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El hombre más rico de todos los tiempos: Jakob Fugger

No pertenecía a la nobleza, pero aun así fue uno de los hombres más poderosos. (Foto: Getty)

Aunque era nieto de un simple campesino, este burgués llegó a acumular una fortuna impresionante.

Lo rico y, por lo tanto, poderoso que realmente llegó a ser Jakob Fugger (1450-1525) se desprende de una de sus cartas. En el año 1523 le escribió al rey Carlos I de España y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, cuyo dominio se extendía hasta Sudamérica, pidiéndole que le pagara de una vez sus deudas.

Junto con los intereses correspondientes y sin más aplazamiento. Una fuerte recriminación que solo se podía permitir alguien que ya en vida llevaba el sobrenombre de “el Rico”. Y eso en una época en la que el sistema de clases hacía una clara diferencia entre la burguesía y la nobleza, y en la que se podría considerar casi un milagro el que el nieto de un campesino se convirtiera en uno de los hombres más poderosos del mundo.

Se dice que hacia el final de su vida poseería unos 2,1 millones de florines, lo que correspondería, según los valores actuales, a unos 354.000 millones de euros. Una fortuna que hacía que una familia como los famosos Médici solo merecieran una sonrisa. Ellos fueron mecenas del Renacimiento en Florencia, pero Fugger fue el hacedor de emperadores y reyes. Solo gracias a su apoyo, que se manifestó por el suministro de dinero y armas, es que el emperador Maximiliano I y más tarde también su nieto, el rey Carlos V, obtuvieron el poder.

La base de su riqueza la logró con el comercio del algodón que la empresa familiar de los Fugger mantenía con Italia, y cuyo único director pronto pasó a ser Jakob. A ese negocio se añadieron la extracción de cobre, plata y mercurio, así como negocios bancarios, en los que no era raro que Fugger se lo jugara todo a una carta, y además, la creación de su propia agencia de noticias. Gracias a esta, el maestro del dinero siempre estaba al día y así podía evitar cualquier perjuicio financiero.