U.S. markets closed
  • S&P 500

    3,585.62
    -54.85 (-1.51%)
     
  • Dow Jones

    28,725.51
    -500.09 (-1.71%)
     
  • Nasdaq

    10,575.62
    -161.88 (-1.51%)
     
  • Russell 2000

    1,664.72
    -10.21 (-0.61%)
     
  • Petróleo

    79.74
    +0.25 (+0.31%)
     
  • Oro

    1,668.30
    -3.70 (-0.22%)
     
  • Plata

    19.01
    -0.02 (-0.13%)
     
  • dólar/euro

    0.9802
    -0.0017 (-0.18%)
     
  • Bono a 10 años

    3.8040
    +0.0570 (+1.52%)
     
  • dólar/libra

    1.1120
    -0.0003 (-0.03%)
     
  • yen/dólar

    144.5090
    +0.0660 (+0.05%)
     
  • BTC-USD

    19,273.63
    +32.80 (+0.17%)
     
  • CMC Crypto 200

    443.49
    +0.06 (+0.01%)
     
  • FTSE 100

    6,893.81
    +12.22 (+0.18%)
     
  • Nikkei 225

    25,937.21
    -484.89 (-1.84%)
     

Cómo Züleyha se ha convertido en la gran heroína de ‘Tierra amarga’

·7  min de lectura

Por Miguel Ángel Pizarro.- A pesar de estar en agosto, un mes que suele ser aciago para las audiencias, las telenovelas de la sobremesa siguen incombustibles. Con La 1 apostando aún por su serial más estable, Servir y proteger, Antena 3 sigue dominando la tarde gracias a Amar es para siempre y Tierra amarga. No obstante, sigue siendo la producción turca la que lidera, con unos datos que siempre superan el millón de espectadores. Por ejemplo, el pasado viernes 12 de agosto tuvo una media de 1.154.000 televidentes y un 15,3% de share; además de lograr situarse entre semana como una de las diez producciones más vistas y ser tendencia en redes sociales.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

La telenovela ha demostrado ser una auténtica superviviente. Catalogada ya como la Juego de tronos de las producciones otomanas -evidentemente no por la calidad sino por su alto número de bajas entre personajes principales en cada temporada- los guionistas han sabido reconducir las tramas cuando parecían agotadas, todo un ejercicio de malabarismo en el que su heroína protagonista tiene mucho que ver. Y es que a pesar de ser una producción con cierto carácter coral, la ficción escrita por Yıldız Tunç, Atilla Especial, Ayça Uva y Selena Çağlayan tiene un pilar fundamental que, con el paso de los capítulos, nos ha ido demostrando que, sin ella, no habría Tierra amarga. Hablo de Züleyha.

El personaje encarnado por Hilal Altınbilek ha evolucionado mucho desde aquel primer episodio en el que era una ingenua aprendiz de sastra en el Estambul de mediados de los 70. La premisa inicial era que Züleyha huía con el amor de su vida, Yılmaz (Uğur Güneş), el cual mató sin querer al hombre que intentaba violarla después de que la joven fuese dada por su hermanastro, Veli (Mustafa Açılan), como forma de pago por las deudas que este, ludópata, había contraído.

En esa primera temporada, Züleyha cumplía con los arquetipos propios de las protagonistas de las telenovelas turcas. Era cándida, ingenua, con una seducción y un poder de atracción del que no se daba cuenta, obstinada y con una moral muy alta. Los guionistas supieron aprovechar ese cariz para que viva un dramático triángulo amoroso entre su adorado Yılmaz y Demir Yaman (Murat Ünalmış), después de que la pareja prófuga tuviese que quedarse en Çukurova, donde encontraban trabajo en la hacienda de los Yaman, con Demir como el joven y soltero heredero de la fortuna, quien se quedaba prendado por la bella Züleyha.

Mucho ha llovido desde aquello, con una serie de enredos amorosos en los que entró en juego Müjgan (Melike İpek Yalova), quien terminó casada con Yılmaz, después de que Züleyha tuviera que contraer matrimonio con Demir para evitar que su adorado Yılmaz terminase en prisión. Y es ahí donde han sabido los guionistas curtir el carácter de su heroína, la cual ha vivido una auténtica transformación.

