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El físico ya no lo es todo para Tinder, o eso dicen los responsables de la aplicación de citas

Qué es lo que importa a la hora de mostrar al usuario una pareja potencial en una aplicación de citas en la que para inscribirse solo se pide ubicación, sexo, edad y preferencias de género parece bastante obvio. Sobre todo cuando dicha aplicación, Tinder para ser exactos, se caracteriza por poder rechazar a un candidato o aceptarlo con un simple deslizamiento de la pantalla. A la derecha, ‘me gusta’. A la izquierda, ‘no’. Los que más a la derecha suman, más veces aparecen entre ellos.

PORTUGAL – 2019/02/24: Tinder logo is seen on an android mobile phone. (Photo by Omar Marques/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)

Así era hasta ahora. O hasta hace un tiempo, porque desde Tinder, que ha publicado un comunicado a través de su blog en el que explica a su manera qué es lo que se tiene en cuenta a la hora de mostrar unos perfiles y otros a sus usuarios, no aclaran cuándo dejó de ser prioritario este sistema conocido como Elo.

Lo que dice de él la compañía es que “es una vieja noticia en Tinder. Es una medida obsoleta y nuestra tecnología de vanguardia ya no se basa en ella”. Así, ya no existiría ese ranking de usuarios que premiaba a los más guapos en detrimento de los menos agraciados según los propios registrados e intentaba emparejar, mediante sugerencias, a los primeros y segundos entre ellos, como señalan en Gizmodo. Es decir, si se es un candidato con muchos ‘me gusta’, los perfiles que te aparecerían serían los de otros con buena aceptación.

“Hoy en día, no confiamos en Elo”, dice el comunicado, aunque añade que su algoritmo aún tiene en cuenta los me gusta y los descartados. Entonces, si ahora eso ya no se tiene en cuenta, ¿qué es lo que hace que un perfil aparezca más que otro?

Según Tinder, “el factor más importante que puede ayudarte a mejorar su potencial de emparejamiento en Tinder es … usar la aplicación”. Cuanto más activo se es, más posibilidades de aparecer y ser emparejado.

El argumento a favor de este sistema es que cuando se trata de un usuario activo es más fácil poderse comunicar con él y que proponer a alguien inactivo no tendría sentido. “Priorizamos a las parejas potenciales que son activas y activas al mismo tiempo. No queremos hacer que pierdas tu tiempo mostrándote perfiles inactivos”, argumentan.

Los responsables de Tinder aseguran no creer en los estereotipos, pero lo cierto que al contrario que en otras, aquí lo único que se pide para poder abrirse un perfil además de la fotografía es la ubicación y género actual, la edad, distancia y preferencias de género.