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Multimillonarios chinos perpetran el mayor fraude de inmigración en Canadá

Las sospechas e investigaciones empezaron cuando los agentes de inmigración de Canadá notaron una extraña coincidencia al analizar las solicitudes de renovación de las tarjetas de residencia permanente de ciudadanos chinos: 63 personas vivían en una misma casa.

Los agentes fronterizos canadienses hicieron una redada simultánea en tres sitios específicos en Vancouver y la vecina Richmond, en donde se incautaron de 90 cajas con documentos y 18 computadoras, decenas de pasaportes chinos, que fueron denunciados como supuestamente extraviados, y sellos falsos de inmigración.

Ese vasto material probatorio llevó a que fuera encarcelado el consultor de inmigración sin licencia Xun “Sunny” Wang en 2015, condenado a siete años de cárcel pero recibió la libertad condicional a finales del año pasado por haber cumplido un tercio de su condena.

Unos 1.600 ciudadanos chinos han sido investigados por las autoridades de inmigración de Canadá, de los que 860 ya perdieron su estatus migratorio. Foto: Getty Images.

No solo Wang terminó pagando el precio. Cientos de sus clientes chinos quedaron atrapados en medio de un escándalo cuando sus pasaportes fueron incautados en las redadas en la casa y oficinas de Wang.

Además de estar en la lista de clientes de Wang, la gran mayoría compartían otra particularidad: multimillonarios con lujosos autos deportivos y enormes casas en Vancouver y Richmond.

Una investigación realizada por el diario hongkonés South China Morning Post reveló recientemente que Wang tenía alrededor de 1.600 clientes, de los cuales 860 ya perdieron su estatus migratorio, lo que resultó en expulsiones y prohibiciones de cinco años para ingresar a Canadá, y a algunos incluso se les notificó su inadmisibilidad.

Los casos ya resueltos por las autoridades migratorias revelan la vida privilegiada de los millonarios chinos, cuya presencia en Canadá fue fabricada por Wang con direcciones y trabajos falsos, permitiéndoles así mantener la residencia u obtener la ciudadanía canadiense cuando, de hecho, vivían la mayor parte del tiempo en China.

Al verse descubiertos, muchos de ellos idearon las excusas más inverosímiles para explicar su participación en el plan orquestado por Wang, evitar ser despojados del permiso de residencia permanente y poder aplicar así a la ciudadanía canadiense.

Residentes permanentes intermitentes

Xi Wen Dai, de 61 años, se describió como una “víctima” de Wang, pero el panelista del Consejo de Inmigración y Refugio de Canadá (IRB) George Pemberton ratificó en un fallo la expulsión de Xi durante cinco años e indicó que “una descripción más adecuada para él era la de conspirador” en lugar de “víctima”.

En su defensa, Xi argumentó que sus largas ausencias de Canadá se debieron a una supuesta vieja costumbre china que lo obliga a guardar luto y llorar la muerte de su madre en su pueblo natal durante tres años, razón por la que el inversionista chino solo paso 33 días en Canadá en los cinco años anteriores al fallo, mientras su esposa, dos hijos y seis nietos, todos ciudadanos canadienses ahora, viven en las cinco propiedades que posee en Canadá.

Los multimillonarios chinos vivían en lujosas casas y en muchas ocasiones cobraron ayuda del estado canadiense destinada a trabajadores de pocos recursos. REUTERS/Chris Wattie/File Photo

Otro que se considera a sí mismo como una “víctima” es Xiao Qing Li, de 49 años, quien inmigró a Canadá junto a su esposa y dos hijos a finales de 2006 a través del Programa para Inmigrantes de Quebec. Solo 10 días después regresaron a China y durante siete años solo visitaron territorio canadiense de manera intermitente.

Wang le inventó un trabajo y documentos falsos con los que justificaba su presencia en Canadá ante las autoridades, pero salió del país con otro pasaporte para no ser identificado por inmigración. Fue en 2014 que la esposa de Li y sus dos hijos se mudaron a vivir a Canadá definitivamente y compraron una casa valorada en 6,15 millones de dólares y otras propiedades que sumaban un total de 7,7 millones.

Sin embargo, en las declaraciones de impuestos en Canadá la familia Li reclamó beneficios sociales del Estado en función de su supuesta condición de trabajadora de bajos ingresos.

En febrero pasado, un juez federal negó la revisión judicial que la expulsaba de Canadá y su esposo tuvo que renunciar a la residencia permanente canadiense en 2015.

Trabajadores de “bajos ingresos”

El millonario Pi Long Sun y su esposa Ying Wang tenían una tarjeta de residencia permanente en Canadá desde 2001, pero solo habían visitado el país brevemente en dos ocasiones. Para impedir su expulsión del país, el abogado defensor argumentó que deberían poder permanecer en Canadá debido al “peligro de un conflicto nuclear entre Corea del Norte y Estados Unidos”.

No pudieron explicar por qué si creían estar en peligro decidieron seguir viviendo cerca de la frontera norcoreana y no en Canadá.

La investigación también permitió confirmar que Sun presentaba regularmente sus impuestos en Canadá, pero existen muy serias discrepancias sobre sus ingresos a nivel mundial, como lo requieren las autoridades inmigratorias canadienses.

En el año 2015, Wang y Sun le dieron a la hija mayor del matrimonio cerca de 47.000 dólares para comprar un Mercedes-Benz y pagaron su colegiatura en la Universidad de Columbia Británica. En ese año, la pareja aseguró que todos sus ingresos a nivel mundial fueron de 560 dólares que obtuvieron del Beneficio Universal del Cuidado de Niños, una ayuda que el gobierno canadiense da a las familias con hijos menores de 6 años para que puedan costear los servicios de guardería.

Pemberton, del IRB, aseguró al diario hongkonés que la desventaja de este fenómeno no es solo la pérdida de ingresos fiscales y la integridad comprometida de todo el sistema de residencia permanente y ciudadanía canadiense. Tampoco informan sus ingresos, se aprovechan al máximo de los programas sociales canadienses y aumentan el valor de sus bienes raíces mes a mes.

Entre los clientes de Wang, 146 aprovecharon fraudulentamente los beneficios de Canadá que están destinados a los trabajadores pobres, pero en realidad eran multimillonarios chinos tomando ventaja de las fallas en el proceso de inmigración para inversionistas que le facilita todo a los que tienen dinero.

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