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Cómo Warren Buffett promovió un gran cambio en la vida de sus amigos multimillonarios

Durante años, Melinda Gates se mantuvo alejada de la atención de los medios de comunicación, los mismos que a menudo enaltecían a su esposo y fundador de Microsoft, Bill Gates.

Al menos hasta que el inversionista multimillonario, el director ejecutivo de Berkshire Hathaway y amigo cercano, Warren Buffett, ofreció un donativo caritativo a la Fundación Bill y Melinda Gates en 2006. Entonces, Melinda Gates se dio cuenta de que era hora de salir a defender el cambio social con el mismo ímpetu con que lo hacía tras bambalinas en la fundación. Ser más visible ante la opinión pública, yendo en contra de su naturaleza más dada a estudiar los datos y rehuir de los discursos, sería la única manera en la que Gates podría seguir creciendo en lo personal y llevar el trabajo de la fundación al siguiente nivel.

“En verdad, no me había percatado de cuánto me apasionaba este trabajo hasta que me escuché hablar en público con Bill y Warren”, escribió Gates en su nuevo libro “The Moment of Lift”, recordando la conferencia de prensa de 2006 que ofrecieron ella, Bill y Buffett para anunciar el generoso donativo.

“Entonces comprendí que esto debía ser una asociación igualitaria. No era importante solo para mí, también lo necesitaba Bill y la fundación. En ese momento supe que realmente quería hacerlo”, contó Gates. “Nunca le dije a Warren el efecto que su donativo tuvo en mí, pero debí haberlo hecho hace mucho tiempo. Para mí es un mentor inigualable y promovió un cambio importante en mi crecimiento”.

Hasta entonces, Bill Gates era quien contaba con una mayor visibilidad, era el encargado de explicar el trabajo de la fundación en los escenarios públicos y de escribir su carta anual.

Sin embargo, a partir de esa conferencia de prensa Melinda Gates nunca se ha detenido a mirar atrás, y tampoco la fundación.

La Fundación Gates en la actualidad

En 2006, Buffett dio un gran paso adelante para impulsar los esfuerzos de la fundación iniciada por sus amigos cercanos, Bill y Melinda Gates, en 2001. Básicamente, el trabajo de la fundación se centra en mejorar la atención médica y las condiciones educativas en todo el mundo. En 2006, el “Oráculo de Omaha” prometió donar la mayor parte de su fortuna, 10 millones de acciones, a la fundación. Un donativo que paga en cuotas anuales.

Ahora la fundación es uno de los accionistas más grandes de Berkshire debido a esos pagos anuales. Buffett es un fideicomisario de la fundación, que cuenta con más de 50 mil millones de dólares en activos.

Melinda Gates junto a su viejo amigo y mentor Warren Buffett (Foto AP/Mustafa Quraishi)

Y Melinda Gates no solo se ha convertido en el rostro de la fundación sino que ahora también ayuda a escribir su carta anual.

“Warren es una persona encantadora. Cuando levantas el teléfono y lo llamas o él te llama, siempre hay una historia que contar, una broma y risas”, le contó Gates a Yahoo Finanzas. “Para Bill y para mí, es nuestro motor impulsor. Como yo diría: Warren es nuestra inspiración”.

Buffett le pidió a Gates que apostase a lo grande para cambiar la sociedad con sus miles de millones de dólares.

“Cuando donó su fortuna de Berkshire Hathaway a las tres instituciones filantrópicas de sus hijos y a la nuestra, nos dijo a los cuatro que apuntáramos alto. Quiero que asuman riesgos”, dijo Gates.

“El trabajo filantrópico, algo que Warren conoce muy bien, consiste en ser un catalizador y correr los riesgos que el gobierno no puede asumir, pero no con el dinero de los contribuyentes”, agregó Gates. “Dijo que se trata de llenar los vacíos que ha dejado el capitalismo”.

Brian Sozzi