U.S. markets closed

Estos son los factores que harán de México un “Ángel caído”, según JP Morgan

Antonio Sandoval
Estos son los factores que harán de México un “Ángel caído”, según JP Morgan

La pérdida de grado de inversión de México (volverse un “Ángel caído”) es una posibilidad que crece cada día más, aunque no se espera en el corto plazo, es decir, es algo que no sucederá en este año y muy probablemente tampoco en 2021, pero el año 2022 podría ser el de la gran tragedia para la economía mexicana, según ha dicho JP Morgan, a reserva de que se haga algo para evitarlo.

En un reporte para inversionistas, JP Morgan advirtió este jueves que México se acerca a la pérdida del grado de inversión con todas las implicaciones que eso representaría. Las señales son muy claras y se presentan desde hace varios meses en dos frentes.

El primero de los frentes es con las propias acciones de las agencias calificadoras de valores:  A finales de marzo la agencia calificadora S&P recortó la nota soberana de México a BBB desde BBB+ en moneda extranjera y a BBB+ desde A+ en moneda local. La perspectiva para el país es negativa, lo que representa otra baja en la calificación en un lapso de uno o dos años.

Asimismo, el 1 de abril HR Ratings también recortó la calificación de México y dejó la perspectiva en negativa. La deuda soberana de México pasó de HR A- (G) a HR BBB+ (G) para largo plazo, y de HR2 (G) a HR3 (G) para corto plazo.

En el otro frente, están los factores que los inversionistas globales evalúan cada vez con más pesimismo en torno a México. Estos factores no son nuevos, se han señalado en innumerables ocasiones, pero justo el hecho de que no se observen o esperan cambios significativos para los próximos meses y años, harían de México a finales de 2021 o principios de 2022 un “ángel caído”, uniéndose a Brasil y Sudáfrica en una lista de las naciones que han caído en “desgracia” en los últimos cinco años.

Lee: Las causas del (nuevo) default en Argentina y cómo afectan a México

Depositphotos

Caer en el mercado especulativo

Este término, el de ángel caído, es con el que los inversionistas señalan a los países y/o empresas que pierden las calificaciones que les generan confianza a los capitales. Para las naciones en desarrollo, un grado de inversión es determinante para su desarrollo de largo plazo.

Cuando se pierde el grado de inversión no necesariamente ocurrirá una desgracia económica en el país que lo pierde, pero es altamente probable que su desarrollo quede postergado por un tiempo y que entre en una espiral negativa que requerirá de virajes económicos (ajustes) para reorientar el camino. Los capitales no mandan en ningún país, pero son determinantes para su desarrollo.

Los factores que convertirán a México en un ángel caído (si no se hace algo para evitarlo) son:

1) El crecimiento estructuralmente bajo: considerando que México recupere la senda del crecimiento para 2021, después de dos años seguidos de retrocesos; el punto es que para evitar la pérdida de grado de inversión las tasas de incremento en el PIB deberían ser realmente significativas y sostenidas.

2) El desplazamiento de la inversión privada: La falta de certidumbre y el cambio de reglas en sectores estratégicos podrían erosionar las inversiones, México es un país importador neto de capitales tanto de cartera como de inversiones directas, estas últimas son determinantes para impulsar el desarrollo del país.

3) Los ajustes en el sector energético: Un sector estratégico para México y para muchos países es el energético, pero en México se han revertido los cambios que en los años recientes impulsaban la inversión para este sector y mantenían expectativas positivas de inversiones en un horizonte de largo plazo.

4) La decepcionante respuesta a la pandemia: Los análisis y la opinión de los analistas son casi unánimes, la respuesta implementada por el gobierno mexicano a la crisis generada por la pandemia es insuficiente, si se mantiene en esos términos o avanza poco no hará diferencia y provocará la pérdida del grado de inversión.

5) Reforma fiscal inexistente: México necesita una reforma fiscal, se ha aplazado por décadas, llegará el momento en que sea impostergable, el costo de no hacerlo será la caída de México en las preferencias de los inversionistas.

Lee: Sin pedir prestado, la deuda de México aumentará por crisis

Especial

Las consecuencias

Definitivamente, la mayor consecuencia de una eventual pérdida del grado de inversión es el aumento en el costo de financiamiento para nuestro país, ese dinero tiene que salir de algún lado y sale de las finanzas públicas, es decir, los ciudadanos pagaremos más, con nuestros impuestos, por los préstamos que el país obtenga.

Además, se habrán perdido décadas de esfuerzo económico para que México fuera considerado como una nación digna del grado de inversión; es cierto que no todo en la vida de un país lo determinan los capitales, pero sí influyen mucho en el desempeño de muchas variables. México está en riesgo de retroceder varias décadas, ya que si llega a perder esta importante calificación crediticia, pasarán muchos años antes de que sea siquiera considerado como un aspirante a obtenerla nuevamente.

Te puede interesar: Los Millennials acumulan dos crisis económicas en su edad productiva