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Terapia sin filtro: el veterano Harrison Ford apuesta a la comedia con Jason Segel como socio

Harrison Ford y Jason Segel, en la nueva serie de Apple TV+, Terapia sin filtro
Harrison Ford y Jason Segel, en la nueva serie de Apple TV+, Terapia sin filtro

Terapia sin filtro (Shrinking, Estados Unidos/2023). Creadores: Brett Goldstein, Bill Lawrence, Jason Segel. Elenco: Jason Segel, Harrison Ford, Jessica Williams, Luke Tennie, Michael Urie, Lukita Maxwell. Disponible en: Apple TV+. Nuestra opinión: buena.

No es difícil conectar Terapia sin filtro con Ted Lasso: hay algo de su humor ligero y su carga emotiva que ya resonaban como fórmula en la serie estrenada en 2020 y transformada -inesperadamente, no había una expectativa inicial muy ambiciosa- en una de las ficciones más celebradas de AppleTV+. Y no es casualidad: sus creadores son los mismos -Bill Lawrence y Brett Goldstein- asociados esta vez con Jason Segel, comediante californiano que protagonizó la popular serie How I Met Your Mother (sus nueve temporadas se encuentran en Star+) y trabajó más de una vez con Judd Apatow.

Hace rato que el psicoanálisis es un tópico recurrente en las ficciones audiovisuales: pensemos en el cine de Woody Allen, en Analízame (1999), la exitosa película de Harold Ramis con Robert De Niro y Billy Crystal, en las extravagantes confesiones íntimas de Tony Soprano o en el notable suceso internacional de En terapia, nacida en Israel en 2005 y versionada después con buena repercusión en los Estados Unidos y la Argentina.

En este caso, se trata de un analista que tiene tantos problemas como sus pacientes . Jimmy, el personaje de Segel, no levanta cabeza después de la muerte prematura de su esposa: acorralado por la angustia, tiene una relación tirante con su hija -que para colmo es un calco de la mamá- y también empieza a hacer agua en su trabajo como terapeuta. Intenta controlarlo un psicoanalista más experimentado que interpreta Harrison Ford, una de las grandes apuestas de este proyecto . Famoso por sus papeles como aventurero en historias de acción, Ford sorprendió hace poco con el anuncio de su protagónico en la quinta parte de la taquillera saga de Los cazadores del arca perdida, un rol muy exigente para un hombre que pronto cumplirá 81 años. Pero este papel también es una sorpresa porque la comedia nunca fue su territorio favorito. Sin embargo, en Terapia sin filtro se lo nota seguro y aplomado como contrapunto del personaje permanentemente alterado que encarna Segel. Es el hombre experimentado y solvente, encargado de lidiar con los desbordes constantes de su colega, y cumple ese papel con mucha convicción, transmitiendo calidez y un humor afilado. Luce suelto y disfrutando del juego. “Si alguien me hubiera dicho que Harrison Ford iba a aceptar sumarse a un proyecto en el que no es el protagonista, no aparece en todas las escenas y se le va a pedir que haga cosas que no hace normalmente, le hubiera contestado que está loco”, dijo Bill Lawrence sobre la novedosa participación del actor que se hizo famoso en la piel de Han Solo, héroe entrañable de la saga Star Wars.

“Queríamos escribir una serie sobre el duelo porque estamos en este mundo post-pandémico en el que todos, al menos tangencialmente, hemos tratado con algún tipo de duelo o trauma”, explicó también el guionista a la hora de referirse a los propósitos centrales de la serie. Al menos en los dos primeros capítulos -los que Apple TV+ estrenó hasta ahora en la Argentina-, ese es efectivamente el gran tema: nunca es fácil atravesar un duelo -mucho menos cuando se trata de una muerte inesperada de un ser querido-, pero para Jimmy todo parece desmoronarse con una potencia especialmente inusitada, como si su mundo entrase en un colapso imposible de revertir. La desorientación y la desesperación del personaje son dos ejes claves para plantar la comedia: lo llevan a protagonizar situaciones bizarras, en los mejores casos, y patéticas, en los que inevitablemente causan gracia y alientan a ser empático con él, como lo es sin ninguna restricción Gabby, la colega que lo entiende y lo apoya siempre. Es el papel de Jessica Williams, una comediante joven que cosechó muchos elogios por sus apariciones en The Daily Show (Comedy Central) y su protagónico en La increíble Jessica James, exhibida en el Sundance Festival y disponible en Netflix. Y la actriz lo lleva adelante con mucha inteligencia, aprovechando cada intervención para brillar.

Harrison Ford, en una escena de Terapia sin filtro
Harrison Ford, en una escena de Terapia sin filtro

El desconcierto de Jimmy no solo afecta a su hija -que juega al fútbol, un guiño elocuente a Ted Lasso- y a la vecina solidaria que está dispuesta a encargarse de velar por ella hasta que su padre dé alguna señal de recuperación. También hace estragos entre sus pacientes: el singular terapeuta anima intempestivamente a una mujer a terminar una relación de un día para otro y sin anestesia, se compromete personalmente con un veterano de guerra con estrés postraumático, a quien además empuja a canalizar su violencia con métodos heterodoxos, y hasta aparece sin aviso en una cita amorosa de otro de los que recurrieron a sus servicios sin conciencia de que un tratamiento profesional podría desencadenar tal desaguisado. Esos pasajes disparatados son los mejores de una historia que cuando se torna más seria y sentimental flaquea, sobre todo porque los problemas del protagonista están sobreexplicados y ante cada una de sus fallas aparece una prescripción, generalmente en la voz del personaje de Harrison Ford.

Como si se hubiesen puesto de acuerdo para hacerle honor a su título en español, los personajes de Terapia sin filtro dicen todo el tiempo todo lo que piensan, incluso cuando no es interesante o del todo creíble. No hay mucho margen para los enigmas y las interpretaciones, curiosamente dos herramientas con las que el psicoanálisis suele trabajar muy a menudo. Las mejores terapias, se sabe, plantean más preguntas que respuestas, algo que los guionistas de esta serie de AppleTV+ decidieron dejar ostensiblemente de lado.