U.S. markets close in 5 minutes
  • S&P 500

    3,788.75
    +110.32 (+3.00%)
     
  • Dow Jones

    30,290.08
    +799.19 (+2.71%)
     
  • Nasdaq

    11,162.41
    +346.98 (+3.21%)
     
  • Russell 2000

    1,767.01
    +58.14 (+3.40%)
     
  • Petróleo

    86.23
    +2.60 (+3.11%)
     
  • Oro

    1,734.10
    +32.10 (+1.89%)
     
  • Plata

    21.12
    +0.54 (+2.60%)
     
  • dólar/euro

    0.9994
    +0.0167 (+1.70%)
     
  • Bono a 10 años

    3.6170
    -0.0340 (-0.93%)
     
  • dólar/libra

    1.1478
    +0.0159 (+1.40%)
     
  • yen/dólar

    144.0060
    -0.6140 (-0.42%)
     
  • BTC-USD

    20,143.46
    +632.36 (+3.24%)
     
  • CMC Crypto 200

    457.15
    +11.72 (+2.63%)
     
  • FTSE 100

    7,086.46
    +177.70 (+2.57%)
     
  • Nikkei 225

    26,992.21
    +776.42 (+2.96%)
     

Viaja por el mundo con una aplicación

·5  min de lectura
Viaja por el mundo a través de una aplicación, pero ten cuidado: la tecnología de seguimiento de vuelos puede ser adictiva. (Irene Suosalo/The New York Times)
Viaja por el mundo a través de una aplicación, pero ten cuidado: la tecnología de seguimiento de vuelos puede ser adictiva. (Irene Suosalo/The New York Times)

A principios de 2020, Christine Dibble se había jubilado del gobierno federal y quería viajar más, pero el brote de coronavirus puso esos planes en pausa.

En su casa de Washington Grove, Maryland, Dibble empezó a jugar con una aplicación de seguimiento de vuelos, que le abrió los cielos.

Flightradar24 es uno de los varios sitios que recopilan información pública sobre la ubicación de los aviones, las rutas de vuelo, los registros de propiedad, la altitud y otros datos para mostrarlos en un mapa interactivo. La gente puede ver los detalles de los aviones y hacia dónde se dirigen en casi todo el mundo, incluyendo la Antártida.

Dibble, extrabajadora de tecnología de la Agencia de Protección del Medioambiente, tenía pocos conocimientos sobre aviación, pero la aplicación satisfizo su ansia de viajar y despertó su curiosidad sobre lo que ocurría a su alrededor.

“Lo sorprendente de Flightradar para mí es que dispara mi imaginación”, me dijo Dibble. “¿Qué está haciendo la gente en ese avión? ¿Están de vacaciones? ¿De negocios?”.

Mirando los iconos de los aviones en la aplicación, Dibble se emociona por los turistas que imagina en el vuelo que sale de un aeropuerto cercano con destino a Lisboa, Portugal. Empatiza con los padres cuando ve la imagen virtual de un helicóptero de emergencia de camino a un hospital infantil local.

“Aquí encuentras todas esas historias”, comentó.

No hace mucho, la aplicación mostró que una avioneta que volaba a baja altura cerca de su casa había despegado cerca de una base de entrenamiento de la CIA. Dibble, su marido y su hija soñaron con la posibilidad de que llevaran esposado a un oligarca ruso.

Los sitios de seguimiento de vuelos son otro ejemplo de una tecnología que hace que la información oscura sea accesible y relevante para nosotros, simples mortales, y nos ayuda a conectarnos con los demás. Es increíble que podamos buscar en Google cualquier cosa que estimule la curiosidad o chatear por video con amigos que están lejos. Seguir los vuelos del otro lado del mundo es otra maravilla.

Flightradar24 empezó en la década de 2000 a comercializar una web sueca de reserva de boletos, según su director de comunicación, Ian Petchenik. Aprovechando una tecnología llamada Automatic Dependent Surveillance-Broadcast, los fundadores y empleados de la empresa empezaron a instalar receptores ADS-B en los tejados de Suecia para captar las señales de radio de los aviones que transmitían su ubicación a otros aviones y a los controladores aéreos.

El mapa interactivo del tráfico aéreo resultó ser más popular que el servicio de reservas. Así nació el servicio de seguimiento de vuelos, según Petchenik.

Ahora hay casi 34.000 receptores de Flightradar24 que personas de todo el mundo han aceptado colocar en sus casas y edificios comerciales, así como en otros lugares. Flightradar24 combina esas señales con otra información, como una base de datos de propietarios de aviones y los horarios de los vuelos comerciales, para reunir los datos en un mapa digital.

Puede que te preguntes: ¿eso es un riesgo para la seguridad? Representantes de la Administración Federal de Aviación declararon que la agencia limitó los datos disponibles a las aeronaves relacionadas con el Departamento de Defensa, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia. Por ejemplo, el Air Force One no aparece en Flightradar24. Los propietarios de aviones civiles también pueden solicitar que se limite la divulgación de sus datos de viaje.

Petchenik cree que es importante que la información en tiempo real sobre la actividad en el espacio aéreo compartido siga siendo pública.

Flightradar24 afirmó que el uso del servicio de seguimiento se disparó cuando la pandemia mantuvo en casa a muchos posibles viajeros como Dibble. Y la semana pasada, algunas personas no pudieron acceder a Flightradar24 porque muchos usuarios estaban siguiendo la tortuosa ruta de vuelo de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, hacia Taiwán, tomada para evitar posibles conflictos con aviones militares chinos.

Hay otros sitios de seguimiento de vuelos, como FlightAware y ADS-B Exchange. Pero Jerry Dyer y Gilly Prestwood, que dirigen Big Jet TV, un canal de YouTube especializado en aviación, afirman que Flightradar24 es la aplicación preferida por los curiosos y los aficionados a la aviación.

Algunas personas utilizan la aplicación para estimar la hora de llegada de amigos y familiares y los viajeros ansiosos la utilizan para sentirse más seguros al viajar en avión, señalaron. Las organizaciones de noticias han utilizado los servicios de seguimiento de vuelos para buscar pistas sobre los viajes de los ejecutivos de las empresas. Dyer, Prestwood y Mindaugas Kavaliauskas, un fotógrafo que publicó un libro de imágenes relacionadas con los viajes, dijeron que los aficionados a la aviación utilizan las aplicaciones para rastrear aviones famosos o raros, contemplar imágenes de satélite en 3D de las cabinas y debatir las ventajas de un tipo de avión frente a otro.

Después de que On Tech les preguntó a sus lectores sobre las tecnologías que avivan su creatividad, Dibble nos envió un correo electrónico sobre su afecto por Flightradar24. Al principio no entendí el atractivo, pero descargué la aplicación y mi mente también empezó a volar.

Ahora me imagino a gente elegante o a turistas en vuelos de helicóptero recorriendo el horizonte virtual de Nueva York. La semana pasada, hice clic en el icono de un avión que la aplicación mostraba que estaba a kilómetros por encima de mi barrio y vi que se dirigía a París. Suspiro. Qué suerte tienen.

Dibble sabe que una aplicación no sustituye los viajes en la vida real. Pronto será una de esas personas en un vuelo con destino a Lisboa que ha estado mirando en Flightradar24. Pero sigue revisando la aplicación varias veces al día.

“Es una sensación de conexión con el mundo”, aseguró.

© 2022 The New York Times Company