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El último de los Blockbuster: así es la única tienda que sobrevive en EEUU

Fachada del último de los Blockbuster de Estados Unidos está en Bend, Oregon. Fuente de la imagen: Google Maps.

Hace poco más de 10 años, la rutina de fin de semana de un estadounidense promedio incluía, casi seguramente, una entrega de pizza al hogar y el alquiler de una película en la tienda de videos Blockbuster de la esquina.

En 1989 abría una tienda Blockbuster cada 17 horas. En su apogeo, en 2004, la compañía tenía 9.000 puntos de venta y alquiler de películas -en formatos de VHS, DVD y luego Blu-ray, a lo largo y ancho de todo Estados Unidos, y era parte del paisaje de cualquier vecindario.

Nadie podría imaginar entonces que Blockbuster se convertiría en un símbolo del pasado y hasta del atraso tecnológico. La aparición de la tecnología de streaming digital y del voraz Netflix (NFLX) aceleró el desplome y desaparición de Blockbuster. A finales de la década de 2000, parecía que las tiendas estaban cerrando al mismo ritmo en que abrían en 1989.

Sandi Harding gerente del Blockbuster de Bend, Oregon, frente a la entrada del establecimiento. (BRIAN BULL / KLCC)

Dish Network compró la compañía en 2011 y desmanteló la mayoría de las ubicaciones restantes.

Miles de tiendas Blockbuster cerraron a principios de julio de este año, y quedaron solo tres: dos en Alaska y una en Bend, Oregon.

Las localidades de Alaska cerraron el domingo y dejaron la tienda en NE Revere Avenue en Bend, Oregon, como el último Blockbuster sobreviviente. Y ahora mucha gente se acerca al lugar sólo para tomarse una foto.

Se han hecho famosos

“Todos los días, incluso antes de esto, la gente pasaba en automóvil y veía el letrero ‘Abierto’ y decía: ‘Oh, Dios mío’. ¿Cómo estás todavía aquí? ¿Por qué sigues aquí? ‘” le dijo su gerente, Sandi Harding, a The Washington Post en una entrevista telefónica el sábado.

Ken y Debbie Tisher son los propietarios locales, dijo, y pagan una tarifa de licencia a Dish Network para usar el nombre.

Los turistas acuden en masa a la ciudad situada en las afueras del Deschutes National Forest, ansiosos por tomarse selfies con el cartel de Blockbuster -contó ella-. Algunos hasta compran en la tienda.

Harding ha estado con Blockbuster durante 14 años y llegó a la tienda de Bend en mayo de 2005. Nada había cambiado desde entonces, asegura:  incluso las computadoras de IBM usan los mismos disquetes desde la década de 1990, sorprendiendo a los empleados más jóvenes.

“Nadie puede hackear estas computadoras, así que eso es algo bueno”, bromeó.

Blockbuster en Anchorage, Alaska. Uno de los últimos locales de la marca en sobrevivir abiertos. (AP Photo/Mark Thiessen, File)

Harding dice que muchos de sus clientes han sido leales durante años. De hecho, no es casual que dos de las últimas tres tiendas Blockbuster estuvieran en Alaska, con una población más vieja, inviernos largos y oscuros y tarifas de Internet inusualmente altas, que desfavorecían a Netflix y otros servicios de transmisión digital.

Las tiendas en Alaska se vieron obligadas a cerrar a causa del aumento en los precios de arrendamiento de la propiedad.

Más que un negocio

Más que como un negocio, Harding ve su tienda como un pilar de la comunidad de Bend y la razón por la que ha sobrevivido.

Aunque actualmente los servicios de transmisión digital -Netflix, Amazon y Hulu, entre tantos otros- tienen un amplio catálogo, en ocasiones el de Blockbuster es el único refugio para los cinéfilos.

Cuando Gene Wilder murió en 2016, miles buscaron infructuosamente en los servicios digitales películas como “Blazing Saddles”, “Young Frankenstein” y “Willy Wonka & The Chocolate Factory”.

Los clientes de Harding tuvieron mejor suerte: llamaron para preguntar si tenía los títulos en existencia. Ella les dijo de inmediato dónde encontrarlos en la tienda.