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La industria de la guitarra estadounidense resurge con fuerza

La guitarra eléctrica, un ícono de la cultura estadounidense, no desaparece aunque pase el tiempo.

Diez años después de que la crisis financiera de 2008 azotara a la industria y, a pesar de la enorme mala publicidad de los últimos años, los fabricantes y vendedores afirman que hay una gran demanda de guitarras de fabricación estadounidense.

“Algunas fuerzas subyacentes están impulsando la industria”, dijo el director ejecutivo de Fender, Andy Mooney, al Final Round de Yahoo Finanzas. “Estimamos que el año pasado 125 millones de personas pagaron por servicios de música en streaming. El interés por la música grabada ha alcanzado un máximo histórico”.

Mooney agregó que el récord de 86 millones de personas que asistieron a conciertos de Live Nation el año pasado corrobora la idea de que “hay muchas más personas interesadas en la música que antes, y que los millennials forman una gran parte de esa audiencia”.

Ese interés se ha traducido en un impresionante mercado minorista de guitarras.

Un empleado de la fábrica de Paul Reed Smith trabaja en una guitarra. (Imagen: Paul Reed Smith)

“Hay muchas oportunidades tocando a la puerta”

A inicios de este año, el famoso fabricante de guitarras con sede en Nashville, Gibson Brands, se declaró en bancarrota bajo el capítulo 11. Sin embargo, eso no significa que la industria esté atravesando una mala racha.

“La idea de que la guitarra eléctrica ha muerto no se adecua a nuestra realidad”, le reveló Jack Higginbotham, director operativo de PRS Guitars, a Yahoo Finanzas. “De hecho, estamos experimentando justo lo contrario. Si los fabricantes escuchan al consumidor y les entregan el producto que quieren, tienen muchas oportunidades tocando a su puerta”.

Según la Asociación Nacional de Comerciantes de la Música, una organización comercial del sector de la música, la demanda de guitarras de fabricación estadounidense ha ido aumentando año tras año, con un incremento de las ventas de unidades del 7,03 %. Asimismo, el valor de venta total de las guitarras vendidas, que asciende a 1,3 mil millones de dólares en 2017, indica que la industria se está recuperando.

“En términos generales, incluso personas de otros países quieren comprar guitarras estadounidenses”, le dijo a Yahoo Finanzas, Nate Westgor, quien dirige Willie’s American Guitars, una tienda de guitarras vintage ubicada en Saint Paul, Minnesota. “Una guitarra estadounidense se diferencia en varios aspectos: los metales, el material del traste, los imanes, el tipo de madera y cómo ha envejecido”.

Desde el año anterior a la quiebra de Gibson y hasta enero, las ventas de guitarras eléctricas crecieron en tan solo 12 meses un 10,5 %, alcanzando los 122 millones de dólares. Incluso Guitar Center, la cadena minorista más grande del país con una deuda de más de mil millones de dólares, dijo hace poco que “las ventas de guitarras en el último año han sido las más fuertes que hemos visto en nuestra historia”.

Ilustraciones de David Foster para Yahoo Finanzas.

En Fender, uno de los mayores fabricantes de guitarras, la tendencia gana fuerza.

“La venta de instrumentos con trastes, eléctricos y acústicos, además de ukeleles, ha alcanzado en cinco años cifras medias y altas de un solo dígito”, le reveló Mooney a Yahoo Finanzas.

Mooney agregó que, si bien el crecimiento fue fuerte en el sector de la guitarra acústica, en los últimos 18 meses la figura de la guitarra eléctrica ha superado a la de la guitarra acústica.

“Es algo muy estadounidense”

¿Por qué está floreciendo este negocio? Una de las principales razones de la vitalidad de esta industria es su lugar en la cultura estadounidense.

“Como industria estadounidense, inventamos el folk, el rock, el blues y el jazz, así como los instrumentos con los que se tocan. Es algo muy estadounidense”, explicó Westgor, el representante de Willie’s American Guitars. “Inventamos todos estos géneros y los instrumentos musicales, y aún es una industria multimillonaria”.

