U.S. markets closed

Expertos en Recursos Humanos revelan qué es lo que nunca se debe decir en una entrevista laboral

Paula Krizanovic

La preparación para concurrir a las entrevistas de trabajo es casi tan importante como el propio desempeño durante el encuentro con el seleccionador de personal.

La postura, el lenguaje corporal, hasta el apretón de manos al saludar al reclutador, todo puede sumar o restar para quien aspira a conseguir un puesto.

Claro que un CV bien redactado, la experiencia previa relevante y buenas referencias son más importantes en la decisión final que estos detalles, pero nada debería dejarse al azar.

Seguramente los aspirantes a una posición tengan que hacer también una breve presentación personal, que conviene haber practicado.

Y finalmente, todos los postulantes a una búsqueda laboral se preparan de antemano pensando posibles respuestas a las preguntas que el entrevistador podría realizar.

Vale la pena aclarar que algunas de las consultas pueden resultar algo extrañas y tomarlos por sorpresa. Algunas de las más raras que reportan haber escuchado en entrevistas los usuarios de Glassdoor son: "¿Qué lugar del mundo te representa y por qué?", "¿Podrías contarnos una anécdota de tu vida?", "¿Qué superpoderes te gustaría tener?","¿Cuánto es el 25% de 80?", entre otras.

Tener la respuesta correcta bajo la manga es un activo clave, así como ir preparado con consultas propias sobre la posición, las tareas a realizar, las responsabilidades que se asumirían en el caso de ser seleccionado y, por supuesto, sobre la empresa en la cual se desea ingresar a trabajar.

Hay otro detalle no menor: todo este trabajo de análisis y producción puede ser echado por la borda con solo decir algo incorrecto. Hacer un comentario o una pregunta inapropiada puede transformarse en un error fatal que termine con la postulación realizada en el proceso de selección.

Es cierto que los profesionales de Recursos Humanos están entrenados para lograr que el candidato "se suelte" y muestre su verdadero ser, e incluso algunos incluirán en la charla algún truco para ver si "pisa el palito" y dice algo inadecuado. Pero esos casos son la minoría.

En la mayoría de las ocasiones en las que esto ocurre, son los propios postulantes los que dicen o preguntan las cosas incorrectas. Por eso, como parte de la preparación para conseguir un trabajo, es fundamental tener en claro qué cosas no decir durante la entrevista de trabajo.

Entrevistas: la palabra de los expertos

Para orientar a quienes se encuentran en búsqueda activa de empleo y no están al tanto sobre qué comentarios pueden resultar contraproducentes en este contexto, iProfesional consultó a tres expertos en selección qué es lo que no les gusta escuchar de sus entrevistados.

La opinión que encabezó el ranking fue casi unánime: nunca, bajo ninguna circunstancia ni ocasión, se debe hablar mal del trabajo anterior o del jefe durante todo lo que dure un proceso de contratación.

No hablar mal del exjefe en una entrevista

No hablar mal del exjefe en una entrevista

"Número uno: no hables mal de tu trabajo anterior. Enfócate en las tareas que tuviste y en lo mal que te fue. Hay que evitar el 'gossip' (chisme)", definió tajantemente Stefan Maerker, gerente de la división de Recursos Humanos de Michael Page.

"También hay que evitar hablar mal del exjefe o de los compañeros de trabajo. En resumen: no hablar mal de estas empresas que en definitiva son las que dan trabajo", añadió.

En su ranking de "cosas que no están buenas en las entrevistas", Veronica Maneiro, líder de Capital Humano de Technisys, también puso "hablar mal explícitamente del trabajo anterior o de su jefe" como la número uno.

Ni los seleccionadores ni allegados a la empresa donde se desea ingresar necesitan conocer de antemano esos detalles; ya habrá tiempo para contar esas "historias de guerra" una vez que se haya firmado el contrato y se solidifiquen las relaciones con los nuevos colegas.

El "yoísmo" es otro pecado que suelen cometer los candidatos a un empleo. "Un consejo es que, si has trabajado en equipo, lo mejor es hablar en plural. No nos gusta oir todo el tiempo 'yo hice', 'yo logré', 'me destaqué'", etc. Lo ideal es contar lo que logró el equipo, y cómo ‘lo hicimos’ en conjunto", dijo Maerker al respecto.

Para el gerente de Michael Page, expresarse de esta manera, reconociendo a quienes aportaron en la carrera de uno, habla del liderazgo que pueda desarrollar ese entrevistado.

Otro consejo de Maerker es no explayarse por demás en las respuestas. Lo que sucede es que no siempre el entrevistador tiene amplia disponibilidad horaria para realizar el encuentro, por lo cual esto termina siendo contraproducente.

Por lo general, los responsables de Recursos Humanos tienen un tiempo limitado para llegar a conocer a cada candidato y buscan irse de la reunión con la información que necesitan para saber si son o no un buen "match" con la posición vacante y lo que busca la empresa.

De acuerdo al ejecutivo de Michael Page, ser conciso en las respuestas es algo que quienes gestionan el capital humano valoran mucho. "Es mejor cuando la persona no da muchas vueltas para contestar cuando le preguntan algo concreto, y cuando es precisa en la descripción de las tareas, etc.", afirmó.

