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“Diálogo nacional” de Maduro divide a oposición venezolana

Patricia Laya y Alex Vasquez

(Bloomberg) -- El acuerdo sorpresa entre el régimen de Nicolás Maduro y los grupos disidentes de la oposición anunciado el lunes ha dividido aún más a los enemigos del autócrata, pero no soluciona la crisis política de Venezuela, según analistas.

Maduro dijo que el “diálogo nacional” detrás del acuerdo había tenido lugar durante los últimos dos meses. Las conversaciones aparte en Barbados entre los negociadores del régimen y el líder de la oposición, Juan Guaidó, reconocido por Estados Unidos y docenas de sus aliados como el presidente legítimo de Venezuela, se rompieron el fin de semana sin un acuerdo.

El acuerdo “debilita la idea de cualquier diálogo, así como a la oposición. Radicaliza a ambos lados y no produce una solución práctica”, asegura Dimitris Pantoulas, analista político en Caracas. “Es un estancamiento total”.

Como parte del acuerdo, los legisladores del partido socialista unido de Maduro regresarán a la Asamblea Nacional controlada por la oposición y se reformará la autoridad electoral desacreditada. A cambio, los partidos de oposición involucrados han pedido que se levanten las sanciones económicas, al tiempo que reconocen a la marioneta Asamblea Nacional Constituyente del régimen.

Los partidos minoritarios que se reunieron con el gobierno incluyen Vanguardia Progresista, el Movimiento por el Socialismo y Cambiemos Movimiento Ciudadano. Estos partidos respaldaron al candidato opositor Henri Falcon en las elecciones presidenciales del año pasado, las cuales perdió ante Maduro, según la autoridad electoral. La mayoría de la oposición boicoteó la votación, bajo el argumento de que fue manipulada.

Dado que Guaidó y los principales partidos de oposición no lo apoyan, el acuerdo probablemente será visto como una artimaña y no abordará la crisis política en curso, escribió en un informe el martes Nicholas Watson, director gerente de la consultora Teneo.

Por su parte, Guaidó invocó la semana pasada el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, conocido como el Tratado de Río, que es un acuerdo regional de defensa mutua que podría establecer un camino legal para la intervención militar. El tratado data de 1947 y fue acordado por miembros de la Organización de los Estados Americanos. Venezuela dejó la OEA en 2013.

El domingo, la oficina de información del líder de la oposición dijo en un comunicado que después de cuatro meses de conversaciones, Maduro había abandonado las negociaciones de Barbados –supervisadas por el gobierno de Noruega– con “excusas fáciles”.

Aunque superficial, Maduro está “buscando legitimidad a través de estos partidos minoritarios de oposición”, asegura la analista de Eurasia Group Risa Grais-Targow. “No tiene interés en elecciones justas y quiere diálogo sin hacer concesiones reales”.

Nota Original:Maduro’s ‘National Dialogue’ Deal Splits Venezuelan Opposition

Para contactar al editor responsable de la traducción de esta nota: Carlos Manuel Rodriguez, carlosmr@bloomberg.net

Reporteros en la nota original: Patricia Laya en Caracas, playa2@bloomberg.net;Alex Vasquez en Caracas, avasquez45@bloomberg.net

Editores responsables de la nota original: Daniel Cancel, dcancel@bloomberg.net, Robert Jameson, Matthew Bristow

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