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Uno de los países más pobres de Latinoamérica puede convertirse en uno de los más ricos

Imagen de Georgetown, capital de Guyana. Foto: Getty Images.

Uno de los países más discretos del continente americano está a punto de saltar a los primeros planos gracias al descubrimiento de petróleo, cuyas ganancias deben comenzar a verse en un par de años.

Se trata de Guyana, con una población de menos de 800.000 habitantes y un Producto Interior Bruto (PIB) de poco más de 6.000 millones de dólares, el más bajo de la región (el de EEUU es de 20 billones de dólares y el de México de 2,5 billones)

En 2015, ExxonMobil (XOM) encontró petróleo fuera de la costa del país, y cree que las reservas son grandes, de alrededor de 4.000 millones de barriles. Algunos expertos creen que hay más en el Bloque Starbroek de 6 millones de hectáreas.

Cuando comience a fluir la primera gota de crudo (que ExxonMobil espera sea en 2020) Guyana podría ingresar miles de millones de dólares casi de inmediato. Para 2025, ExxonMobil quiere producir 750.000 barriles de petróleo por día en el país, bajo condiciones impositivas extremadamente favorables para el gigante petrolero.

Recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aconsejó al gobierno guyanés que revise el contrato de futuros acuerdos, afirmando que sus leyes impositivas están “muy por debajo de lo que se observa internacionalmente”.

El tipo de acuerdo con Exxon está justificado por la falta de experiencia e infraestructura de Guyana para la extracción, según los expertos.

El logo of Exxon Mobil en la bolsa de Nueva York en 2015. REUTERS/Lucas Jackson/File Photo

“Nunca antes se había encontrado nada en Guyana”, dijo a CNN Ruaraidh Montgomery, analista senior de Wood Mackenzie. “Entonces, es un riesgo alto en un área fronteriza. Necesitaban ofrecer términos fiscales atractivos para atraer inversionistas”.

Montgomery también cree que Guyana, una “cuenca de hidrocarburos de clase mundial”, probablemente endurecería sus futuros contratos.

Actualmente, Guyana obtiene la mayoría de sus ingresos de la exportación de oro, bauxita, azúcar y arroz.

La situación política del país

El país tiene dos partidos políticos, uno formado por descendientes de esclavos africanos y otro por descendientes de sirvientes indios contratados.

Actualmente gobierna el partido de los afroguyaneses, PNC, pero hay elecciones en 2020.

Los expertos temen que el partido en el poder pueda favorecer injustamente a sus electores étnicos.

“No descartaría disturbios civiles, incluso para un país tan pequeño”, dijo Eileen Gavin, analista política de Verisk Maplecroft.

El temor de convertirse en otra Venezuela

También se teme que la inexperiencia de Guyana conduzca al despilfarro de recursos que se vio en la vecina Venezuela, donde a partir de 1998 el gobierno de Hugo Chávez instaló a sus partidarios en los puestos más importantes en la industria petrolera y comenzó a desviar los ingresos hacia los programas sociales.

El país no reinvirtió en su infraestructura petrolera y cuando los precios del petróleo se desplomaron, también arrastró a la economía de Venezuela. Ahora, incluso los bienes básicos como alimentos y medicinas deben ser importados. La hiperinflación alcanzará una tasa de 1.000.000% a fines de 2018, según el FMI.

Pero por ahora Guyana parece marcha por el camino correcto, y espera establecer un fondo soberano de riqueza este año a fin de invertir los ingresos excedentes en beneficio de las generaciones futuras, y se ha unido a la EITI, una organización que ayuda a los países a administrar las reservas de hidrocarburos de una manera fiscalmente responsable.

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