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Tras dos años de prohibición, los abrazos regresan a Disneylandia

Tras dos años, se permiten los abrazos en Disneylandia
Tras dos años, se permiten los abrazos en Disneylandia

ANAHEIM, California — El lunes por la mañana, mientras el aroma de los rollos de canela y la crema bronceadora se extendía por el aire primaveral de Disneylandia, Rory Sutherland se lanzó a la banqueta y tuvo lo que solo puede describirse como un berrinche.

Estaba lista para recibir un abrazo de Mickey Mouse; de hecho, más que lista: durante más de dos años, desde que comenzó la pandemia, los habitantes de peluche de Disneylandia han estado fuera del alcance de la gente. El parque estuvo cerrado durante 14 meses. Cuando reabrió en abril de 2021 con amplias modificaciones relacionadas con la salud, Mickey, Mimí y sus cohortes se mantuvieron a una sana distancia de los huéspedes. Nada de abrazos ni autógrafos. Nada de secretos susurrados a los oídos de los pequeños. Solo podían saludar desde lejos, lo que desanimó tanto a algunas familias que cancelaron o pospusieron sus viajes.

No obstante, el lunes, Rory, de 2 años, fijó sus ojos en alguien que se acercaba por la esquina vistiendo pantalones rojos y grandes guantes blancos. Lanzó un chillido, se levantó de la banqueta y corrió hacia él con los brazos abiertos. Su madre, su padre y su tío la persiguieron y se apresuraron a desbloquear sus teléfonos para tomar una fotografía del abrazo.

Así es: ya regresaron los abrazos.

“¡Sonrisa! ¡Sonrisa!”, gritó Rory hacia sus paparazis, mientras Mickey se arrodillaba y empezaba a frotar su nariz con la de ella. La madre de Rory, Alyssa Sutherland, se secó una lágrima. “Hemos estado esperando muchísimo que volvieran las interacciones con los personajes”, comentó Sutherland, señalando que la familia había viajado al sur de California desde Lethbridge, Canadá.

División

Sin duda, el propio Mickey necesitaba un abrazo. Además de los efectos persistentes de la pandemia; el mes pasado, Disney se ha visto envuelto en guerras culturales. Los trabajadores se rebelaron ante el silencio inicial de la empresa respecto a una ley anti-LGBTQ y las protestas de la derecha estallaron después de que la empresa se pronunció. En este momento hiperpartidista, ambos lados de la división política han presionado a Disney, lo que ha provocado algunos momentos no tan mágicos en torno a una marca que se supone que simboliza el “felices para siempre”.

“¡Abrazos para todos!”, gritó un trabajador de Disney cuando llegó Mickey.

A algunas personas les parece que los parques temáticos de Disney, extramelosos y con una gestión muy estricta, son, pues, bastante espeluznantes. Los abrazos de los personajes, que han formado parte de la experiencia de Disneylandia desde sus primeros días en la década de 1950, pueden parecer especialmente extraños. ¿Hombres adultos haciendo fila para poder abrazar a un Pato Donald de tamaño natural? (Sí, los adultos pueden hacerlo, con o sin niños).

Se han viralizado algunos videos que muestran conductas inapropiadas (de los huéspedes), como una acción ocurrida en 2015, cuando una joven tocó el pecho musculoso del actor que interpretaba a Gastón de “La Bella y la Bestia”. (El actor le pidió que se alejara. “Se acabó”, le dijo, negando con la cabeza. “Hay niños”).

En algunos casos, encontrarse frente a frente con Cenicienta, Winnie Pooh o Aladino es una avalancha de emociones. “Me encantaba Mickey Mouse, pero cuando conocí al Mickey de la vida real, o mejor dicho, al actor que lo representaba, y trató de abrazarme con su traje cálido y peludo, retrocedí atemorizada”, escribió la actriz y productora Mindy Kaling en su biografía de 2011.

