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Trump apunta que no tiene previsto declarar emergencia nacional "ahora mismo"

US President Donald J. Trump speaks to the media as he departs the White House on his way to Camp David, in Washington, DC, USA, 06 January 2019. (Estados Unidos) EFE/EPA/CHRIS KLEPONIS / POOL

Washington, 11 ene (EFEUSA).- El presidente, Donald Trump, apuntó hoy que no tiene previsto declarar una emergencia nacional para construir el muro fronterizo con México "ahora mismo", dejando atrás días en los que esa decisión parecía inminente.

"Lo que no estamos buscando hacer ahora mismo es declarar una emergencia nacional. No lo voy a hacer tan rápido", dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca después de reunirse con expertos en seguridad fronteriza.

Trump ha insistido en los últimos días en que "probablemente" va a declarar una emergencia nacional para reasignar fondos militares hacia la construcción de un muro con México, una de sus promesas estrella, debido a la "crisis fronteriza" que vive el país.

Desde el pasado 22 de diciembre, Trump ha insistido en incluir fondos para la construcción de la barrera fronteriza en los presupuestos federales, una propuesta que ha chocado frontalmente con la nueva mayoría demócrata en la Cámara Baja.

Ante esta situación, el mandatario ha sopesado la idea de declarar una emergencia nacional para tener la posibilidad de reasignar fondos militares para la construcción del muro, una amenaza que repitió ayer en Texas, en una zona limítrofe con México.

También ha habido críticas por la posibilidad de que con dicha declaración Trump pudiera derivar fondos destinados a las recuperación por desastres naturales como los huracanes que azotaron a Puerto Rico a la financiación del muro fronterizo con México.

No obstante, el gobernante reculó hoy en su intención y pidió al Congreso "que haga su trabajo", a la vez que reclamó a la bancada demócrata que regrese a Washington y vote.

La mayoría de senadores y miembros de la Cámara de Representantes se han marchado a sus hogares, lejos de Washington, a pesar de que el cierre administrativo parcial entró hoy en su vigésimo primer día.

El plan de Trump para financiar el muro a través de una orden ejecutiva, que inicialmente fue vista como una medida radical entre los republicanos, ha empezado a reunir apoyos entre los miembros de su partido, incluyendo al senador Lindsey Graham, uno de los más influyentes en la Cámara Alta.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, también se ha mostrado favorable y ha bloqueado las propuestas demócratas de la Cámara Baja para reabrir la Administración.

El Gobierno de Trump afronta desde el 22 de diciembre el cierre del 25 % de la Administración, situación que afecta a unos 800.000 empleados que han dejado de percibir su salario y ha trastocado el funcionamiento de distintos espacios turísticos o las actividades de agencias a las que no se les han asignado nuevos recursos.

Nueva York, 11 ene (EFEUSA).- El cierre parcial de la Administración de EE.UU. ha supuesto una pérdida de 3.600 millones de dólares desde su inicio el 21 de diciembre y, de durar otras dos semanas, sumará 6.000 millones, un coste superior al que la Casa Blanca requiere para construir el muro con México, según la agencia S&P Global Ratings.

Esta entidad crediticia afirma que con quince días más de cierre de Gobierno la economía estadounidense perderá más que los 5.700 millones de dólares que el presidente del país, Donald Trump, está pidiendo a los demócratas en los nuevos presupuestos para la construcción del muro en la frontera sur con México.

En una nota remitida a sus clientes, la economista jefe de la entidad, Beth Ann Bovino, calcula que el cierre parcial del 25 % de la Administración cuesta al producto interior bruto del país 1.200 millones de dólares por cada semana sin acuerdo entre los dos principales partidos del Congreso.

Aún así, advierte la agencia, este coste podría aumentar conforme más tiempo pase.

De momento, se trata del segundo cierre más largo de la historia de los EE.UU., sólo superado por el ocurrido durante el mandato de Bill Clinton, en 1995.

Sin embargo, de durar una jornada más superará esta marca con 22 días con la Administración paralizada.

"El impacto de este cierre de Gobierno tiene costes económicos directos e indirectos. Los indirectos incluyen vacaciones canceladas a parques nacionales, museos y monumentos, o negocios perdidos con contratistas que hacen trabajos para el Tío Sam. Mientras que un cierre corto podría no suponer cambios en los planes de negocio, uno más largo sí podría forzar a reducir personal", señala la nota.

Además, durante estas tres semanas de cierre, miles de funcionarios han visto sus nóminas congeladas.

Si bien recibirán los atrasos una vez que los republicanos y demócratas lleguen a un acuerdo, no es el caso de los contratistas, quienes difícilmente recibirán su dinero.

"Los trabajadores que viven con cada nómina tendrán problemas para llegar a fin de mes si esto sigue así", explica Bovino, que advierte del problema para ahorrar, pagar tarjetas de crédito, hipotecas o alquiler.

"Aunque algunos de estos costes indirectos pueden ser recuperados una vez el Gobierno reabra, los costes directos se han perdido para siempre (...). En términos reales, el PIB será más bajo ya que no se habrá creado ningún producto", abunda el análisis.

Donald Trump se niega a aceptar cualquier propuesta para abrir el Gobierno que no incluya financiación para la construcción del muro en la frontera sur, algo que los demócratas rechazan de plano a la hora de aprobar los presupuestos anuales.

El Gobierno de Trump afronta el cierre del 25 % de la Administración, situación que afecta a unos 800.000 empleados que han dejado de percibir su salario, y ha trastocado el funcionamiento de distintos espacios turísticos o las actividades de agencias a las que no se les han asignado nuevos recursos.

US President Donald J. Trump speaks to the media as he departs the White House on his way to Camp David, in Washington, DC, USA, 06 January 2019. (Estados Unidos) EFE/EPA/CHRIS KLEPONIS / POOL