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Es lo que hay: los inversores reniegan de medidas populistas pero las ven necesarias para una reelección de Macri

Juan Bergelín
Argentina "pierde peso" para el índice MSCI y se esperan menos inversiones

La reacción del mercado a las medidas del Banco Central y a los anuncios del Gobierno fue contradictoria y quedó plasmada en la baja del dólar, por un lado y una nueva suba del riesgo país. Los inversores, reacios a este tipo de medidas que tildan de populistas, entienden que quizá sirvan para que el oficialismo evite un mal paso en las urnas.

En el corto plazo, los inversores extranjeros ven en un tipo de cambio estable una oportunidad para aprovechar las tasas en pesos. En el mediano plazo, en cambio, hay dudas por la meta de alcanzar el equilibrio fiscal y por la inflación reprimida que esconde el plan de acuerdos de precios.

"La primera reacción fue de preocupación porque son todas medidas populistas, pero me parece que al final del día entienden que esto es lo que necesitan para que Macri gane", resumió Daniel Chodos, jefe de estrategia de bonos soberanos en Credit Suisse. "Primero, hay una lectura de que esto va a ser transitorio; y segundo, que es necesario", agrega.

Algo similar destacó Gustavo Neffa, socio y director de Research for Trader. "El mercado vio un paquete de medidas de neto corte populista y con plata del FMI. No gustó para nada. Pero también entiende que Estados Unidos y el FMI no pueden darse el lujo de que vuelva el kircherismo y apoyan la reelección", interpretó el analista.

Fondos del exterior ponen fichas

Temprano, antes de que el Gobierno difunda el paquete de medidas, el dólar abrió en baja, influenciado por los cambios que hizo el BCRA en el esquema monetario, con un techo fijo para la zona de no intervención hasta fin de año, lo que en los hechos se traduce en una mayor probabilidad de que salga a vender dólares (hasta uSs150 millones por día) para contener a la divisa.

Así, la cotización llegó a caer 2,5%, pero al trascender las medidas, los inversores recularon y la divisa recortó la baja hasta quedar apenas 0,5% abajo. Finalmente, el dólar cerró con una baja del 1,2%, a $42,98 en las pizarras, y el peso no sólo operó a contramano del real sino que fue la moneda emergente que más se apreció en el día.

"El efecto de las medidas del BCRA terminaron bajando la curva de futuros porque puede intervenir antes, pero sobre todo aplanando la curva de futuros porque el golpe lo dio a los contratos largos", explicó Neffa.

El estratega del Credit Suisse aporta que ayer en el mercado se vio a varios fondos del exterior que vendieron dólares en la parte corta de los futuros. "En el dólar, las medidas que anunció el BCRA incentivaron un poco la entrada de fondos del exterior más que nada en la parte corta de la curva de los futuros", aseguró.

"La señal que dio el BCRA fue que está dispuesto a tolerar una apreciación cambiaria por todo lo que está pasando con la inflación y demás. Lo que busca el Central con las medidas es que no haya más emisión de pesos por ningún concepto", acotó Chodos.

Esa misma tendencia observaron en la mesa de dinero de un banco local, donde destacaron que el flujo financiero fue lo que hizo bajar al dólar, ya que las cerealeras habrían liquidado cerca de u$s85 millones. "Hubo mucho volumen, pero con poca liquidación del campo y más flujo financiero que entró a hacer tasa en pesos", explicaban.

Desde Consultatio Investment, por su parte, pusieron en duda la efectividad de los acuerdos de precios en el largo plazo, aunque destacaron el efecto electoral de la medida. "Si bien la efectividad de los controles de precios para erradicar la inflación es muy debatible, creemos que podrían servirle al Gobierno en el muy corto plazo para disminuir la elevada inercia que se está viendo (y que el programa monetario no está pudiendo cortar) y, de esa manera, llegar algo mejor a las elecciones", escribieron en el informe semanal difundido anoche.

La inflación, debajo de la alfombra

El estudio, elaborado por José Echagüe y Francisco Mattig, analiza datos históricos de inflación y el impacto posterior a los controles de precios, y llega a la conclusión de que si bien han servido temporalmente a reducir la inflación, "luego de la aplicación de dichos controles, la inflación tiende a volver a los niveles previos".

