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Elizabeth Warren revela su “amplio plan de cancelación” de la deuda estudiantil

Cada vez más ex funcionarios y empresarios prominentes están pidiendo que se solucione la crisis de la deuda estudiantil, la cual asciende a 1,5 billones de dólares.

El lunes pasado, la candidata a la presidencia en 2020, Elizabeth Warren, se unió a ese coro cuando dio a conocer su “amplio plan de cancelación” de la deuda estudiantil.

“La educación superior me abrió un millón de puertas”, escribió Warren en una publicación para Medium. “Así fue como la hija de un conserje de una pequeña ciudad de Oklahoma llegó a ser maestra, profesora de derecho, senadora de los Estados Unidos y, eventualmente, candidata a la presidencia de los Estados Unidos. En la actualidad, es prácticamente imposible que una persona joven encuentre ese tipo de oportunidades”.

El plan de la senadora por Massachusetts consiste en condonar hasta 50.000 dólares de la deuda estudiantil a 42 millones de estadounidenses, antes de reformar el sistema de educación superior “que, en última instancia, fue quien creó la crisis”.

La candidata presidencial demócrata Elizabeth Warren hablando durante una reunión de la Red de Acción Nacional, el 5 de abril de 2019 en Nueva York. (Foto: DON EMMERT/AFP/Getty Images)

Aunque su plan representa un costo único para el gobierno federal de 640.000 millones de dólares, Warren argumentó que su programa impulsaría al mismo tiempo la economía y cerraría la brecha de riqueza.

“La deuda estudiantil se ha convertido en una crisis que no podemos seguir ignorando”, dijo en una declaración de apoyo Seth Frotman, defensor del antiguo proyecto de préstamos estudiantiles Ombudsman y Subdirector de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, quien renunció en agosto de 2018 como señal de protesta por la manera en que la agencia gestionó la crisis. “En todas las comunidades, ciudades y estados hay millones de estadounidenses soportando el peso de sus préstamos mientras esta deuda colectiva sigue desgarrando el tejido de nuestra sociedad… La propuesta de la senadora Warren reconoce la magnitud de esta crisis y se encumbra para enfrentarla”.

Warren no es la única candidata presidencial que está proponiendo un programa masivo de condonación de préstamos, el alcalde de la ciudad de Miramar, en Florida, Wayne Messam, también está presentando un plan similar pero más radical, pero no cabe dudas de que es la candidata más importante para el 2020 que propone un plan de cancelación de deuda.

¿Cómo funcionaría?

En la actualidad existen préstamos estudiantiles por valor de 1,5 billones de dólares, de los cuales aproximadamente el 11,5% tienen más de 90 días de incumplimiento o están en mora. Student Loan Hero señaló que el perfil medio de la persona que tiene un préstamo estudiantil ha acumulado una deuda de aproximadamente 28.650 dólares.

Las agencias de recobro están recurriendo cada vez más al embargo de los salarios a través de una orden judicial para que los empleadores reserven una parte del cheque de pago y la entreguen al deudor, de manera que este pueda recuperar su dinero.

Warren pretende cancelar 50.000 dólares de la deuda estudiantil a cada persona que tenga un ingreso familiar inferior a los 100.000 dólares.

En esta foto de archivo del 15 de mayo de 2016, unos estudiantes se abrazan al llegar a la ceremonia de graduación de la universidad de Rutgers, en Piscataway, Nueva Jersey. (Foto de AP/Mel Evans)

Para quienes ganan entre 100.000 y 250.000 dólares, la senadora promete una “cancelación sustancial de la deuda” y afirma que la cantidad de 50.000 dólares “se eliminará gradualmente en proporción 1 de cada 3 dólares para los ingresos superiores a los 100.000 dólares”. En otras palabras, una persona que gane 130.000 dólares obtendría una cancelación de 40.000 dólares de su deuda, mientras que quien gane 160.000 obtendría una cancelación de 30.000.

Quienes ganen más de 250.000 dólares no calificarían para el programa.

Warren escribió que esas cancelaciones no solo aliviarán a los deudores de su carga sino que también proporcionarán muchos otros beneficios públicos, como reducir la brecha de riqueza entre las razas e impulsar el crecimiento económico ya que “proporcionaría un estímulo a millones de familias estadounidenses, mejoraría su historial crediticio, aumentaría el poder adquisitivo de los hogares, incrementaría el índice de finalización de los estudios universitarios y mejoraría la formación empresarial”.

También prometió otra serie de reformas, como mejorar el programa de Perdón de Préstamos de Servicio Público, castigar a las compañías de préstamos estudiantiles y los administradores, ofrecer más subvenciones a familias de bajos ingresos y mantener bajo, o incluso gratuito, el costo de la educación.

El presidente Barack Obama, seguido por Elizabeth Warren, jefe de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, se dirige al Jardín de Rosas de la Casa Blanca en Washington, el lunes 18 de julio de 2011, donde anunció la nominación del ex fiscal general de Ohio, Richard Cordray, como primer director de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor. (Crédito: AP/Pablo Martinez Monsivais)

“Ha llegado el momento de tomar decisiones diferentes”

Warren propuso aplicar un impuesto a los ultra ricos para pagar el plan.

El costo se cubriría con su “Impuesto Ultra-Millonario”, que sería un impuesto anual del 2% sobre el patrimonio neto de los hogares estadounidenses que tienen más de 50 millones de dólares y un 1% adicional de impuestos para aquellos que tienen más de mil millones de dólares.

El plan de impuestos afectaría a “las 75.000 familias más ricas de Estados Unidos y recaudaría 2,75 billones de dólares a lo largo de diez años”.

Agregó: “Algunas personas dirán que no podemos aplicar este plan. Es una tontería… Durante décadas hemos permitido que los ricos paguen menos mientras enterramos a decenas de millones de estadounidenses trabajadores bajo el peso de la deuda estudiantil. Ha llegado el momento de tomar decisiones diferentes”.

Aarthi Swaminathan