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MotoGP en Motegi: Jack Miller y Fabio Quartararo, con distintos motivos para sonreír

El australiano Jack Miller celebra la victoria en Motegi; el piloto de Ducati acumulaba 28 grandes premios sin victorias en MotoGP
El australiano Jack Miller celebra la victoria en Motegi; el piloto de Ducati acumulaba 28 grandes premios sin victorias en MotoGP - Créditos: @TOSHIFUMI KITAMURA

El garaje de Ducati en Motegi ofreció dos realidades. La celebración por el triunfo de Jack Miller, el piloto australiano que cederá su asiento en el equipo oficial a Enea Bastianini en 2023, y la desazón por la caída de Francesco Bagnaia en el último giro, cuando intentó un sobrepaso sobre Fabio Quartararo (Yamaha). La barrida de Pecco sobre el asfalto japonés le ofreció al campeón defensor aumentar el margen a 18 puntos, llegó a la cita asiática con una brecha de diez unidades, cuando restan cuatro grandes premios para el desenlace de la temporada. Para el Diablo la recompensa resultó mayúscula: Aleix Espargaró (Aprilia), tercero en la batalla por la corona, tampoco sumó en el trazado que el MotoGP no visitaba desde 2019.

Con el octavo puesto, Fabio Quartararo (Yamaha) aumentó a 18 puntos la diferencia en el Mundial sobre Francesco Bagnaia (Ducati)
Con el octavo puesto, Fabio Quartararo (Yamaha) aumentó a 18 puntos la diferencia en el Mundial sobre Francesco Bagnaia (Ducati) - Créditos: @TOSHIFUMI KITAMURA

El triunfo de Miller, que no se imponía desde el Gran Premio de Francia 2021, es el sexto consecutivo de Ducati y el undécimo de la marca en el calendario, una estadística con la que iguala el récord de 2007, cuando Casey Stoner se consagró campeón. Los números, en su mayoría aportados por Bagnaia, no son tan favorables para Pecco como lo fueron con el último piloto que ganó un título con la Desmosedici. El italiano falló en un momento determinante de la carrera al ensayar un adelantamiento sobre Quartararo: perdió el control del tren delantero y la caída resumió la frustración. “Cometí un error, la cagué. Lo intenté en la última vuelta y la pifié. Pido perdón a todo el equipo, porque no hice mi trabajo. Es cierto que la presión del neumático delantero se disparó y el equipo me pidió perdón por eso, pero la caída fue un error mío y nada tuvo que ver el neumático”, el mea culpa del piloto de la moto N°63, que como en 2021, en los pasajes críticos vuelve a pecar.

“Un punto puede marcar la diferencia al final del año, pero también puede que fuera demasiado ambicioso. Fui demasiado optimista en la maniobra y lo único bueno es que no me llevé por delante a Fabio [Quartararo]”, señaló Bagnaia, sobre cuánto le redituaba el fallido sobrepaso que terminó con sus expectativas en Motegi, donde Pecco no se sintió cómodo: en piso húmedo se clasificó duodécimo y en carrera, con pista seca, padeció para avanzar. “No entiendo cómo Jack [Miller] fue tan rápido y yo tan lento. Hoy no podía adelantar y eso es muy raro, porque normalmente no tengo problemas en ese sentido”. La pelea con Bastianini, al que logró doblar en el giro final, antes del accidente, una muestra de las dificultades.

En el último giro en Motegi, Francesco Bagnaia (Ducati) superó a Enea Bastianini (Ducati-Gresini Racing), pero luego se accidentó al intentar el sobrepaso con Fabio Quartararo (Yamaha); con 100 puntos en juego, Pecco deberá descontar 18 para ser campeón
En el último giro en Motegi, Francesco Bagnaia (Ducati) superó a Enea Bastianini (Ducati-Gresini Racing), pero luego se accidentó al intentar el sobrepaso con Fabio Quartararo (Yamaha); con 100 puntos en juego, Pecco deberá descontar 18 para ser campeón - Créditos: @Mirco Lazzari gp

Bagnaia llegó a Japón en alza con el recorte de 98 puntos que trazó en las últimas citas sobre Quartararo, que se sabe en desventaja con la Yamaha, aunque exprime su talento para no ser arrasado por el escuadrón de Ducati. Pero el Diablo también sufre cada carrera, más allá de la espectacular caída que protagonizó una semana atrás en el Gran Premio de Aragón, cuando se llevó por delante a Marc Márquez (Honda), que en Motegi marcó la pole -1071 días pasaron de la última- y finalizó en el cuarto puesto del clasificador y con excelentes sensaciones físicas, después de las intervenciones quirúrgicas y de roda en el warm-up. “Hace mucho tiempo que no disfruto sobre la moto en carrera. Si no sales en la primera fila, adiós. Las circunstancias indican que es mejor sumar ocho puntos que perderlos, pero también es frustrante. No pude adelantar en ningún momento, estuve todo el tiempo girando detrás de Maverick [Viñales] y, en parte, fue por algo que cambiamos antes de la carrera y no se trató del neumático”, comentó Quartararo, que largó noveno y que no gana desde el 19 de junio, en el Gran Premio de Alemania.

La visita a Motegi, sin embargo, fue un pleno en los números para el francés, con la rodada de Bagnaia y los inconvenientes de Espargaró, que largó desde el pitlane. “No lo vi llegar, pero escuché la caída, así que no pudo caerse muy lejos de mí. Pecco estaba haciendo una gran carrera: yo frené tarde, pero él lo hizo aún más”, relató el Diablo el momento dramático del giro final, cuando de estar en riesgo la posición pasó a tomar aire en la carrera y el Mundial. La preocupación del campeón quedó sepultada por la desazón que envolvió a Bagnaia y también a Espargaró. “Por mucho que lo hayan querido vender durante el año, la Aprilia no es la Ducati, ni la Yamaha ni la Honda, ni yo soy Marc Márquez. Estar donde estoy me costó mucho, mucho, mucho, y un error como el que se cometió me jodé”, explicó, con enojo, el catalán, acerca del problema electrónico durante la vuelta de formación, situación que hizo que tuviera que cambiar de moto y largar desde la calle de boxes, después de clasificarse sexto. “Podría haber ganado, no tengo dudas. Y nos poníamos casi líderes. Es nefasto”, analizó quien terminó 16to.

“Dejaron el mapa de ECO Lap, que se pone para no gastar combustible. Probé de todo, toqué todos los botones. Apagué y encendí la moto, pero es un mapa que cargan los técnicos electrónicos, que vinieron y me pidieron disculpas. Son cosas que pasan, pero dimos un paso atrás en el campeonato y estoy sin fuerzas”, detalló Espargaró, que con la segunda moto –la que no montó en todo el fin de semana- no llevaba los neumáticos que eligieron para la carrera y entendió desde el inicio que la moto no funcionaría.

Aleix Espargaró (Aprilia) desperdició en Motegi una oportunidad para recortar puntos en la batalla por la corona
Aleix Espargaró (Aprilia) desperdició en Motegi una oportunidad para recortar puntos en la batalla por la corona - Créditos: @Mirco Lazzari gp

Tailandia, Australia, Malasia y Valencia, las cuatro citas que le restan al MotoGP. Un póquer de grandes premios que consagrará al campeón 2022, una carrera que expone la inteligencia del Diablo Quartararo y los errores de Pecco Bagnaia y Aleix Espargaró.