La industria floreció en los años 60 cuando The Beatles y otras bandas de rock irrumpieron en la escena musical, inspirando a los adolescentes a comprar guitarras eléctricas y bases. Gibson fue una de las compañías que se dejó arrastrar por esta tendencia, y otras empresas, incluida PRS Guitars, se sumaron más tarde ya que dicho interés se mantuvo durante los años 70 y 80.

Higginbotham, por ejemplo, se unió al maestro lutier Paul Reed Smith en 1985. Afirmó que los consumidores han evolucionado junto con los fabricantes de guitarras.

“En la actualidad, el consumidor tiene más expectativas que hace 30 años”, dijo Higginbotham. “Quizás Internet ha sido la herramienta que ha contribuido a que eso suceda. En general, los guitarristas son conscientes de que hay instrumentos de alta calidad y quieren tenerlos”.

Jack Higginbotham, director operativo en PRS, en el taller. (Foto: Paul Reed Smith)

“Nuestra audiencia es cada vez más joven”

Algunos argumentan que el cambio de gustos en la música está provocando la disminución de las ventas de guitarras.

“La guitarra eléctrica fue novedosa e increíblemente interesante antes de Jimi Hendrix e inmediatamente después”, dijo el ex miembro de la banda de los Beatles Paul McCartney en una entrevista concedida al Washington Post el año pasado. “Ahora, hay más música electrónica y los jóvenes escuchan música de otra manera”.

Otra de las razones de la vitalidad que ha alcanzado la industria es el interés estable de los millenials.

“Nuestra audiencia es cada vez más joven. Creo que es un fenómeno increíblemente poderoso y positivo”, dijo Higginbotham. “Si miras a nuestra industria en conjunto, verás a un grupo demográfico envejecido. Pero si haces un gráfico, verás que la edad promedio de nuestro comprador ha bajado bastante en comparación con unos 15 años atrás”.

Howie Statland, quien vende guitarras vintage fabricadas por compañías como Gibson, Fender y Martin, en Rivington Guitars en el centro de Nueva York, está de acuerdo con esa idea: “Muchos de nuestros consumidores son millennials”.

Ty Dolla Sign, nacido en 1985, toca un Fender American Professional Precision Bass. (Imagen: Fender)

La clave para captar a este grupo etáreo ha sido poner un precio más competitivo, dijo Higginbotham.

Explicó que, al introducir precios más económicos y asequibles, como la línea SE en 2001 y la línea S2 en 2013, la compañía ofreció un rango de precios que oscilaba entre los 499 y 1 499 dólares para sumar personas a la familia de Paul Reed Smith.

“Eso nos abrió las puertas a un nuevo grupo etáreo, mientras la sensibilidad de los diseños de las guitarras cautivó a los músicos indie”, dijo Higginbotham. “Esa línea de trabajo redujo considerablemente la edad de nuestros compradores”.

“Formas de autoexpresión más puras y directas”

Con el auge de la industria de la música en streaming, los fabricantes también utilizan las redes sociales y trabajan con artistas destacados para fomentar el conocimiento de la marca.

Mooney dijo que Fender está “gastando el doble en el marketing centrado en el consumidor que hace tres años”. Y la compañía está utilizando plataformas sociales como Instagram y YouTube para conectarse con su audiencia de millennials y crear contenido que les atraiga.

Paul Reed Smith colaboró con el ganador del Premio Grammy, John Mayer, para crear el PRS Silver Sky, un modelo basado en los elementos preferidos de Mayer y Smith de los instrumentos vintage de 1963 y 1964.

John Mayer con el PRS Silver Sky. (Imagen: Daniel Prakopcyk vía Paul Reed Smith)

Con vistas al futuro, hay mucha confianza en que la guitarra estadounidense no desaparezca.

“Creo que la guitarra está tan profundamente arraigada en la cultura estadounidense que no va a desaparecer”, dijo Statland, quien vende guitarras vintage en Nueva York. “Durará tanto como el pastel de manzana de mamá o la Coca-Cola. Es una de las formas de autoexpresión más puras y directas de Estados Unidos”.

Aarthi Swaminathan