U.S. markets close in 3 hours 34 minutes
  • S&P 500

    4,349.77
    +19.77 (+0.46%)
     
  • Dow Jones

    34,115.83
    +45.41 (+0.13%)
     
  • Nasdaq

    13,335.00
    +111.01 (+0.84%)
     
  • Russell 2000

    1,782.88
    +1.05 (+0.06%)
     
  • Petróleo

    89.73
    +0.10 (+0.11%)
     
  • Oro

    1,948.00
    +8.40 (+0.43%)
     
  • Plata

    23.85
    +0.16 (+0.69%)
     
  • dólar/euro

    1.0659
    -0.0003 (-0.03%)
     
  • Bono a 10 años

    4.4420
    -0.0380 (-0.85%)
     
  • dólar/libra

    1.2254
    -0.0040 (-0.32%)
     
  • yen/dólar

    148.2660
    +0.7030 (+0.48%)
     
  • Bitcoin USD

    26,644.96
    +79.43 (+0.30%)
     
  • CMC Crypto 200

    567.73
    -0.32 (-0.06%)
     
  • FTSE 100

    7,683.91
    +5.29 (+0.07%)
     
  • Nikkei 225

    32,402.41
    -168.62 (-0.52%)
     

El plan de Massa sufrió un duro golpe en Chaco y Bullrich retoma la iniciativa: qué implica de cara a las elecciones de octubre

Las elecciones en Chaco, quinta provincia que Juntos por el Cambio le arrebata al peronismo, fueron un duro golpe para la estrategia de Sergio Massa de recuperar votos en el Norte Grande para las presidenciales de octubre, al mismo tiempo que le dieron a Patricia Bullrich el impulso que esperaba para el tramo decisivo de su campaña, en el que busca asegurarse un lugar en el balotaje.

El batacazo que dio el radical Leandro Zdero es ante todo un durísima derrota para el kirchnerismo dado que logró imponerse en primera vuelta sobre un gobernador estrechamente ligado a ese espacio como es Jorge Capitanich, pero en el contexto de la carrera para octubre el golpe se siente más en el plan que diseñó Massa junto a los gobernadores peronistas días atrás.

Tras la victoria del libertario Javier Milei en las PASO de agosto, Massa busca recuperar alrededor de 1 millón de votos y una de las claves para ese plan es que el peronismo se reponga en la región del Norte Grande, donde el candidato de La Libertad Avanza sorprendió al imponerse en provincias como Tucumán, La Rioja, Salta y Misiones, con buenos resultados en Chaco, Formosa y otras.

En este sentido, la derrota de Capitanich es una mala señal para el candidato de Unión por la Patria, quien espera que ese eventual crecimiento en el Norte Grande con la ayuda de los gobernadores -que habrían movido poco el "aparato" provincial en las PASO- le permita compensar la fortaleza que exhibieron Milei y Juntos por el Cambio en la estratégica región Centro.

Elecciones en Chaco: un golpe para los planes de Massa y los gobernadores

Esa región es uno de los principales problemas para la campaña de Massa. En Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos se concentra el 23,9% del padrón nacional y en todas Unión por la Patria perdió las PASO: en las tres primeras -que junto con Buenos Aires y la Capital Federal son las más populosas- el oficialismo quedó tercero detrás de La Libertad Avanza y de Juntos por el Cambio.

En tanto, las provincias del Norte Grande que gobierna el peronismo, incluida (hasta ahora) Chaco, representan el 17,4% del padrón. Unión por la Patria necesita revertir los resultados de Tucumán, La Rioja y sobre todo Salta y mejorar todo lo posible en el resto.

El triunfo de Leandro Zdero en Chaco puso en jaque el plan de Massa y los gobernadores del Norte Grande

Massa obtuvo 5 millones de votos en las PASO y superó en la carrera individual a Bullrich, que cosechó 4 millones. Por ello, en el esquema que diseñó junto a los gobernadores se suponía que, si las estructuras partidarias juegan a fondo por su candidatura presidencial en esta zona del país y si mantienen el buen resultado obtenido en Buenos Aires, podrían compensar la posible nueva derrota que le espera en el Centro y asegurarse así un lugar en el balotaje.

