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El negocio de los novios y novias virtuales: soledad, estrés y explotación

La soledad suele ser una de las primeras razones para recurrir a un novio o novia virtual. Foto: Getty Images.

Una industria de novios y novias virtuales ha surgido en China para acompañar a los solitarios. Personas reales al otro lado de la pantalla deben brindar a los clientes apoyo emocional, atención y la sensación de ser amados por Internet.

Conocidos como "amantes virtuales", estos individuos venden calidez y felicidad a los clientes y se pueden encontrar a través de plataformas de comercio electrónico como Taobao y en el foro de Internet Baidu Tieba.

La industria de los novios virtuales está dominada por jóvenes entre los 20 y 30 años que ven su papel de amantes en la red como un trabajo parcial para ganar dinero extra mientras están en la universidad o tienen trabajos de oficina mal pagos.

Una investigación del medio digital independiente Sixth Tone encontró que la mayoría de las personas que trabajan como novias virtuales son mujeres y curiosamente la mayoría de clientes también pertenecen al sexo femenino con tres mujeres por cada hombre.

Los precios

Este nuevo tipo de negocio surgió en 2014, cuando los amantes virtuales cobraban tarifas mensuales de hasta 450 yuanes (63 dólares) por una hora de mensajes en línea o llamadas. En 2018, el servicio de un mes de un amante virtual alcanzaba los 1.999 yuanes (282 dólares)

El auge del amor virtual debe gran parte de su éxito al consumismo y la alienación de los jóvenes chinos con la sociedad actual, y a su vez a la frustración de no poder formar el tipo de relaciones ideales que los medios les muestran y sus padres les exigen.

De ahí que muchos amantes virtuales adapten sus actuaciones a las necesidades del cliente, ofreciendo servicios de juego de roles y acordando llamar o escribir a los clientes representando el papel acordado: desde el prototipo de una chica inocente que es vecina o un “carne fresca”, como le dicen a los jóvenes atléticos y guapos, hasta una madrastra abusiva o un jefe tiránico.

Las clientas buscan a un amante virtual que desempeñe el papel de “tío vecino”, una expresión usada en China para referirse a alguien con quien sostienen una relación y está pendiente de ellas, y que se encarga de saludarla en las mañanas, asegurarse que está comiendo a la hora del almuerzo, escuchar sus quejas sobre el trabajo o la universidad y darle las buenas noches antes de dormir.

Uno de los clientes masculinos entrevistados por Sixth Tone es un chico universitario introvertido que solo interactúa de vez en cuando con su compañero de cuarto y decidió contratar a una novia virtual porque le permite experimentar algo nuevo para él: nunca había hablado con una chica.

De hecho, algunos de los clientes consideran que los novios y novias virtuales pueden parecer más auténticos que un verdadero amante porque una pareja real no siempre es tan atento emocionalmente como uno contratado.

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En ocasiones, las personas que buscan un amante virtual buscan cosas tan sencillas como que les den las buenas noches antes de irse a dormir. Foto: Getty Images.

Los requisitos que se piden

Sin embargo, ser un amante virtual no es tan fácil como parece ni solo significa chatear con el cliente.

Las ofertas de trabajo en las plataformas de comercio electrónico mencionan algunas de las cualidades que buscan las compañías en sus potenciales empleados, lo que incluye tiempo libre suficiente, buenas habilidades de conversación (con un alto coeficiente emocional, paciencia, habilidad para encontrar temas para hablar y familiaridad con el juego de roles).

Además esperan que tengan experiencia romántica y sobretodo profesionalismo, lo que implica que no pueden renunciar a mitad de un contrato con un cliente.

Los interesados en el trabajo deben indicar en los hilos de discusión creados por las compañías cuales son sus intereses y habilidades, su tipo de personalidad, origen étnico, si están o no dispuestos a trabajar con clientes del mismo sexo, los tipos de servicios que están dispuestos a proporcionar (chats, mensajes de voz o video llamada) y algunas veces acudir a una capacitación.

“Para mantener una buena experiencia, un amante no puede tener demasiados clientes simultáneamente. Cuando el cliente no tiene nada que decir, debemos encontrar nuevos temas. Debemos tener una buena actitud, una buena comprensión del papel que estamos desempeñando y responder lo suficientemente rápido”, dijo uno de los capacitadores entrevistado por ese medio digital.

Asimismo, indicó que los usuarios valoran que se les demuestre cierta cercanía y que los novios y novias virtuales realmente asuman el rol que están desempeñando.

Estrés y explotación

Este juego de roles y amor virtual es emocionalmente agotador para la gran mayoría de los empleados y a pesar de que tienen algunas listas con respuestas preestablecidas, no siempre las pueden usar porque éstas deben ser creíbles.

“Las respuestas estandarizadas no son tan buenas como las que salen del corazón”, dijo un amante virtual masculino, y agregó que los clientes se cansan cuando son llamados con los mismos términos cariñosos una y otra vez, y eso a su turno se convierte en un factor de riesgo laboral y cansancio emocional.

Los amantes virtuales también son vulnerables a la explotación debido a que su trabajo no se hace en una oficina, es informal y muy barato. Las tiendas se quedan generalmente con el 50 por ciento del contrato y el resto se lo dan a los empleados.

Todo esto sumado lleva a los amantes virtuales a renunciar cuando se sienten frustrados o agotados emocionalmente por tener que lidiar con sus propios problemas y los de los clientes.

“Hay una alta tasa de rotación, porque este trabajo es agotador. Es como ese medidor de potencia que tiene el videojuego en tu computadora. Después de usar todo el poder, lleva un tiempo poder recuperarte”, dijo el novio virtual mencionado antes.