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La cuota de mantenimiento de línea, un cobro que solo se hace en España

Cuando uno ve en televisión, Internet o una revista el anuncio de una operadora de telefonía en la que se oferta algún tipo de tarifa especial, casi siempre la cifra viene acompañada de un asterisco. Y ese asterisco lleva inevitablemente a la letra pequeña. Muchas veces, solo se especifica que ‘hay que añadir cargos adicionales a la oferta’. Esos ‘cargos adicionales’ suelen ser los impuestos y un indeseable y extraño cargo: el mantenimiento de línea.

Tal y como subraya la web Voz Populi, este concepto es único en Europa. Ninguna operadora del Viejo Continente cobra a sus clientes este extra que se supone sirve para costear el mantenimiento de la línea telefónica que va desde la casa del abonado hasta la centralita.

La cuota de mantenimiento de línea solo se cobra en España (Unsplash/James Sutton)

Al inicio de la liberalización del mercado de la telefonía en nuestro país se justificó este cobro como una especie de peaje a Telefónica, la propietaria de las líneas físicas de teléfono en España. Pero más de dos décadas después de la liberalización, este concepto no tiene nada que ver: solo es un plus que la ley permite a las operadoras ‘por su cara bonita’.

¿Se imaginan que un billete de avión incluyera una cuota para el mantenimiento de las aeronaves? ¿Y que Iberia cobrara 50 euros por ello y Air Europa 48? Sería un absurdo, ya que todos damos por supuesto que estas dos compañías cuidan sus aviones y lo hacen con el dinero que ganan transportando pasajeros y carga.

Pero las operadores de telefonía funcionan en un mundo aparte. No solo se les permite ocultar estos extras en sus publicidades, sino que tienen el privilegio de no sumar el IVA a sus ofertas, algo que solo solo ocurre con ellos y con las compañías energéticas y de suministro de agua. Precisamente, un grupo de compañías que proporcionan bienes básicos.

Aunque todas las operadoras cobren este extra, no todas piden el mismo dinero. Por ejemplo, Jazztel pide 23 euros por línea. Vodafone cobra poco más de 18 euros, lo mismo que Orange. Por su parte, Movistar exige 17,40, convirtiéndose así en la empresa que menos cobra por este concepto en nuestro país.

¿Por qué la legislación actual permite este extra? ¿Por qué se exigen otros tan arcaicos como el cobro por el establecimiento de llamada (otro suplemento que solo se cobra en nuestro país)? La legislación española exige que las ofertas publicitarias sean lo más transparentes en cuanto cifras, sin embargo, parece que las operadores tienen carta blanca para engañar con bonitos números que luego se convierten en terroríficos una vez que están plasmados en la factura. ¿Hasta cuándo lo vamos a permitir?