos de estafa en la que decía: “Al igual que el resto de los bancos, siempre estamos alertas ante intentos de acceso fraudulento a las cuentas de nuestros clientes, además nuestros sistemas están diseñados para detectar y prevenir dicha actividad. Instamos a los clientes a que se registren en nuestras alertas de fraude e informen de inmediato sobre cualquier actividad fraudulenta en sus cuentas”.

Cómo proteger tu correo

Mi esposa y yo tuvimos suerte. Nuestro banco nos devolvió los 7.800 dólares, bloqueó la cuenta y luego nos abrió una nueva. Al inicio fue estresante, sobre todo porque no sabíamos si recuperaríamos nuestro dinero, pero todo el problema se resolvió en unos tres días. También tuvimos la suerte de contar con un propietario que entendió la situación y nos permitió pagar nuestra renta más tarde.

Entonces, ¿qué puedes hacer para no caer en el mismo complot que mi esposa y yo? Puedes seguir algunos consejos.

Primero, y quizá lo más obvio, no coloques tu cheque del alquiler en un buzón público. ¿Vas a enviar una invitación a una boda? ¿Una tarjeta de cumpleaños? Perfecto. ¿Tienes que enviar un cheque o una gran cantidad en efectivo? No te arriesgues. Por supuesto, los buzones públicos no son los únicos inseguros. ¿Crees que esa pequeña bandera roja en tu buzón es un escudo contra ladrones? Odio decirte que no es así.

Santander sugiere enviar por correo “los cheques desde una oficina postal, tu lugar de trabajo u otro buzón seguro al que no puedan acceder personas no autorizadas”.

Pregúntale a tu arrendador si puedes pagar tu alquiler de forma electrónica a través de Venmo, Paypal o un sitio web privado.

Si eres inquilino, pregúntale al propietario o a la empresa que gestiona tu piso si aceptan alguna forma de pago electrónico como PayPal (PYPL) o Venmo. Algunos propietarios tienen incluso sus propios sitios web donde puedes hacer pagos mensuales online. Si no lo permiten, puedes pedirle a tu banco que envíe de forma automática cada mes un cheque para el alquiler, así no tendrás que ponerlo en un buzón público.

Si tienes que colocar tu correo en un buzón público, puedes intentar poner el cheque dentro de un papel doblado y luego, meterlo dentro de un sobre para que sea más difícil notarlo. También puedes meter el sobre en un buzón temprano en la mañana para asegurarte de que lo recojan ese mismo día y no se quede en el buzón durante toda la noche ya que aumentarán las probabilidades de que lo roben.

También deberías asegurarte de no tener demasiado dinero en tu cuenta corriente. En su lugar, puedes transferir la mayor parte a una cuenta de ahorros y solo dejar en la cuenta corriente lo que realmente necesitas.

A falta de estas recomendaciones, otra opción es irte a vivir bajo tierra. Tienes la ventaja de que no tendrás que pagar alquiler.

Daniel Howley