U.S. markets closed
  • S&P 500

    4,136.48
    -43.28 (-1.04%)
     
  • Dow Jones

    33,926.01
    -127.89 (-0.38%)
     
  • Nasdaq

    12,006.96
    -193.84 (-1.59%)
     
  • Russell 2000

    1,985.53
    -15.69 (-0.78%)
     
  • Petróleo

    73.23
    -0.16 (-0.22%)
     
  • Oro

    1,877.70
    +1.10 (+0.06%)
     
  • Plata

    22.40
    -0.01 (-0.04%)
     
  • dólar/euro

    1.0789
    -0.0122 (-1.12%)
     
  • Bono a 10 años

    3.5320
    +0.1360 (+4.00%)
     
  • dólar/libra

    1.2038
    -0.0191 (-1.56%)
     
  • yen/dólar

    132.5230
    +3.9190 (+3.05%)
     
  • BTC-USD

    22,910.55
    -497.20 (-2.12%)
     
  • CMC Crypto 200

    535.42
    -1.43 (-0.27%)
     
  • FTSE 100

    7,901.80
    +81.64 (+1.04%)
     
  • Nikkei 225

    27,509.46
    +107.36 (+0.39%)
     

Troshki, el orgullo de un ucraniano-húngaro que desmiente la discriminación

Leópolis (Ucrania), 25 ene (EFE).- Mientras Hungría actúa con frecuencia como un obstáculo a las iniciativas de ayuda exterior y acusa a Ucrania de reprimir a la minoría húngara de Transcarpatia, ViktorTroshki, de etnia húngara y originario de esta región, ayuda a repeler la invasión rusa tras haber interrumpido su trabajo como profesor de matemáticas en la universidad local para alistarse en el ejército ucraniano.

"Solo empecé hace poco a mirar las noticias recientes sobre las relaciones ucraniano-húngaras, tras recibir llamadas de periodistas húngaros", dice Troshki, quien sirvió en la Brigada 128 al comienzo de la invasión rusa.

Tras haber recibido un premio de la Academias de las Ciencias Húngara por sus investigaciones en marzo, se convirtió rápidamente en punto de referencia para quienes en Hungría buscaban averiguar si eran ciertas las noticias diseminadas por miembros del Gobierno de Viktor Orbán sobre discriminación de húngaros en Ucrania.

"Basta decir que doy clases en húngaro en la primera universidad de la región", dice Troshki a EFE, refiriéndose a las declaraciones de quienes dicen que los derechos de la minoría a usar su lengua están limitados. "Los ucranianos y los húngaros vivirían completamente en paz y unidos si no se metieran los políticos", afirma.

Troshki dice que siempre ha sido claro sobre su origen y que nunca sufrió discriminación por él. Habiendo pertenecido al Imperio Austrohúngaro, Checoslovaquia, la Unión Soviética y Ucrania, Transcarpatia ha sido el hogar de hasta 150.000 húngaros entre el más de un millón de ucranianos.

Nacido en una familia húngara en una localidad cerca de la capital regional de Uzhhorod, Troshki supo por su abuela cómo sufrieron sus familiares tras la llegada del Ejército Rojo a la región en 1944. Su abuelo fue represaliado y deportado al Donbás solo por ser húngaro mientras ciudades y pueblos eran saqueados tal como pasó en Bucha en 2022.

Troshki quería evitar que el Ejército ruso volviera a alcanzar su casa.

Aunque los profesores universitarios están exentos del servicio militar según la vigente Ley Marcial, Troshki, que no tenía formación militar en absoluto, se presentó voluntario al Ejército. Fue asignado a una unidad artillera, gracias a su formación, y desde entonces ha estado en varias localizaciones del frente en el sur y este del país.

Intenta seguir en contacto con su esposa y sus dos hijos, de 2 y 4 años, tan a menudo como puede, aunque los apagones de emergencia por los ataques rusos contra la infraestructura energética civil lo hacen más difícil.

"Aunque soy yo el que está en el frente me resulta más difícil contactar con ellos ahora", cuenta. Estar conectado es una prioridad para los militares, que normalmente tienen un acceso fiable a internet gracias a la existencia de los terminales Startlink y generadores o baterías mientras que su familia está cuatro o seis horas sin electricidad ni internet en casa.

Troshki habla húngaro con sus hijos pero ve que el mayor ha olvidado palabras por la falta de práctica. Es el vínculo con la familia el que ayuda a Troshki y sus camaradas a superar las dificultades del frente y el agotamiento cuando la invasión rusa entra en el décimo segundo mes.

"Todos esperan el final de la guerra lo más pronto posible para abrazar a sus seres queridos en casa". Troshki solo pudo ver a su familia una vez en los últimos once meses y aun así han decidido quedarse en Ucrania, "el lugar donde nacieron".

"Solía pensar en que la idea de que Ucrania estaba protegiendo a toda Europa era una exageración, un embellecimiento retórico. Desde entonces ha cambiado de opinión. Viendo a los rusos emplear el terror contra civiles no estoy seguro de si otros países, sobre todo más pequeños que nosotros, podrían aguantarlo".

Aunque Hungría ha decidido no apoyar a Ucrania militarmente y no ha dejado de criticar las sanciones de la Unión Europea contra Rusia, Troshki subraya que esto no se debería ver como un reflejo de la posición de todos los húngaros. "Muchos me han escrito para manifestarme su apoyo a la lucha de Ucrania", dice a EFE.

Rostyslav Averchuk

(c) Agencia EFE