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¿Cómo pinta el 2019 para comprar una vivienda?

El 2019 nos ofrece muchas nuevas oportunidades. Para aquellos interesados en el sector inmobiliario, el panorama que se despliega ante nosotros cobra un interés renovado. Pero las dudas son lógicas teniendo en cuenta las experiencias de años pasados con pelotazos y burbujas que explotan.

Entonces, ¿qué se puede esperar en este año? Según la directora de estudios de Fotocasa, Beatriz Toribio, el 2018 ha sido el mejor año desde que estalló la crisis. Se superó con un 10,3% el incremento del 2017, y se vendieron más de 130.000 viviendas durante el tercer trimestre de 2018. En octubre, se cerraron 43.536 operaciones, superando la cifra de 2017 con un 15,8% respecto al mismo mes del año anterior.

Estos periodos han seguido la tendencia de subidas interanuales de los últimos cuatro años, lo cual nos ha hecho alcanzar el ritmo de encarecimiento inmediatamente anterior a la crisis. ¿Deberíamos preocuparnos? Según Toribio, no. Hay ciertos factores, tales como el contexto económico actual y el hecho de que los precios estén a nivel del periodo entre 2012 y 2013, que indican que una segunda burbuja inmobiliaria es muy poco probable.

Otros expertos predicen, sin embargo, que el 2019 será el año en que los precios tocarán techo, y que, si bien continuará su crecimiento, será a un ritmo más moderado. En comparación con el incremento medio total de 11% experimentado en el 2018, se pronostica un alza de entre un 3% (según la agencia de calificación de riesgo Moody’s) y 7% (según Tinsa, sociedad de tasación de inmuebles) para este año.

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Foto: Vista de un escaparate de una inmobiliaria en Madrid, con anuncios de pisos en venta. EFE/Archivo

La desaceleración a su vez reduciría la demanda y, paralelamente, la posible moderación del crecimiento económico. Toribio sugiere que este factor es en gran parte debido a que “los españoles no han recuperado el poder adquisitivo que perdieron como consecuencia de la crisis”, lo cual se puede atribuir a la precariedad laboral y a la situación económica global, la cual también está experimentando una desaceleración. El acceso a la vivienda, tanto para comprar como para alquilar, es todavía relativamente bajo.

Sin embargo, para aquellos que sí puedan comprar una vivienda, alquilarla o revenderla son opciones muy populares y lucrativas. Esto se debe en parte a que, a pesar de que las cuentas remuneradas y los depósitos no ofrecen muchos incentivos para los inversores, se ha dado una revalorización del ladrillo.

ProntoPiso afirma que el 83% de los españoles planea comprar una vivienda en algún momento de su vida, y un 43% de ellos reconoce que su motivación es la inversión. Toribio recomienda a los interesados que evalúen bien su situación particular y nivel de endeudamiento antes de invertir, en lugar de sólo centrarse en la tendencia rentable del mercado.

También se debe tener en cuenta que estas cifras no se distribuyen de forma simétrica por todo el país. Tinsa prevé que la revalorización inmobiliaria que han experimentado las grandes ciudades y territorios costeros se consolide también en las áreas menos urbanizadas. Pero el alza de precios moderado en estas áreas (o hasta caídas en algunas zonas del norte de España), sigue contrastando con Madrid, Cataluña, las Islas Baleares y Canarias, según Toribio. Estas cuatro zonas representan la mayoría de la actividad de la compraventa, con mayores repuntes de precio.

Los tipos de interés son otro factor fundamental a tener en cuenta, ya que se mantendrán a los mismos niveles hasta el verano del 2019. El Banco Central Europeo (BCE) afirma que, de ser necesario, continuará este ratio más allá del verano. Los niveles son históricamente bajos, y auguran condiciones favorables para la compraventa de viviendas.

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