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El Gobierno captó otros US$ 2150 millones del mercado local, pero se le complica renovar la deuda en Letes

Javier Blanco

Solo renovó 43% de lo que le vencía en LETE; el plan contempla la refinanciación total

El Gobierno captó ayer otros US$2142 millones con nuevas emisiones de deuda en la plaza local, suma que usará para cubrir y casi cerrar sus necesidades del año y concretar el pago de otros bonos que le vencen. Fue en una subasta que mostró que mantiene abierta esa vía de financiamiento, que resultará vital para cumplir sus planes de 2019, pero que confirmó a la vez que el país está obligado a innovar o asumir mayores costos para convencer a los inversores.

La conclusión surge de observar la buena aceptación que volvió a tener la oferta de un bono dual (que se puede suscribir y cobrar en pesos o dólares), aunque debió colocarlo al 32,1% anual, tasa que resultó 3 puntos superior a la que esperaba el mercado, y los problemas que volvió a encontrar para refinanciar la deuda en dólares de corto plazo emitida en Letras del Tesoro (LETE), dado que solo pudo renovarla en un 43% pese a que revalidó a un año la tasa del 5,5% anual pactada la semana pasada, la más alta desde que inició la emisión de estos instrumentos, hace dos años.

Según estimaciones de mercado al Gobierno le restarían obtener unos US$500 millones más para cubrir sus necesidades, a lo que se le suman US$ 10.000 millones emitidos en Letes que buscará renovar

En el Ministerio de Hacienda preferían valorar anoche que con las nuevas emisiones "virtualmente quedan cubiertas las necesidades de financiamiento para todo el año cuando quedan cinco meses y medio para cerrarlo", un dato que también destacaron los analistas: "Se alzaron con US$900 millones netos en un contexto de mercados dificultoso; es lo mejor que dejó la subasta", juzgó Santiago López Alfaro, de Delphos Investment.

Según estimaciones de mercado, con este ingreso al Gobierno solo le restaría obtener otros US$500 millones para cerrar sus números en el presente ejercicio.

Del lado de las inquietudes hay que anotar que el costo del financiamiento se ha encarecido y que se confirman las mayores dificultades para renovar la deuda emitida en LETE, un dato que se sigue muy de cerca en el mercado, dado que el acuerdo con el FMI parte de suponer una renovación total de ese pasivo. "Esto lleva a suponer que lo que no se obtenga por esa vía deberá conseguirse por otra o con otro instrumento", apunta López Alfaro.