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Después de hacerse rico y famoso, se borró del mapa financiero mundial

Si tienes buena memoria, seguramente te sonará el nombre Shanda Interactive Entertainment, la compañía de juegos online, que hace más de una década era la mayor empresa de Internet en China. Su fundador, un joven llamado Chen Tianqiao, ganó sus primeros mil millones de dólares a los 30 años. Pero cuando se hizo rico y famoso, desapareció; abandonando China sin apenas dejar rastros.

Hoy tiene 44 años, vive en Singapur y confesó al portal financiero Bloomberg qué lo llevó a renunciar a su trabajo y dejarle libre el camino a Alibaba y Tencent, cuyos fundadores son ahora los dos hombres más ricos del país. Chen comenzó con ataques de pánico que se fueron intensificando por el estrés de la competencia y las regulaciones gubernamentales, por lo que sabiamente escogió salvar su salud. Y justo esa lucha con su nueva condición mental, combinada con sus creencias budistas, abrieron un flamante camino en la vida del empresario: la investigación del cerebro humano.

Para esto, de su fortuna personal estimada en $2.4 mil millones de dólares, según el índice de multimillonarios de Bloomberg, ha reservado $1000 millones de dólares, incluyendo $115 millones que Chen y su esposa ya donaron al Instituto de Tecnología de California, para fundar un Instituto de Neurociencia que llevará sus nombres.
El resto se utilizará para financiar directamente a jóvenes científicos y abrir una universidad en alguna ciudad de Estados Unidos.

Dicho en sus propias palabras: “Esta será una universidad con al misión de responder quiénes somos y de dónde venimos” […] porque “durante miles de años, mejoramos nuestra felicidad cambiando el mundo material. Ahora tenemos que resolver el problema explorando hacia adentro”.