U.S. markets closed

Por qué hay estantes vacíos en el súper si hay suficientes alimentos

Los estantes de carne vacíos en un supermercado en Saugus, Massachusetts, el 13 de marzo de 2020. (Foto de JOSEPH PREZIOSO / AFP a través de Getty Images)

Las autoridades en Estados Unidos nos aseguran, una y otra vez, que hay suficientes alimentos de reserva para este periodo de confinamiento a causa de la pandemia del coronavirus COVID-19. Pero entonces, ¿por qué tantos estantes de los supermercados siguen vacíos?

En realidad, la cadena de suministro de alimentos es bastante rígida en su forma de operar y enfrenta tres retos simultáneos: la acumulación de productos, la caída en la demanda de restaurantes, hoteles e instituciones y el problema de los trabajadores enfermos debido al coronavirus.

Los granjeros de leche se han visto obligados a tirar la leche en la basura debido a una caída precipitada de la demanda de las escuelas, restaurantes y otros proveedores de servicios de alimentos que han cerrado sus puertas, mientras que numerosas plantas procesadoras de carne en el país han cerrado debido al contagio de sus empleados con COVID-19. 

De hecho, dos de las siete plantas más grandes están cerradas y sometidas a severa desinfección por esta causa: la procesadora de carnes de res de JBS USA en Souderton, Pennsylvania y luego la de Greeley, Colorado, de la misma compañía.

La adaptación al comercio minorista no es fácil

Por otro lado, los eslabones de la cadena de suministros de alimentos dedicados a procesar y envasar alimentos para sectores específicos como restaurantes, hospitales, hoteles y escuelas no han podido adaptar rápidamente los productos para dedicarlos a las ventas minoristas.

Aunque las cadenas de suministro para el comercio minorista y el servicio de alimentos son similares, existen diferencias notables. Por ejemplo, el etiquetado es diferente entre las dos categorías, y muchos artículos que pasan por las cadenas de suministro de servicios de alimentos tienen un tamaño enorme que ni siquiera sería apropiado para vendedores de almacenes como Costco Wholesale o BJ's Wholesale Club Holdings.

"Creo que la cadena de suministro se verá fundamentalmente diferente a partir de esto", opinó para Marketwatch Mark Allen, director ejecutivo de la Asociación Internacional de Distribuidores de Servicios de Alimentos (IFDA).

Además, muchas compañías tienen sistemas de inspección, aprobación y regulación de alimentos que no pueden cambiar fácilmente a otros proveedores cuando cambian las condiciones del consumidor o del cliente.

"Ahora todo es un impedimento porque la comida es muy barata en este país y nuestra cadena de suministro es frágil", dijo Jesse Laflamme, director ejecutivo del productor de huevos especializados Pete & Gerry's Organic Eggs.

Artículos relacionados:

Los productores de productos lácteos han sido los más afectados por los cambios provocados por la crisis del coronavirus en el mercado de alimentos. En la imagen, un supermercado de Manhattan, en Nueva York. (Foto:JOHANNES EISELE/AFP via Getty Images)

Los cambios necesarios en el sector

La industria de servicios de alimentos de 300.000 millones de dólares ha visto una disminución de las ventas - del 60% al 90%- debido a COVID-19, señaló por su parte Allen. 

Después de la recesión en 2008 y 2009, muchas compañías sumaron otros negocios y otras instituciones como clientes en un esfuerzo por disminuir su dependencia de los restaurantes y protegerse de una nueva recesión, pero sus esfuerzos no fueron suficientes en muchos casos. Allen puso como ejemplo a los miembros de su organización, que se encuentran "atrapados" porque tienen un producto que no pueden mover fácilmente a los canales minoristas.

"Creo que tendremos que pasar por otra evaluación de lo que significa ser a prueba de recesión", dijo. "Va a tener que significar establecer algunas relaciones a largo plazo con los minoristas. Un distribuidor de servicio de alimentos podría ser capaz de llenar el perímetro de la tienda de comestibles".

En un intento de resolver el problema, varias empresas de servicios de alimentos han estado abriendo sus depósitos al público.

Los productos más afectados por la problemática

La situación aqueja de manera particular a los productores de leche, que venden un tercio del producto a servicios de alimentos e instituciones, y los de queso, que destinan la mitad de sus productos a restaurantes y otros servicios de alimentos. 

Como consecuencia, los futuros de leche Clase III de mayo en la Bolsa Mercantil de Chicago cayeron más del 13% desde finales de marzo y bajaron más del 36% en lo que va del año, hasta el lunes a $ 11.57.

En el caso de los huevos, una instalación puede especializarse únicamente en huevos líquidos en lugar de huevos con cáscara, y solo puede vender ese producto líquido a un cliente elegido o dos, como McDonald's, explica Marketwatch. Si ese cliente reduce la demanda, el productor de huevos tiene pocas opciones.

Y otro factor a tener en cuenta es que no ha aumentado la demanda de alimentos desde los hogares. En resumen, que la gente no ha triplicado su ingesta de alimentos debido al virus. A medida que aumenta la inseguridad financiera los hábitos del consumidor cambian -por ejemplo, asegurándonos de no desperdiciar sobras- e incluso tendrán menos dependencia de los restaurantes. Y nada de esto beneficiará a las cadenas de suministro de alimentos a corto plazo.

Artículos relacionados: