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Por qué el hidrógeno puede ser el combustible del futuro

Vivimos tiempos revolucionarios en la industria del automóvil. Los coches, tal y como los hemos concebido durante toda nuestra vida, tienen los días contados. La gasolina y el diésel tienen fecha de caducidad porque las reservas mundiales de petróleo y los pozos no durarán más de un siglo. Y porque por fin la conciencia medioambiental empieza a triunfar en este planeta. Por ello nos encontramos en pleno cambio al vehículo eléctrico, la posible solución ha un futuro sin crudo negro. Pero ¿cuál es realmente la energía del futuro?

Según un informe del Colegio y Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM y AIIM), la Asociación Española de Profesionales de Automoción (Asepa) y el Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (Insia) de la Universidad Politécnica de Madrid (UMP), el parque automovilístico español ha experimentado un elevado envejecimiento y debe actualizarse cuanto antes.

Y para ello proponen que se invierta en desarrollar la tecnología de la pila de hidrógeno, al considerar que funciona con el combustible "más abundante del mundo" y que es posible su fabricación en masa. La propuesta es que los vehículos futuros que incorporen este sistema de propulsión son "más competitivos y limpios".

Vehículo de muestra que usa hidrógeno. (AP Foto/Koji Sasahara)

¿Y qué ventajas tiene el hidrógeno?

Desde luego la primera gran ventaja es que es energía ‘inagotable’. Si algo hay en la Tierra es hidrógeno. De hecho, es el elemento químico más abundante del Universo, por encima del Helio y del Oxígeno.

Otra gran ventaja es que el tiempo de repostaje es similar al de los coches de combustión de toda la vida, con lo que se evitaría una de las grandes quejas de los ‘impacientes’: tener que parar media hora para cargar las baterías actuales.

Otra de las grandes ventajas del hidrógeno es que no se necesitan enchufes en el garaje para cargarlos, por lo que se evita tener que hacer instalación de puestos de carga en ellos. Además, los coches con esta tecnología tienen más autonomía y la batería no se ve afectada por temperaturas extremas como sí sufren las actuales.

Los punto débiles de este combustible

El problema actual, por el que no se ha popularizado su desarrollo es que el hidrógeno todavía requiere un tratamiento previo en el que sí se generan emisiones contaminantes. Además, los motores de hidrógeno hoy en día requieren una mayor inversión ya que la pila necesita espacio dentro del vehículo y suele estar fabricada con platino, elemento muy caro. Pero si se sigue investigando pronto se podrían eliminar estas taras.

Un famoso escritor, en su obra ‘La isla misteriosa’ escribió ya hace más de un siglo que creía que “un día el agua será un carburante, que el hidrógeno y el oxígeno que la constituyen, utilizados solos o conjuntamente, proporcionarán una fuente inagotable de energía y de luz, con una intensidad que el carbón no puede. Dado que las reservas de carbón se agotarán, nos calentaremos gracias al agua. El agua será el carbón del futuro". Era un adelantado de su época, un tal Julio Verne. Ojalá sus profecías se cumplan pronto y tengamos energía casi infinita no contaminante.

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