U.S. markets open in 6 hours 37 minutes

¿Terrorismo? El verdadero motivo que estaría detrás de la crisis de Qatar con sus vecinos del Golfo Pérsico

Planta de Gas Natural. MsLightBox | iStock | Getty Images

El anuncio sorprendió a buena parte del mundo, por lo menos de este lado del planeta: el pequeño emirato árabe de Qatar se convirtió, de la noche a la mañana, en el paria del Golfo Pérsico, luego de que varios países, liderados por Arabia Saudita, lo acusaran de financiar terroristas y cortaran lazos diplomáticos con la nación de poco más de 2 millones de habitantes.

El emirato tiene una larga historia de política internacional contradictoria. Por un lado, respalda a la Hermandad Musulmana, un grupo designado como terrorista por algunos estados del Golfo, y por otro, sostiene buenas relaciones con Irán, archirrival de los estados árabes.

Pero hay otros motivos. Tal como han insinuado ya algunos medios de comunicación y agencias internacionales, o como se comenta en los mentideros de Wall Street, los antecedentes de la crisis actual y el probable futuro de ésta están vinculados a un codiciado recurso: el gas natural.

Las razones del gas natural como fuente de discordia son numerosas y comenzaron en 1995, cuando la pequeña península del desierto estaba a punto de hacer su primer envío de gas natural líquido desde el depósito más grande del mundo. El Campo Norte, que provee virtualmente todo el gas de Qatar, se comparte con Irán, el odiado rival de Arabia Saudita.

El gobernante de Qatar, emir jeque Tamim bin Hamad Al-Thani. Foto de AP

Qatar es ahora el cuarto mayor productor de gas natural del mundo y el segundo mayor exportador después de Rusia. También es el octavo exportador neto de petróleo en el planeta.

La riqueza de ambos recursos convirtió a Qatar no sólo en la nación más rica del mundo, con un ingreso anual per cápita de 130.000 dólares, sino también un importante exportador mundial de gas natural. El foco en el gas lo diferenció de sus vecinos productores de petróleo en el Consejo de Cooperación del Golfo y le permitió romper con la dominación de Arabia Saudita.

“Qatar solía ser una especie de estado vasallo saudita, pero utilizó la autonomía que su riqueza de gas creó para crear un papel independiente para sí mismo”, dijo a Bloomberg Jim Krane, investigador de energía del Instituto Baker de la Universidad de Rice, en Houston, Texas. “El resto de la región ha estado buscando una oportunidad para cortarle las alas a Qatar”.

La riqueza en gas de Qatar le permitió desarrollar políticas exteriores que llegaron a irritar a sus vecinos. Apoyó a la Hermandad Musulmana en Egipto -a la cual pertenecía el depuesto presidente Mohamed Morsi-, a Hamas en la Franja de Gaza y facciones armadas opuestas por los Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudita en Libia y Siria.

El gas también financia una red de televisión global, Al Jazeera, que en varias ocasiones ha avergonzado a la mayoría de los gobiernos de Oriente Medio.

El mercado del gas

Para empeorar las cosas, Qatar comenzó a construir un gasoducto que no incluyó a sus vecinos, con excepción de Omán y los Emiratos Árabes Unidos. Actualmente se encuentra a dos tercios de su nivel operacional completo pero la mayoría de sus exportaciones están destinadas a Europa y Asia.

Más recientemente, la demanda de gas natural para producir electricidad y la industria energética ha estado creciendo en los estados del Golfo. Tienen que recurrir a importaciones de gas natural de mayor costo y explorar las difíciles formaciones de gas domésticas que son caras de extraer, mientras que el gas qatarí tiene los costos de extracción más bajos del mundo.

Y aunque el gas no es la causa inmediata de la crisis actual, “se puede cuestionar por qué Qatar no ha estado dispuesto a abastecer a sus países vecinos, haciéndolos pobres en gas”, dijo el académico Steven Wright, desde Doha, capital de Qatar, en cuya universidad trabaja. “Probablemente hubo una expectativa de que Qatar les vendería gas a un precio de descuento”.

Además, en 2005, Qatar declaró una moratoria sobre el desarrollo futuro del Campo Norte que podría haber proporcionado más gas para la exportación local.

Qatar dijo que necesitaba probar cómo el campo estaba respondiendo a su explotación, negando que estaba favoreciendo a Irán, que había sido mucho más lento para extraer gas de su lado del campo compartido. Esa moratoria de dos años se levantó en abril, con una década de retraso, luego de que Irán alcanzó por primera vez las tasas de extracción de Qatar, nuevamente enfureciendo a los vecinos regionales.

De momento, las duras sanciones de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto y se han convertido en una especie de venganza en cuanto a gas se refiere: Qatar enfrenta ahora costos más elevados de envíos marítimos tras la prohibición de estos países a que embarcaciones con la bandera qatarí entren a sus puertos.