U.S. markets closed
  • F S&P 500

    4,135.00
    -12.75 (-0.31%)
     
  • F Dow Jones

    33,885.00
    -77.00 (-0.23%)
     
  • F Nasdaq

    12,575.25
    -48.75 (-0.39%)
     
  • RTY=F

    1,986.40
    -7.10 (-0.36%)
     
  • Petróleo

    73.50
    +0.11 (+0.15%)
     
  • Oro

    1,879.00
    +2.40 (+0.13%)
     
  • Plata

    22.29
    -0.11 (-0.51%)
     
  • dólar/euro

    1.0787
    -0.0009 (-0.09%)
     
  • Bono a 10 años

    3.5320
    +0.1360 (+4.00%)
     
  • Volatilidad

    18.33
    -0.40 (-2.14%)
     
  • dólar/libra

    1.2032
    -0.0024 (-0.20%)
     
  • yen/dólar

    132.2790
    +1.1290 (+0.86%)
     
  • BTC-USD

    23,067.78
    -261.30 (-1.12%)
     
  • CMC Crypto 200

    529.48
    -7.38 (-1.37%)
     
  • FTSE 100

    7,901.80
    +81.64 (+1.04%)
     
  • Nikkei 225

    27,717.83
    +208.37 (+0.76%)
     

El transporte de carga aérea se consolida después de ganar protagonismo durante la pandemia

Loading cargo on the plane in airport, view through window
Creció el transporte de carga aérea, aunque en octubre hubo un retroceso en los números - Créditos: @mariakray

El comercio exterior refleja hoy un “boom” en la carga aérea y marca un reto atractivo para continuar en crecimiento, con un claro protagonismo del e-commerce y una flota más robusta pronosticada para las próximas dos décadas, como indica el informe Previsiones del tráfico de carga (Wacf). Se calcula que, en los próximos 20 años, habrá 2430 unidades más -930 cargueros nuevos y otros 1500 convertidos a partir de aviones de pasajeros-, previendo que el tráfico carga se duplicará durante ese período.

Esta industria operaba con bajo perfil, con sólo el uno por ciento del flujo de carga, con un 30 por ciento en valores de bienes, hasta que el Covid-19 la hizo salir al ruedo con una demanda imprevista para transportar vacunas y la variedad de insumos que imponía la pandemia. Con pasajeros impedidos para volar por las restricciones sanitarias se adaptaron los aviones para esas cargas y compensaron una pérdida estimada a nivel global en unos US$256.000 millones, por la Comisión Económica para América Latina (Cepal), durante 2020.

La buena noticia para el sector es que desde 2019 la carga aérea viene contribuyendo con más de un tercio de los ingresos en las aerolíneas, y las empresas latinoamericanas y del Caribe revelan un crecimiento de volúmenes transportados superior al de otras regiones: en junio pasado tuvieron un aumento del 19.6 por ciento, comparado con el mismo mes del 2021, reportó la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (Iata).

Sin embargo, el mundo está en un permanente estado de cambio, en parte, producto de las marchas y contramarchas que trae el Covid. Las aerolíneas latinoamericanas registraron una disminución en la demanda del 1,4% en los volúmenes de carga en octubre en comparación con el mismo período de 2021, según el informe mensual difundido por Iata. Por otro lado, la capacidad ofrecida en bodega en octubre aumentó 19,2% en comparación con el mismo mes de 2021.

A nivel global, la demanda disminuyó un 13.6% comparada con octubre de 2021. Fue la primera contracción desde abril de 2022.

Según IATA, se espera que los ingresos del sector de carga representen US$191.000 millones. El dato cae ligeramente respecto a los US$204.000 millones registrados en 2021, pero crece casi el doble respecto a los US$100.000millones alcanzados en 2019. “En general, se espera que la industria transporte más de 68 millones de toneladas de carga en 2022, un máximo histórico para el sector. A medida que se suaviza ligeramente el entorno comercial, se espera que los rendimientos de carga caigan un 10,4% interanual, lo que revierte parcialmente el incremento del rendimiento del 52,5% en 2020 y del 24,2% en 2021″, informa la entidad.

Aporte al repunte financiero

“Vivimos en un mundo dinámico donde el cambio es la única certeza y los cambios traen nuevas oportunidades”, expresó con optimismo el brasileño José Ricardo Botelho, director Ejecutivo del Foro de Alta, al abrir en octubre pasado el encuentro anual de líderes de la industria en la región. La oportunidad es propicia, pero la contracara es que los obliga a destrabar escollos significativos: “Aún tenemos retos importantes, como costos, volatilidad de las tasas de cambio, inflación, combustibles sustentables, personal y capacitación, por nombrar algunos”, detalló Botelho.