Kiandra Harman graba a Maggie Harman, a la izquierda, y a Sadie Harman mientras saludan a Cenicienta en Disneylandia en Anaheim, California, donde el lunes 18 de abril de 2022 finalizó la prohibición de los abrazos de los personajes que ya llevaba dos años. (Alex Welsh/The New York Times)
Kiandra Harman graba a Maggie Harman, a la izquierda, y a Sadie Harman mientras saludan a Cenicienta en Disneylandia en Anaheim, California, donde el lunes 18 de abril de 2022 finalizó la prohibición de los abrazos de los personajes que ya llevaba dos años. (Alex Welsh/The New York Times)

No obstante, muchas familias estadounidenses consideran que abrazar a uno de los personajes de dibujos animados de Disney es un rito de la infancia. Los parques temáticos de Disney en todo el mundo atrajeron a unos 151 millones de visitantes en 2019, según la Asociación de Entretenimiento Temático, que aún no ha publicado las cifras del 2021.

“Es parte de lo que hace que Disney sea tan especial”, señaló Bri Petrarca, quien el lunes había llevado a sus hijos, Grayson, de 5 años, y Asher, de 2, a conocer a los personajes. Ella vestía una camiseta rosa con el lema “Vine por los abrazos”.

En ese momento, unas 50 personas esperaban para abrazar a Mimí, que había aparecido con sus prendas con lunares cerca de la tienda de magia de Main Street USA. Tres mujeres de veintitantos, cada una con diademas de orejas de ratón, esperaban su turno; una de ellas, Natalie Parks, procedente de Salt Lake City, dijo que abrazar a Mimí era “una oportunidad para reconectar con mi infancia.”

TikTok, Instagram y la ubicuidad de los teléfonos con cámara han hecho que este tipo de interacciones sean más buscadas que nunca, según Robyn Vossen, directora general de operaciones de entretenimiento de Disneylandia. En algunos casos, los personajes aparecen sin previo aviso (siempre con un encargado de actuar como barrera). Algunos personajes, como las princesas de Disney, son tan solicitados que la empresa ha construido entornos interiores muy tematizados para que estén ahí. Walt Disney World, en Florida, ofrece incluso reservaciones en primera fila.

Los “personajes de peluche” (los que llevan trajes de cuerpo entero) no hablan y solo aparecen durante unos 30 minutos en cada ocasión, en gran parte porque puede ser agotador para el artista, en especial en el calor del verano. Los “personajes que muestran el rostro”, como las princesas, no usan cubrebocas para poder conversar con los visitantes. Disneylandia tiene unos 50 personajes disfrazados en rotación, explicó Vossen.

Con el regreso de los abrazos de los personajes, las operaciones se han restablecido casi por completo en los centros vacacionales de Disney en Estados Unidos tras un largo periodo en el que le dieron prioridad al distanciamiento social y otras medidas de protección contra el coronavirus. En febrero, la empresa eliminó la mayoría de los requisitos de cubrirse el rostro. El desfile de luces de Main Street de Disneylandia regresará el viernes.

Disney necesita que este verano sea muy exitoso: la división de la compañía que incluye los parques temáticos tuvo ingresos de 16.600 millones de dólares el año pasado, por debajo de los 26.000 millones de dólares de 2019, de acuerdo con los archivos financieros.

“Las interacciones con los personajes son algo muy importante porque proporcionan un punto de contacto emocional”, afirmó Vossen. “Esa interacción personal, uno a uno, es quizá la oferta más poderosa que tiene The Walt Disney Company”.

Con esa declaración, Mickey Mouse “se dirigió tras bambalinas”, como Disney se refiere a sus áreas que no están a la vista de los visitantes. “Es hora de una pausa para ir al baño”, dijo un trabajador.

Vossen, quien lleva 42 años trabajando en Disneylandia, frunció el ceño y reformuló su frase: “O para ir por un pedacito de queso”, concluyó.

© 2022 The New York Times Company

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