U.S. Markets open in 1 hr 26 mins

La paradoja que hoy sufre Cristina Kirchner: designó a los tres jueces que la condenaron, ¿quiénes son?

La condena no está firme. Cristina podrá ser candidata. La fiscalía apelará porque considera que fue insuficiente. De todos modos, la decisión judicial en este caso tiene una relevancia fundamental, primero, porque Cristina es hoy vicepresidenta de la Nación y la política más influyente del país; segundo, porque la inhabilitación para ejercer cargos es perpetua según el fallo y la condena a prisión de 6 años, si quedara ratificada por la Corte (que no tiene tiempo límite para definir la situación) sería efectiva.

La vicepresidenta firmó los nombramientos de estos jueces que venían de una vasta carrera judicial. Los 3 tuvieron injerencias en causas de impacto en la opinión pública: juzgaron a represores por la comisión de delitos de lesa humanidad, actuaron en la causa por la tragedia de Cromagnón, y en otras vinculadas al tráfico de estupefacientes.

¿Quienes son los jueces que condenaron a Cristina Kirchner?

Jorge Gorini tiene 54 años. Leyó la condena a Cristina. Es el Presidente del Tribunal. Fue secretario de los tribunales penales ordinarios. Fue defensor oficial en la Ciudad de Buenos Aires hasta que en el año 2005 concursó por el cargo de juez penal en primera instancia, y lo ganó. Rápidamente reemplazó al titular de un tribunal oral federal y luego concursó para ocupar el lugar que hoy tiene presidiendo el Tribunal Oral Federal número dos.

Integró el tribunal que, junto a Leopoldo Bruglia y Cristina San Martino, absolvió a los acusados de haber provocado la tragedia aeronáutica más importante de la historia argentina: el avión de Lapa. El magistrado entendió junto a sus colegas que el máximo responsable fue el piloto.

Como hobbie es jurado de boxeo profesional.

Andrés Basso tiene 51 años. Comenzó su carrera en los tribunales federales de la ciudad de La Plata. Luego de un paso por Lomas de Zamora, llegó a los tribunales de Retiro.

Cristina Kirchner fue condenada este martes a 6 años de prisión por defraudación al Estado

Votó por la condena de los absueltos Cristóbal López y de Fabián de Souza en la causa Oil Combustibles. También la del ex titular de la Afip Ricardo Echegaray. En el segundo juicio por el atentado a la AMIA apoyó con su voto la absolución de Ricardo Telleldín (el ex reducidor de autos y dueño de la camioneta que provocó la voladura de la mutual). Además, condenó a dos testigos falsos que dijeron haber visto al juez Sebastián Casanello en la Quinta de Olivos, por haber mentido en su declaración judicial.

Rodrigo Gimenez Uriburu tiene 51 años. Entró a Tribunales como meritorio mientras estudiaba Derecho en la Universidad Católica Argentina. Cinco años después, se convirtió en relator de un tribunal oral en Comodoro Py. Trabajó también con Galeano, durante el período de recopilación de datos para la elevación a juicio por el ataque a la sede de la Amia.

Votó por las condenas del ex secretario de Seguridad de la Alianza, Enrique Mathov, y el ex jefe de la policía Enrique Santos, en el marco de la causa por las muertes del 20 de diciembre del 2001. También participo del juicio por la tragedia de Once. Dictó las condenas de Carlos Menem y Domingo Cavallo por la venta del predio de La Rural. También de Felisa Miceli por la bolsa con dinero encontrada en el baño de su oficina.

La defensa de la vicepresidenta recusó a Gorini (el presidente del Tribunal) por sus encuentros con Patricia Bullrich en el ministerio durante la presidencia de Mauricio Macri. El magistrado aseguró que fue por cuestiones vinculadas a la privacidad de funcionarios públicos en medio de procesos judiciales.

En el caso del juez Gimenez Uriburu, la defensa de la vice pidió su recusación por compartir equipo de fútbol con el fiscal de esta causa, Diego Luciani, y por haber jugado en la quinta personal del ex presidente Macri. El juez dijo que al momento de recibir la causa ya no jugaba en Los Abrojos.

Cristina los designó cuando era Presidenta

Lo cierto es que a ninguno de los tres jueces se les conoce militancia en ningún partido político y tanto los pliegos de Gorini como de Giménez Uriburu fueron enviados por Cristina al Congreso en el año 2011, mientras que el de Basso, también fue enviado por la vicepresidenta de la Nación pero cuatro años más tarde, en el 2015.

Cristina los seleccionó cuando era Presidenta de entre una terna enviada por el Consejo de la Magistratura, y sus pliegos aprobados por el Senado, manejado entonces por mayoría K.

Ella los eligió. Ellos la condenaron.