No obstante, a partir de los últimos índices de crecimiento y de las proyecciones que se analizan, los referentes del espacio aerocomercial coincidieron en que abocarse al transporte de carga es “fundamental para la sanidad financiera de esta industria”, como subrayó Roberto Alvo, Ceo de Latam Airlines (Chile), entre los directivos consultados por La Nacion. Aún cuando advirtió que se enfrentan situaciones que deben encaminarse para que sea más rentable, no dudó en que vale la pena “ser creativos y hacer carga”.

Gabriel Oliva, Ceo de Avianca Cargo (Colombia) especificó que “esta transformación que se está empezando a dar en el negocio de carga se ubica hoy entre el 10 y el 15 por ciento del ingreso” de las aerolíneas, si bien consideró prudente “evaluar que esto cumple ciclos, al momento de planificar inversiones, porque depende de cómo están las economías”.

En la apertura, Paola Tamburelli, a cargo de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) destacó que el crecimiento ocurrido durante la pandemia “puso en relieve lo favorable de este transporte que hoy muestra un notable incremento y nos encuentra trabajando sobre el desafío de impulsarlo con sustentabilidad, nuevas unidades y más capacidad de bodega”, entre otros aspectos relacionados con la infraestructura y un sistema más unificado que las empresas plantean a los gobiernos regionales.

Materias pendientes

El apoyo que reclaman las compañías consiste principalmente en la necesidad de alinear regulaciones y estándares. Por ejemplo, Oliva mencionó que “la foja de papeles para documentar un embarque deben adoptar el sistema electrónico (e Freight), algo que ya evolucionó en el primer mundo, mientras que en nuestra región nos falta avanzar con las aduanas, porque en Latinoamérica se dan distintos requerimientos por país y deberíamos unificarlos”.

Las reglamentaciones hoy son un obstáculo; debemos replicar lo que se ha hecho en otros mercados, como Europa, para generar más eficacia y oportunidades”, agregó Roberto Held, asesor estratégico de Cargo GlobalX.

La deficiente infraestructura aeroportuaria de la región es otra preocupación. “Muchos aeropuertos tienen problemas, por ejemplo con sus bodegas, pero también con la alimentación vía camión hacia los aeropuertos, que están bastante colapsados para la carga, rutas y formas de llegar. Necesitamos un flujo limpio como requieren los exportadores”, señaló Oliva. La seguridad es otro ítem pendiente. Tanto Andrés Bianchi, Ceo de Latam Cargo, como Michael Steen, vicepresidente Ejecutivo de la estadounidense Atlas Air Worldwide, presentaron el problema para el transporte de ciertas cargas peligrosas, como las baterías de litio, que han “aparecido falsificadas o mal calibradas en algunos casos, con el riesgo de provocar accidentes sin que esto esté tipificado como delito”.

Agenda de Estado

“El desafío más importante” que se presenta en el sector es “la descarbonización del espacio aéreo. Si bien tenemos la capacidad para ser una región líder en la producción de combustible sostenible para aviones” -el denominado SAF- aún “no contamos con herramientas para que se realice en forma ordenada y sostenida, a través de políticas públicas”, reclamó Alvo.

El sector se encolumna en alcanzar la meta de cero emisiones para 2050, como se fijó en la pasada Asamblea de la Organización de Aviación Civil Internacional (Oaci). También la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (Alta) destacó en su último foro que los gobiernos tienen un papel fundamental en lograr la sustentabilidad del transporte aéreo y deben encararlo como “agenda de Estado”.

Tanto la fabricante europea Airbus, como la estadounidense Boeing, apuntan a incorporar biocombustibles en lugar de combustibles fósiles. Airbus participa del programa CleanSky2 y trabaja sobre tres iniciativas: llegar a 2030 con el 100 por ciento de capacidad SAF en sus aeronaves; a 2035 siendo el primer fabricante en poner en servicio un avión comercial cero emisiones con su programa ZEROe para propulsión con hidrógeno líquido; y a 2050 con cero emisiones en toda la industria.