En la misma línea, Martín Kalos, director de EPyCA Consutlores, asegura que el mercado "tiene motivos para entender que en los próximos meses ayuda a bajar la inflación, pero que es un proceso que dura pocos meses, porque después los subsidios de acumulen durante estos meses los van a querer desarmar y los congelamientos acumulados van a tener que actualizarse".

Chodos coincide en esta visión del "día después" de los acuerdos de precios. "Estas medidas quizá son buenas para la inflación y para el nivel de actividad en el corto plazo, pero en el mediano plazo no. Porque va a tener una cierta inflación reprimida en estos meses. Cuando desaparezcan todos estos acuerdos de precios hay que sincerar esa inflación", sostiene.

Para Neffa, lo que no convence a los inversores extranjeros es que lo que está detrás de estas medidas es una política expansiva con plata ajena, como define. "Está claro que el Gobierno quiere llegar a octubre sin ruido en el mercado de cambios y con dinero en el bolsillo de la gente. Pero no es el camino de largo plazo", asegura.

Estas dudas que plantean los economistas y que refleja el humor de los inversores son las que llevaron el riesgo país a los 835 puntos, el nivel más alto en la era Macri. "Las medidas de hoy han sido buenas para generar un mejor clima electoral, pero en el corto plazo son vistas por el mercado como que lo alejan un poco más al Gobierno del equilibrio fiscal y por ende, si bien mejoran las chances del oficialismo, finalmente terminan aumentado el riesgo país", describe un experimentado trader.

Las dudas de fondo siguen latentes

"El mejor termómetro son los bonos y vienen mal. El mercado de cambios se mueve por liquidaciones, por cobertura, va por otro rumbo", comenta Santiago López Alfaro, socio y director de Delphos Investment. "La posibilidad ahora más concretas de que el BCRA venda reservas hace que los bonistas vean menor posibilidad de repago a futuro", agrega.

Chodos, por su parte, no ve riesgos financieros en el mediano plazo y cree que el alto nivel  del riesgo país refleja los temores para encarar el año 2021. "Tiene un componente de riesgo de liquidez a partir de 2021, que es cuando caen todos los vencimientos. No creo que los riesgos sean para 2020", destaca el estratega.

Otra lectura que hizo el mercado de los anuncios del Gobierno, según la visión de Kalos, es que el equipo económico ha perdido el rumbo en bajar la inflación y se está dedicando a tomar medidas electoralistas. "Si el discurso que sostienen es que lo importante es la política  monetaria contractiva, cómo dijo Sandleris, ¿Cómo se entienden las medidas de corte netamente electoralistas?", se pregunta el director de EPyCA Consultores, quien sólo ve una función proselitista detrás de las medidas.

Respecto a los beneficios sociales que anunció el Gobierno para los que cobran la Asignación Universal por Hijo y al plan de apoyo a las pymes desde Consultatio aseguran que "aunque el impacto macro de estas medidas es limitado, creemos que pueden ayudar a morigerar la erosión del capital político que se deriva de la elevada y persistente inflación".

Para el hombre del Credit Suisse, la clave será lo que ocurra con el tipo de cambio en los próximos seis meses. "Si el dólar sube mucho obviamente la inflación reprimida crece. Si se mantiene dentro de esta nueva banda quizá no es tanto el efecto que va a tener. Va a haber inflación reprimida, eso es claro", asegura.

López Alfaro, en cambio, cree que lo único que llevará calma a los inversores son medidas políticas. "La Argentina tiene un problema político, un problema de desconfianza. Y la desconfianza no se gana con medidas económicas o financieras. Se gana con medidas políticas", dispara.

El Gobierno jugó sus últimas cartas, con medidas que ellos mismos se juraron que nunca iban a tomar. El Banco Central recurrió al atraso cambiario para frenar la inflación, algo que un mes atrás había sido totalmente descartado por el propio Sandleris.

El primer punto también va en contra de los ideales del mercado, que tilda de populistas ese tipo de medidas, pero que hoy las ve necesarias para un nuevo mandato de Macri. El segundo es la zanahoria que necesitan los grandes fondos para traer sus dólares y subirse a la bicicleta financiera, hoy más que funcional al Gobierno para planchar al tipo de cambio. El voto del mercado es cantado. Pero nada asegura que mañana no pueda cambiar.