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Luis Malvido: "En 2019 prevemos un dólar más estable y que la demanda de pasajes internacionales se recupere"

Julia D'Arrisso

El presidente de Aerolíneas Argentinas , Luis Malvido, atraviesa una de las semanas más disruptivas de su gestión. Se sentó a negociar con los seis gremios aeronáuticos y ofreció una tregua después de uno de los meses más conflictivos en el vínculo con los sindicatos. En exclusiva con LA NACION manifestó que esta semana hará una propuesta por la cláusula gatillo y abrió la posibilidad de dejar sin efecto las 376 suspensiones por la medida del 8 de noviembre.

Además, anticipó la estrategia que tendrá la compañía de cara a 2019, con la que buscará minimizar los subsidios de este año, que serán de US$200 millones. Para esto, apuntó a la estabilidad del dólar para mejorar las ventas, a optimizar rutas de cabotaje para que sean rentables, a renovar la flota de Boeing y Embraer y, en el segmento internacional, pese a que falta ocupación, se abrirá una doble frecuencia diaria a Madrid.

Por otro lado, el presidente de la línea de bandera puntualizó que distinguirá con mayor énfasis las marcas Aerolíneas y Austral. La primera apuntará a mejorar el servicio, mientras que la segunda "competirá por los precios". Sin embargo, desde la empresa repiten: "No somos ni seremos nunca una low cost".

-¿Cómo avanza la situación con los gremios?

-Esta semana fue de un hito importante porque convocamos formalmente a los gremios. Hasta ahora habíamos tenido algunas diferencias sobre qué y cuándo discutir. Esta semana nos hemos puesto de acuerdo en una mesa. La empresa va a hacer una propuesta esta semana en el marco de las paritarias para resolver cualquier diferencia que pueda haber y, sobre esa base, construir. La propuesta se va a hacer esta semana y veremos cómo continúa.

-Pensando en el año que viene, ¿cuánto necesitar la empresa en subsidios?

-El subsidio es muy variable. Depende de cuestiones que no controlamos, como el combustible, pero el objetivo siempre es que sea el menor posible. Sabemos que este año va a cerrar casi en US$200 millones. Es un número gigante para el esfuerzo que está haciendo el país y que nuestro compromiso es minimizarlo. Tenemos que ser capaces de dar el servicio sin pedirle dinero a los argentinos.

-¿Cuál es la estrategia para 2019?

-Aerolíneas se tiene que diferenciar siempre por la calidad de su producto. Por eso ponemos foco en frecuencia, puntualidad y agregamos precios muy competitivos. El año que viene el crecimiento va a continuar y el esfuerzo en renovación de flota se va a empezar a ver. Tenemos que actualizar la flota de Embraer y hacer cambios en la de los Boeing, que vuelan en cabotaje. Esto es algo que viene para el año que viene.

También es muy fuerte la agenda en digitalización. Una empresa de aviones tiene que ser cada día más digital y las herramientas con las que estamos dotando a los aviones y pasajeros para comprar y hacer cualquier gestión online, como el check-in, es un cambio muy importante.

-¿Cómo es el modelo de negocios para los vuelos de cabotaje y para los internacionales?

-En cabotaje estamos poniendo foco en asegurar nuevas rutas y que sean rentables. Estamos haciendo mucha prueba y error, pero intentando que haya más argentinos desplazándose por el país en aviones de Aerolíneas o Austral. Intentamos abrir nuevas rutas y buscando que sean sostenibles. El desafío es crecer en cabotaje en varios destinos, no solo desde Buenos Aires, sino a lo largo del país.

En el plano internacional sabemos que tenemos una oportunidad en varios destinos: tenemos doble frecuencia diaria a Miami y a partir de mitad del año que viene estaremos haciendo lo mismo con Madrid. Por lo tanto, estaremos reforzando esa ruta que tiene mucha demanda y con un doble diario estaremos más cerca de satisfacerla.

-¿De qué depende que ese plan se cumpla?

-El factor de mayor volatilidad que vimos este año es el precio del combustible y eso nos afecta mucho. Tuvimos un pico de los más altos en la última década hacia mitad de este año. Para 2019 esperamos que sea más razonable y, sobre todo, más plano. Ojalá se cumpla, porque determina fuertemente la rentabilidad de nuestras rutas.

Por otro lado, la fluctuación que tuvo el dólar también nos afectó mucho. Como nuestros costos son casi todos en dólares, algunas rutas no cubren sus costos, pero el mayor daño es que en los pasajes internacionales dejamos de vender o vendemos mucho menos que hace un año atrás, porque los argentinos están reconsiderando sus vacaciones en el exterior por destinos locales. Ahí vimos una caída fuerte en la demanda que esperamos que se recupere, porque imaginamos que el dólar va a estar mucho más estable.