Boing pone en relieve la importancia de acompañar las energías renovables con innovaciones tecnológicas y la renovación de la flota, sobre la cual sostienen que continuarán invirtiendo. Estiman que “al actualizar las unidades se consiguen notorias mejoras que permiten reducir el consumo de combustibles y aminorar las emisiones entre un 15 y un 25 por ciento”.

Aún con dificultades por resolver “esto llegó para quedarse”, enfatizó Bianchi durante el Foro de Alta, donde Boeing presentó un estudio que prevé “en casi un 50 por ciento el crecimiento de la flota de aviones de carga de América Latina en los próximos veinte años,, en línea con las tendencias mundiales de la demanda de carga aérea a largo plazo”. Airbus apuntó que la industria en general necesitará durante el mismo periodo 2550 unidades nuevas, duplicando su flota actual, de las cuales 2330 serán de pasillo único y 220 de fuselaje ancho”.

Las compañías que participaron del Foro anunciaron sus planes. Entre ellas, el presidente de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani, señaló que mientras trabajan “fuertemente en el transporte de diversas cargas -como el salmón chileno a los Estados Unidos- apuntan “al e-commerce, segmento que requiere de un desarrollo y maduración”. El titular de Gollog de Brasil, Celso Ferrer, también indicó que están abocados a la “entrega de paquetes a regiones del país y del exterior”, y destacó la sociedad que concretaron con Mercado Libre.

Acerca del crecimiento de la carga aérea, Michael Steen advirtió que tras “dos años fantásticos, hasta la primera parte del 2022, con todos los actores de la industria muy movilizados, sobrevino el impacto de la guerra –entre Rusia y Ucrania- produciendo un desequilibrio entre oferta y demanda”. Aunque el último balance de Iata señala que “los volúmenes de carga se han mantenido relativamente estables frente a las incertidumbres económicas y los conflictos geopolíticos”. Para ser cautos y previsores, Steen opinó que es tiempo de “competir, pero también de colaborar, incluso entre competidores, porque hay nuevos jugadores en el mercado participando de distintas maneras”. Se mencionó entre las nuevas alianzas la conformación del Grupo Abra, entre Avianca y Gol, para reducir costos y ampliar rutas y servicios en la región.

También se puso en relieve algunas de las certificaciones logradas. En el caso de Avianca, la certificación CEIV Fresh, que reconoce la calidad en el proceso de transporte de productos perecederos. En el de Aeroméxico la CEIV Pharma, ambas emitidas por Iata.

E-commerce, el negocio más resiliente

¿Qué suele transportarse por avión? Productos frescos, como frutas, carnes, pescados y mariscos, flores, farmacéuticos, cargas especiales (autopartes, electrónicos, etc.) y expreso (correo y paquetería).

Pero, “hay una oportunidad increíble en el aire para las aerolíneas que adoptan el transporte de carga aérea de comercio electrónico”, asegura el informe de la empresa de soluciones tecnológicas integrales SmartKargo, difundido durante el Foro de Alta, donde vaticinan que “las ventas globales alcanzarán los US$ 6 trillones para 2024. Sin dudas –remarcan- la industria más resiliente, saliendo de la pandemia, es el e-commerce”.

Sobre ese diagnóstico, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (Iata) considera que de la cifra estimada para las ventas, al menos un “35 por ciento será transportado por vía aérea”. A la par, advierte que por el “fenomenal aumento que registra el e-commerce se espera que la tendencia se sostenga en la medida que se redefinan los canales de distribución y que la fortaleza del transporte aéreo logre dar certidumbre y capacidad a los productores de las mercancías, que también compiten por ser entregadas en tiempo récord”.

SmartKargo detalla que “la expectativa de los clientes es la de obtener la entrega en el día, al día siguiente y hasta en dos días”, a partir de su pedido. Y que “el peso promedio de los paquetes es de entre 2 y 4 kilogramos, por lo cual pueden ser transportados en aviones de pasajeros”, como muestra la tendencia.

Aseguran que “las aerolíneas, utilizando su exceso de espacio en los vientres de los aviones, cuentan con la velocidad y capacidad para satisfacer esta demanda, impulsando una nueva fuente de ingresos”, aunque algunos vendedores (retailers) optan por los cargueros.

Recientemente, Amazon Air firmó un contrato de leasing con Altavair por diez Airbus A330-300P2F cargueros, con el objetivo de potenciar el servicio de entregas en 24 horas en su plataforma de e-commerce, que serán operados por Hawaiian Airlines para comenzar con las primeras entregas a fines de 2023.