Sin embargo, el resultado de las elecciones del domingo en Chaco dejó en evidencia que la estructura peronista local no alcanzó para garantizarle la continuidad a Capitanich, quien gobierna la provincia hace 16 años y controla ese aparato político, lo que pone en duda que pueda ahora ayudar a Massa a ganar.

Si bien Chaco representa apenas el 2,8% del padrón, es una de las provincias de mayor peso en el Norte Grande después de Tucumán y Salta. La incógnita es cuánto puede aportar la estructura peronista de la provincia a la estrategia que trazó Massa, sobre todo después de la derrota del domingo que confirmó que a partir de diciembre la provincia pasará a otras manos.

Bullrich renueva la confianza en su estrategia territorial y el discurso anti K

Los comicios de Chaco pegan entonces en el capítulo territorial de la estrategia de Massa al mismo tiempo que revitalizan la de Bullrich, donde la seguidilla de elecciones provinciales previas a las generales de octubre y al debate entre los candidatos presidenciales es una pata fundamental.

Como contó iProfesional, el equipo de campaña de Bullrich le daba una importancia central a las elecciones a gobernador de Santa Fe, de Chaco y por último de Mendoza, que irá a las urnas el próximo domingo, con la idea de que una seguidilla de triunfos le otorgara a la candidata de Juntos por el Cambio una vidriera para mostrarse con perfil ganador de cara a octubre.

Si la victoria de Maximiliano Pullaro en Santa Fe funcionó como el primer paso de esa estrategia territorial, la de Zdero en Chaco terminó de renovar la fe de Bullrich. Esta provincia era la más importante de las tres para el equipo de campaña opositor precisamente por la ligazón entre Capitanich y el kirchnerismo.

Bullrich consiguió lo que esperaba en Chaco y recarga el discurso "anti K" para pelearle votos a Milei

De cara a octubre, Bullrich relanzó su discurso "anti kirchnerista" en un intento por recuperar los votos que Milei le absorbió "por derecha" a Juntos por el Cambio en las PASO. A modo de ejemplo, un reciente trabajo de la firma CIGP (Consultora de Imagen y Gestión Política) mostró que el 93% de los que votaron al libertario en las PASO tiene una "mala imagen" de Cristina Kirchner.

El triunfo de Juntos por el Cambio en Chaco es entonces funcional a ese "anti kirchnerismo" recargado con el que Bullrich intenta renovar su campaña, además de contribuir al fortalecimiento territorial de la alianza que integran el PRO y la UCR.

Y es que a partir de diciembre Juntos por el Cambio, que gobernaba la Ciudad de Buenos Aires, Jujuy, Corrientes y Mendoza, también tendrá gobernadores propios en Santa Fe, San Juan, San Luis, Chubut y Chaco. También esperan sumar Entre Ríos, que va a las urnas el 22 de octubre junto con los comicios nacionales. Así, la coalición opositora se encamina a gobernar casi la mitad del país más allá del resultado de las presidenciales, en un notable cambio del mapa político de la Argentina.

¿Qué impacto pueden tener las elecciones provinciales en las presidenciales?

No obstante, en Juntos por el Cambio también hay quienes reconocen que en esta campaña parece difícil nacionalizar las elecciones provinciales. Si bien entienden el valor simbólico de aparecer como ganadores en los comicios previos a la pelea presidencial y la importancia en términos de poder territorial, no ignoran que los resultados locales y nacionales vienen mostrando diferencias.

El ejemplo más concreto es que Milei les negó el apoyo a casi todos los candidatos a gobernador que intentaron pegarse a su figura en los comicios locales y, pese a ello, él ganó las PASO en muchas de esas provincias.

En Chaco, por ejemplo, Alfredo Rodríguez encabezó una lista referenciada en La Libertad Avanza y sacó apenas el 3%. En las PASO de agosto, Milei salió segundo en este distrito. El libertario también ganó en San Juan y en San Luis a pesar de que pocas semanas antes Juntos por el Cambio se impuso en las elecciones a gobernador. Lo mismo ocurrió en Santa Fe.

Así, los triunfos de Juntos por el Cambio en elecciones provinciales no le aseguran a Bullrich un correlato en los comicios de octubre. Sirven como espaldarazo para su campaña, pero no constituyen una garantía.