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¿Puedes entrenarte para ser una persona mañanera?

¿Eres una alondra mañanera o una lechuza nocturna? (Foto: Getty).

Probablemente seas consciente de si eres o no una persona mañanera. Si no tienes problemas para salir de la cama cuando te suena la alarma y tiendes a hacer más cosas a primera hora, entonces lo eres. Si apagas el despertador y pospones cualquier cosa hasta el último momento y no puedes funcionar sin varios cafés encima, lo más probable es que no lo seas.

No es fácil cambiar los hábitos, especialmente si te gusta quedarte despierto hasta tarde y te adaptas naturalmente a ciertas horas. Desde el nacimiento, la genética dicta nuestro reloj interno y nuestro “cronotipo” determina si somos madrugadores o trasnochadores.

Sin embargo, el comportamiento y el entorno pueden ayudar a cambiar nuestras predisposiciones, por lo que, si quieres entrenarte para ser madrugador, puedes seguir estos pasos.

Lo primero que debes hacer es averiguar exactamente por qué quieres cambiar tu rutina diaria.

Cambia de enfoque

“Empieza pensando en lo que sientes”, dice la miembro de Life Coach Directory, Lia Rich. “Escribe cómo crees que tus noches despierto afectan mental y físicamente a tus relaciones con otra gente y a otros aspectos de tu vida”.

“Cambia de enfoque a la hora de dormir ‒lo cual probablemente se percibe como una carga‒ con una mentalidad más positiva, esperando al día siguiente”, añade. “Tómate algunos minutos para evocar un par de cosas que esperas del día siguiente. Puede ser tan simple como que tendrás tu té favorito en la alacena cuando te levantes”.

Ajusta tu día

“Si eres trasnochador porque estás ocupado por la noche intentando preparar el día siguiente, fíjate en cómo puedes reajustar tus horarios y compromisos, aunque cambie solo un poco tu día”, dice Rich.

“Tu cerebro está programado para que le guste la consistencia. Necesitas lanzarle una bola con efecto para que acepte este nuevo cambio y luego te comprometas con él”.

Intenta desconectar por la noche

Muchos de nosotros terminamos quedándonos despiertos hasta más tarde de lo previsto si transitamos sin parar por las redes sociales, respondiendo mensajes de WhatsApp y comprobando emails. Las pantallas pueden impactar de forma negativa en el sueño y, concretamente, la luz azul de onda corta de las pantallas es lo que nos mantiene despiertos, según un estudio de 2017 de la Universidad de Haifa. No solo perjudica a la duración del sueño, también a la calidad.

“En una sociedad en permanente ‘cambio’, es fácil pensar que tienes que estar todo el tiempo con tu teléfono, pero en realidad, mejor desconecta tu teléfono”, dice Rich. “No hay nada más importante para apagar tu cerebro y relajarte. Comienza a preguntarte qué tan importante es el contenido que estás mirado o las actividades que estás haciendo con tu teléfono. Lo más probable es que pueda esperar”.

Fíjate un objetivo

Fíjate un objetivo claro que te pueda ayudar a tener continuidad, especialmente cuando la temida alarma suena muy temprano por la mañana.

“Sin prisa, pero sin pausa, ganas la carrera. Cada día pon la alarma un minuto antes que el día anterior. Y habrás logrado una pequeña victoria diaria si puedes apegarte a algo tan simple como eso”, aconseja Rich.

“Mantén el interés en tu objetivo leyendo sobre el ritmo circadiano, sobre cómo la luz y la oscuridad afectan a los patrones del sueño, y sobre los beneficios de un sueño de calidad para el cuerpo humano. Usa ese conocimiento para recuperar energía y seguir centrado en tu objetivo”.

Marca tus logros

Aproximadamente uno de cada cuatro de nosotros somos madrugadores y otro cuarto son trasnochadores, y sea cual sea la categoría a la que se pertenezca, lo importante es no sentirse presionado a cambiar. Si se deja a las personas en sus momentos preferidos, se pueden sentir mejor y ser más productivos.

Obligarse a cambiar el reloj interno también puede tener consecuencias negativas, incluida la interrupción de la producción de melatonina. Eso puede mermar la capacidad del cuerpo para regular la presión sanguínea y los niveles de glucosa.

Si quieres intentarlo y levantarte más temprano, entonces puede ayudarte marcar tus logros. Si te las has arreglado para levantarte más temprano e ir al gimnasio, bien por ti.

“Emociónate al ver el cambio que has hecho en tus hábitos y los beneficios que tiene convertirse en una persona madrugadora”, dice Rich. “En general, recuerda: cambia el enfoque de tu mentalidad, ajusta tu comportamiento y comprométete con el cambio para conseguir los mejores resultados”.

Lydia Smith