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México se convierte en el paraíso del trabajo remoto para los estadounidenses... pero eso trae problemas

Como destino turístico, México es un referente mundial de primer nivel. Incluso en los momentos más críticos de la pandemia, ciudades como Cancún y Tulum se mantuvieron con una gran afluencia de visitantes internacionales.

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Pareja se toma fotos en las calles de Ciudad de México. Foto: Getty Images

Fueron tantos que, en mayo, una corresponsal de Bloomberg advirtió sobre la insostenibilidad del turismo, ya sea por los daños medioambientales que dejan a su paso, como por la disputa territorial de narcotraficantes que buscan hacerse con una mayor clientela.

Paralelamente, una nueva tendencia ha ido tomando fuerza en zonas de la capital. Ahora Ciudad de México recibe una oleada de extranjeros que no vienen necesariamente a admirar sus indiscutibles atractivos naturales, arquitectónicos, culturales y gastronómicos, sino a trabajar desde casa… y vivir barato.

“Su dinero vale más aquí”

Según otro reportaje publicado este martes por CNN, la ciudad se está convirtiendo en un “paraíso” para los trabajadores remotos, especialmente los estadounidenses. “Es bonito, su dinero vale más aquí”, dijo el joven académico Fernando Bustos Gorozpe.

“Pueden vivir en una casa o un departamento que es muy bonito y grande, crear una vida mejor”, explicó Bustos Gorozpe, que es doctorante de filosofía, profesor y columnista de The Washington Post. “Pero no es que haya interés en participar y entender la cultura local”.

Desde finales del año pasado, Bustos Gorozpe viene analizando este fenómeno en videos que publica en TikTok, donde habla de “colonialismo moderno” y aceleración de procesos de gentrificación en distintas comunidades, lo que termina encareciendo la vida diaria de los mexicanos.

“Ahora, si un local quiere ir a un restaurante o a un club, no solo tiene que competir con los mexicanos blancos y ricos, sino también con los extranjeros”, aseguró.

¿Cuándo empezó?

Bustos dice que notó que la tendencia de los estadounidenses que viajan a la capital de México se aceleró con el Covid-19, ya que México tenía menos restricciones fronterizas que otros países. Eso coincidió con un número creciente de empresas estadounidenses que permiten a sus empleados trabajar de forma remota. Muchos optaron por hacerlo al sur de la frontera.

Sin embargo, algunos sostienen que la diáspora estadounidense en la Ciudad de México puede remontarse a 2016, cuando la ciudad fue nombrada el principal destino turístico del mundo por el New York Times.

Datos del Departamento de Estado de los Estados Unidos indican que son alrededor de 1.6 millones los ciudadanos estadounidenses que viven en México. Pero se desconoce cuántos viven y trabajan allí con visas de turista.

El gobierno mexicano tampoco rastrea con precisión esos datos, pero registró más de 5.3 millones de turistas estadounidenses que volaron a los aeropuertos mexicanos de enero a mayo de 2022. Casi un millón más en comparación con el mismo periodo en 2019.

Negocios locales son desalojados

La avalancha de trabajadores remotos provenientes de EEUU impulsó a los arrendadores mexicanos a renovar y remodelar sus propiedades para acomodar a los recién llegados, de mayor poder adquisitivo.

Sandra Ortiz, cuya familia trabajó durante más de cinco décadas en un local alquilado, vio cómo los visitantes y turistas de repente se convertían en vecinos de tiempo completo. Y entonces comenzaron a subir los precios.

“Es difícil porque muchos de estos extranjeros vienen y tienen mucho dinero para poder gastar en estos apartamentos y alquileres”, dijo Ortiz, de 55 años, a CNN.

Hasta que fueron desalojados por su casero, Ortiz y sus cuatro hermanos dirigían la Tortería Colima en la planta baja de un edificio del codiciado barrio Roma. El edificio ahora está siendo renovado y estrenará nuevos apartamentos de alta gama.

Como a ella, a muchos les preocupa que a medida que lleguen más estadounidenses para quedarse, más locales serán expulsados.

La agente de bienes raíces Edyta Norejko dijo a CNN que recibe decenas de llamadas semanales de estadounidenses que preguntan sobre mudarse a la Ciudad de México. “Muy a menudo es de Los Ángeles o la ciudad de Nueva York”, señaló.

La mayoría busca evitar el aumento del costo de vida en los EEUU y sacar provecho de un tipo de cambio fuerte.

Young Caucasian blogger with earphones in ears and in plaid shirt drinking coffee and using laptop while sitting in coffee shop.
Los llamados nómadas digitales pueden trabajar desde otras ciudades o países con facilidad. Foto: Getty Images

En los primeros cinco meses de 2022, el turismo de viajeros estadounidenses generó casi $11,500 millones en ingresos para México, según la Secretaría de Turismo del país. Está en camino de superar los niveles previos a la pandemia.

“Por favor, váyanse”

“Es dinero que entra, pero que solo va a parar a manos de unos pocos”, Bustos Gorozpe. “Y los lugareños terminan desplazados porque ya no pueden pagar estas áreas que se han vuelto muy caras”.

Bustos Gorozpe ha notado que menos extranjeros hacen el esfuerzo por hablar español y, en algunos casos, suponen que los locales deben entender inglés.

Quienes trabajan de forma remota, también llamados nómadas digitales, se pueden ver en los cafés de la ciudad o en los parques, con sus computadoras portátiles abiertas. Se sienten bienvenidos, pero el disgusto popular ya se hace sentir en forma de carteles de “Por favor, váyanse” en las zonas de mayor gentrificación.

Erik Rodríguez, de 37 años, trabaja como analista de desarrollo económico para una agencia con sede en EEUU. Tiene raíces mexicanas, pero admite que no viajó a la capital para conectar con ellas, sino para ahorrarse unos cuantos dólares y disfrutar de un mejor estilo de vida.

“En San Diego, mi departamento (un estudio) costaba probablemente $2,500 (al mes)”, dijo. “Aquí tengo un apartamento de una habitación y pago $800 al mes”.

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