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No te vas a creer quién ha escrito este emotivo anuncio: ¡no es un humano!

El último anuncio de Lexus es una pieza muy bien acabada que consigue que el espectador conecte con el coche sin tener que describir las características del producto: lo hace utilizando como vehículo las emociones, dibujando en pocas pinceladas toda una red de conexiones sentimentales entre el coche y su creador.

Hasta aquí no estaríamos ante ninguna gran novedad, puesto que este recurso ha sido explotado, con mayor o menor acierto, desde los inicios de la publicidad. Pero lo asombroso llega cuando descubres que, detrás de esta historia, no está el genio creador de ningún publicista: el anuncio ha sido diseñado íntegramente por una inteligencia artificial.

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Un satisfecho ingeniero repasa con mimo los acabados de su obra, el último modelo de Lexus, y cuando llega el momento de despedirse de él, como si fuera un padre con su hijo, una mezcla entre orgullo y pena le invade. Es hora de que su gran creación se enfrente al mundo real.

Tras una serie de planos en los que el coche, en todo su esplendor, viaja por paisajes increíbles, vemos cómo el “padre” de la criatura se enfrenta a un momento terrible: van a utilizar el coche para hacer un test de colisión. Finalmente, el sistema de frenado inteligente del automóvil hace que consiga parar a tiempo y evitar el destrozo físico de la máquina – y, con ello, el destrozo emocional de su creador-.

Sorprende que un argumento de base tan sentimental haya sido creado por un ordenador, pero lo cierto es que ha sido una inteligencia artificial quien lo ha diseñado de cabo a rabo. Lógicamente, esto no significa que el propio ordenador sea sensible: todo se basa en un proceso de aprendizaje sobre qué elementos funcionan mejor en publicidad.

El software cuenta con una base de datos que se ha alimentado con una enorme cantidad de anuncios premiados de coches y de otros productos de lujo, además de datos acerca de la inteligencia emocional humana para que el ordenador pueda aprender cómo conectar con el público. Con toda esta información el programa elige cada detalle, desde los planos y los detalles del paisaje hasta el hecho de que no aparezca ningún conductor al volante. ¿Es el fin de la creatividad o el inicio de una era de infinitas posibilidades? El tiempo lo irá diciendo.

Imagen del spot