En los últimos episodios, hemos visto a una Züleyha no solo empoderada, sino convertida en una auténtica matriarca, capaz de hacer lo imposible por defender a su familia y las tierras que, ahora por derecho, le pertenecen. El cambio de carácter ya comenzó antes de la trágica muerte de su suegra Hünkar (Vahide Perçin). Sin embargo, fue después del asesinato de la matriarca del clan Yaman cuando Züleyha tomó una fuerza interior más propia de la madre de su esposo, como cuando logró investigar por su cuenta y desenmascarar a la asesina de Hünkar, la pérfida Behice (Esra Dermancıoğlu).

Desde que confesase su amor por su marido y este pasase a ser el galán principal del culebrón, hemos visto a una Züleyha casi irreconocible, la cual mantiene esa aura de honorabilidad, pero sin la inocencia que la caracterizaba. Es más, en los últimos episodios ha mostrado una sagacidad que se ha solido asociar a las villanas, mostrando incluso que es capaz de matar por defender a los suyos.

El primer indicio de que Züleyha es capaz de cometer un delito capital fue cuando amenazó con una pistola a Fikret (Furkan Palalı), medio hermano de Demir y quien fue la principal amenaza de la familia en buena parte de esta tercera temporada. Pero ha sido en otro episodio en el que ha podido verse que la mujer es capaz de acabar con la vida de alguien, al matar a uno de los bandoleros que asaltó su casa y que iba a llevarse a su hijo Adnan, además de tener la sangre fría de enterrar su cadáver después.

Si a ello sumamos que Züleyha estuvo a punto de abandonar a Demir tras descubrir que este le fue infiel y que, a la hora de enfrentarse a él, quien vivió auténtico terror fue él y no ella, puede verse cómo los guionistas han cambiado las tornas. Ahora es ella la que tiene la fuerza, la que domina, aunque Demir, de tanto en tanto, saque ese aire de macho turco. Y es ahí donde veo que Züleyha se ha convertido una gran heroína, con muchos más matices y claroscuros de lo que hubiera imaginado al comenzar la telenovela.

Otro momento, que pudo verse en Atresplayer Premium y que próximamente veremos en su emisión diaria en la sobremesa de Antena 3, es cuando Züleyha es capaz de mantener la compostura y dejar a Ümit (Hande Soral), la antigua amante de su marido, completamente perpleja y sin opción a réplica cuando esta le dice que está embarazada de Demir. En lugar de montar un pollo y huir, que era lo que esperaba Ümit, tiene la sangre fría de responderle que es capaz de criar al bebé y dejarla a ella fuera de la ecuación.

Justo después, cuando Züleyha abandona la escena y coge su coche, podemos verla llorando a solas, lo que hace ver que todo lo que dijo fue solo para mostrar que no se deja amedrentar por nadie, pero que sigue siendo esa mujer de buen corazón de antaño y que, por ese motivo, sufre por la situación. Es en esos momentos cuando me quito el sombrero y aplaudo en cómo ha evolucionado el personaje y en cómo los guionistas la están convirtiendo en la auténtica matriarca de Çukurova.

Lejos están los momentos en los que Züleyha era la dama en apuros, con un carácter pasivo y a expensas de lo que dictaban Yılmaz, Demir o Hünkar. Ahora es ella la que tiene la batuta y no puedo estar más encantado con ello. Sin decir spoilers, solo toca advertir que los próximos episodios podrá verse cómo ese carácter fuerte va a ir a más y que Züleyha va a demostrar que, más allá de las pasiones y los amores, es ella y sus circunstancias los auténticos pilares de Tierra amarga.

De hecho, no me extraña que la ficción tenga como título el nombre de la heroína en algunos países, como Argentina o Chile, porque todos estos episodios me demuestran que da igual el galán que esté a su lado o los nuevos personajes que lleguen a Çukurova, la serie es ella.

Más historias que te pueden interesar: