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Qué dudas persisten sobre la poda de los subsidios energéticos y cuántos hogares se verían afectados

El nuevo y enrevesado esquema de subsidios energéticos que impulsa el Gobierno de Javier Milei sigue sumando incógnitas y dudas en torno de las variables y la metodología que utilizarán los funcionarios nacionales para definir los alcances de las reducciones juego y los fuertes aumentos en las tarifas luz y gas que tendrán que afrontar los hogares que hasta ahora tienen sus consumos bonificados.

Lejos de explicar cómo se llevará adelante la quita de subsidios prevista a partir de abril, las autoridades de Energía que expusieron en la audiencia pública del jueves pasado se limitaron a consignar los principales lineamientos del nuevo esquema de recorte de beneficios, dejando pendientes las definiciones esenciales para la segunda semana de marzo.

Lo que si quedó claro del "relato oficial" es que se viene una drástica disminución de la cantidad de usuarios residenciales que continuarán recibiendo subsidios y que los mismos serán muy limitados porque cubrirán solo una parte de la nueva "Canasta Básica Energética" (CBE) que se tomará como referencia para el otorgamiento de las compensaciones tarifarias.

Los nuevos parámetros de asignación de subsidios remplazarán al actual esquema de segmentación que rige desde agosto de 2022 y se basa en tres niveles residenciales: N1 (hogares de altos ingresos); N2 (bajos ingresos) y N3 (sectores medios).

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Los clientes residenciales N1 que ya abonan las "tarifas plenas" seguirán de la misma manera. En tanto, los cambios y recortes de subsidios recaerán sobre los hogares N2 y N3 con la diferencia de que ahora se tomarán en cuenta los ingresos de todos los integrantes del grupo familiar para establecer si corresponde o no que continúen recibiendo la ayuda económica estatal.

Por medio de la CBE, la administración mileísta fijará los consumos mínimos de gas y energía eléctrica que, de acuerdo con el criterio oficial, serían suficientes para cubrir las necesidades de cada hogar según la cantidad de miembros, los meses del año y las distintas zonas bioambientales en fue dividido el territorio nacional.

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Los nuevos parámetros de asignación de subsidios remplazarán al actual esquema de segmentación que rige desde agosto de 2022

Recortes de subsidios a la luz y el gas: qué usuarios los mantendrían

La idea inicial del titular de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo era restringir y mantener los subsidios solo para los hogares cuyas CBE representen más del 10% de sus ingresos totales.

Pero en las presentaciones efectuadas en la audiencia, los funcionarios del área energética admitieron que esa referencia podría ser más baja para las familias que tienen ingresos por debajo de la Canasta Básica Total (CBT) del INDEC. Además, indicaron que los subsidios podrían ser parciales o totales, lo cual no figuraba en los planteos iniciales que se pusieron sobre la mesa al momento de convocar a audiencia pública.

Según los ejemplos mostrados en las exposiciones oficiales, un consumo mensual "razonable" de luz y gas implicaría un gasto promedio para los usuarios residenciales que oscila entre $ 30.000 y $ 40.000 mensuales. De esta forma, para poder seguir en el lote de los subsidiados, los hogares no deberían tener un ingreso total superior a los $ 400.000 mensuales, una vara que para varios analistas y especialistas del sector resulta demasiado baja y ampliamente excluyente para las familias de clase media.

A esa barrera económica, los funcionarios de Energía le agregaron una extensa lista de ítems que deben cumplir los usuarios residenciales para no quedar afuera del esquema de subsidios.

Pasarán a pagar las tarifas plenas quienes sean dueños de aeronaves, embarcaciones de lujo o recreativas, de más de dos inmuebles y de automóviles y motos con una antigüedad inferior a 5 años. También serán rechazados del esquema de subsidios quienes tengan contratada una medicina prepaga, hayan viajado más de una vez al exterior en los últimos 5 años y sean propietarios o integren directorios de empresas privadas. Además, tampoco podrán recibir subsidios los usuarios residenciales que hayan consumido más de $ 1.000.000 con tarjetas de crédito y monedas virtuales; comprado dólares oficiales en los últimos tres meses y abonen facturas de telefonía móvil superior a $ 50.700 mensuales.

Si bien en la Secretaría de Energía no quieren precisar cuál será la cantidad de usuarios que finalmente podrán acceder al nuevo esquema de subsidios, las estimaciones privadas anticipan que se viene un fuerte recorte que golpeará tanto a los hogares de bajos recursos, como a los sectores medios.

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Los subsidios energéticos quedarían restringidos a solo 3,2 millones de hogares

Solo 3,2 millones de clientes recibirían subsidios por el gas

Actualmente, la clientela residencial del servicio eléctrico alcanza un total a nivel nacional de alrededor de 16 millones de hogares, de los cuales el 65% cuenta con diferentes niveles de subsidios.

Por el lado gasífero, se registran casi 9,4 millones de usuarios residenciales que están conectados al servicio de red y de manera directa e indirecta, 5,8 millones de hogares -el 62% del total- tienen las tarifas subsidiadas.

Con la implementación del nuevo sistema libertario de compensaciones tarifarias, los subsidios energéticos quedarían restringidos a solo 3,2 millones de hogares en el servicio eléctrico y a apenas 2 millones de clientes residenciales en el caso del servicio de gas.

Más allá de las estimaciones en danza, sobrevuelan dos aristas significativas que faltan aclarar y que no están exentas de contratiempos y polémicas.

La primera cuestión es que, para poder aplicar el nuevo esquema de subsidios, el Gobierno debería derogar la ley 27.637 que extendió las bonificaciones tarifarias del "Régimen de Zonas Frías y Patagónicas" a más de 11 provincias y elevó de 900.000 a más de 4 millones el número de hogares beneficiados. Esa ley del año 2021, que había sido impulsada por Máximo Kirchner, estaba en el lote de normas que la administración mileísta quería eliminar por medio de la fallida Ley Ómnibus.

La segunda inquietud de quienes conocen el sector energético es saber qué organismos intervendrán en el registro y control del nuevo sistema, de dónde se tomarán los datos de los ingresos totales de cada hogar y con qué criterios se definirán los consumos "mínimos y razonables" en cada una de las seis zonas bioclimáticas en que quedó dividido el país.