El último consejo de Maerker es que siempre conviene hablar más de logros que de responsabilidades.

Qué no preguntar en una entrevista de trabajo

Cualquier seleccionador de personal que se aprecie como tal dará a los candidatos alguna oportunidad para evacuar sus dudas sobre la posición vacante y el potencial empleador en algún momento de la entrevista, aunque no pueda responder todas sus consultas.

Qué preguntas no hacer en una entrevista de trabajo

Qué preguntas no hacer en una entrevista de trabajo

No tener ninguna pregunta para realizar en esa instancia es una mala señal. Demuestra cierto interés o poco conocimiento del mercado y de la actividad que se desempeña.

"En Technisys buscamos gente proactiva, resiliente, innovadora, con actitud de servicio y aprendizaje continuo. Por eso, nos interesa que tengan preguntas, que hayan hecho una investigación sobre lo que hacemos y que puedan mostrar como su experiencia se condice con lo que buscamos", dijo a este medio Maneiro.

Ahora bien, preguntar algo inadecuado u obvio también puede generar una mala impresión en el entrevistador. A la líder de talento de la mencionada firma de tecnología, por caso, le resulta una señal negativa que lo primero que consulte el entrevistado sean los beneficios y el salario de la posición, "antes de evaluar y conocer la oportunidad".

La negociación salarial es quizás uno de los momentos más espinosos y complejos del proceso de selección, y es conveniente también hacer una evaluación y preparación previa, estudiando el valor del mercado, para tener argumentos con los cuales discutir.

Y otra pregunta que resulta chocante a Maneiro es si su jefe directo, en caso de ser elegido, será jefe o jefa.

Alan Gosiker tiene décadas de experiencia realizando entrevistas de trabajo así como evaluaciones psicotécnicas. El experto compartió con iProfesional las cinco preguntas que a los reclutadores no les gusta escuchar cuando se reúnen con un potencial perfil.

1. ¿A qué se dedica esta empresa? Esa es una duda que solo sería válida en el caso de que la entrevista se lleve a cabo en una consultora de capital humano y no en la empresa en la que se pretende ingresar a trabajar. Si este no es el caso, la investigación sobre la actividad de la compañía debe ser realizada antes de concurrir al encuentro, ya que se trata de un dato básico.

"Cuando vas a una entrevista en una empresa, tenés que saber si o si a qué se dedica, de qué vive. Hoy es muy fácil obtener esta información buscándola en Internet, y muestra un serio desinterés del candidato en sumarse a la empresa", expresó Gosiker.

Como contraparte, asegura que tener en claro a qué se dedica la firma que ofrece el empleo, "suma muchos puntos"

2. ¿Cuál es la política de vacaciones? Es uno de los beneficios que más le suele importar a los postulantes, pero la ansiedad por conocer la respuesta muchas veces trunca el camino a conseguir el empleo.

Para estos casos, Gosiker compartió un truco o clave: "Si no te cuentan en la entrevista sobre las vacaciones, habitualmente es porque son las habilitadas por ley".

El experto que además es un emprendedor digital en el campo de Recursos Humanos, considera que "una pregunta desacertada de este estilo, puede mostrar que estás más interesado en las vacaciones que en el trabajo. Te van a contratar para hacer el trabajo, no para irte de vacaciones".

No obstante, considera que es válido aclarar en una entrevista si se tiene ya programado algún viaje importante en una fecha próxima específica, ya que eso demuestra transparencia.

3. ¿Puedo cambiar de puesto en corto plazo? Es otra de las preguntas que no se deberían realizar en una etapa del proceso laboral en el cual el objetivo es "poner un pie en la puerta", no pensar ya en el paso siguiente a conseguir el empleo.

"Las empresas en términos generales ya tienen armados planes de carreras para los puestos. Cuando te buscan para, por ejemplo, mozo, es porque hay una vacante de mozo y no de cajero. Esas rotaciones se dan con el trabajo y con que vean en vos ‘skills’ para rotarte", aclaró Gosiker.

Hacer esta pregunta en una primera entrevista demuestra que tu objetivo es cubrir esa necesidad durante un tiempo corto y luego vas a querer o cambiarte de empresa hacia el puesto al que aspiras, o si estás estresado estás haciendo algo que no te gusta.

"Contrario a esto, es bueno preguntar cuál es el plan de carrera, que no es lo mismo que preguntar si te podes cambiar de puesto", recomendó el mencionado headhunter.

4. ¿Es cierto el rumor sobre la empresa? Gosiker explicó que en los sectores de nicho donde trabaja poca gente, a veces corren rumores que no necesariamente son ciertos.
"Lo que pasó hasta que llegaste hasta ese momento, si por algún motivo estás enterado, jamás tiene que salir en una entrevista", aconsejó. La recomendación en este caso es "ir informado pero no sobrepasar ese límite sobre un lugar al cual aún no perteneces".

5. ¿Cuántos candidatos participan del proceso? Esta es una pregunta bastante frecuente. Claro que hay competencia entre postulantes, pero esta consulta da la impresión de cierta inseguridad sobre las propias habilidades y chances de resultar elegido para el puesto.

Si es válido, aclaró Gosiker, preguntar cómo sigue el proceso una vez terminado el encuentro. "Tenés que dejar que te cuenten, pregunta para obtener la respuesta", apuntó.