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El genio de la astronomía de Harvard que cree que las naves alienígenas están entre nosotros

Avi Loeb ha participado en un verdadero raid mediatico, aceptando la celebridad que le reporta ser el fanatico de la vida extraterrestre que mas reconocimiento tiene en el mundo academico: el maximo astronomo de Harvard sospecha que aqui nomas, a la vuelta de la esquina, ha aparecido tecnologia alienigena proveniente de otro sistema solar.A su vez, eso dejo desconcertados a sus pares de la comunidad cientifica, que oscilan entre considerarla una teoria con poco sustento y enojarse con el maximo astronomo de Harvard por no dejar de hablar de extraterrestres.Pero lo que no pueden es calificar a Loeb de loco excentrico. Cuando los astronomos de Hawaii se toparon con el primer objeto interestelar conocido, a fines de 2017 -un parpadeo de luz que paso frente al sol a tal velocidad que solo podia provenir de otro sistema solar-, Loeb ya tenia en su curriculum profesional mas tres decadas de docencia en las mejores universidades de Estados Unidos y cientos de publicaciones sobre astronomia, mayormente dedicadas a la naturaleza de los agujeros negros, la formacion de las primeras galaxias, y otros temas que no podrian ser mas ajenos a la prensa sensacionalista.Asi que cuando practicamente todos los astronomos del mundo se abocaron a desentrañar como habia llegado ese objeto interestelar (apodado Oumuamua, que en hawaiano significa "scout") la extraordinaria, pero convencida afirmacion de Loeb de que probablemente el objeto provenia de una civilizacion extraterrestre no podia ser descartada de plano.

Avi Loeb ha participado en un verdadero raid mediático, aceptando la celebridad que le reporta ser el fanático de la vida extraterrestre que más reconocimiento tiene en el mundo académico: el máximo astrónomo de Harvard sospecha que aquí nomás, a la vuelta de la esquina, ha aparecido tecnología alienígena proveniente de otro sistema solar.

A su vez, eso dejó desconcertados a sus pares de la comunidad científica, que oscilan entre considerarla una teoría con poco sustento y enojarse con el máximo astrónomo de Harvard por no dejar de hablar de extraterrestres.

Pero lo que no pueden es calificar a Loeb de loco excéntrico. Cuando los astrónomos de Hawaii se toparon con el primer objeto interestelar conocido, a fines de 2017 -un parpadeo de luz que pasó frente al sol a tal velocidad que solo podía provenir de otro sistema solar-, Loeb ya tenía en su currículum profesional más tres décadas de docencia en las mejores universidades de Estados Unidos y cientos de publicaciones sobre astronomía, mayormente dedicadas a la naturaleza de los agujeros negros, la formación de las primeras galaxias, y otros temas que no podrían ser más ajenos a la prensa sensacionalista.

Así que cuando prácticamente todos los astrónomos del mundo se abocaron a desentrañar cómo había llegado ese objeto interestelar (apodado Oumuamua, que en hawaiano significa "scout") la extraordinaria, pero convencida afirmación de Loeb de que probablemente el objeto provenía de una civilización extraterrestre no podía ser descartada de plano.