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Este es el lado oscuro del líder, aunque no te guste lo que vas a leer

Genaro Mejía

Contaba los días para que terminar el año 2019 cuando, navegando por Facebook, me encontré con un texto que me llamó mucho la atención. Luis Naranjo, uno de los ganadores del Premio Entrepreneur, compartía en su muro la reflexión del emprendedor brasileño Paulo Tenorio, CEO de Traktor, sobre el gran reto que representa crear y dirigir una empresa: desde ser visto como un jefe explotador hasta el estrés por pagar las cuentas, los sueldos y evitar la quiebra.

Con dos licuadoras caseras y la receta secreta de su abuelo bajo el brazo, Luis inició en Tijuana el negocio de salsa La Perrona en el año 2014. Distribuía su producto en negocios locales con el apoyo de su familia.

El sabor tan particular de esta salsa “brava” conquistó cada vez más paladares. Cinco años después de muchos tropiezos, pero también mucha persistencia, salsa La Perrona se encuentra en más de 3,500 puntos de venta en varias partes de México y en el sur de Estados Unidos.

Para poder tener éxito en un ambiente de negocios volátil, incierto y ambiguo como el de hoy, a un líder como Luis se le exige un nivel de inteligencia emocional que parece de súper humanos. Según Daniel Goleman, de Harvard Business Review, un líder debe practicar la autoconciencia, la autorregulación, la motivación, la empatía y las habilidades sociales con su equipo.

Pocos hablan del alto costo que se debe pagar para cumplir estas expectativas. En este lado oscuro los líderes deben siempre trabajar más horas, descuidar a sus familias, pasar insomnios por tratar de buscar solución a todos los problemas, ir a comer solos todos los días para que no se les acuse de favoritismo, no tener a nadie que pueda ser su mentor o guía, padecer la envidia por el éxito alcanzado, seguir recibiendo los rechazos con una sonrisa, levantarse rápido de cada fracaso, darse cuenta que cada vez menos gente tiene con ellos esa empatía que tanto se les exige… Y, al final, quedarse solos.

“El liderazgo es la otra cara de la moneda de la soledad. Un líder siempre debe actuar por sí solo y por sí solo aceptar todo”, dice Ferdinand Marcos, político y abogado filipino.

Por eso la próxima vez que te topes con un líder piensa que tal vez te necesita más que tú a él.

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