U.S. Markets closed

Blockchain, la palabra mágica que abre las puertas de un trabajo muy bien pagado

Blockchain es el término de moda en el mundo de la tecnología. Y las empresas están buscando expertos en este campo que promete cambiarlo todo. Bancos, compañías áreas, ministerios, mercados de valores, compañías tecnológicas… Allí dónde se muevan los datos y el dinero se quiere contratar a personas que sepan de esta compleja disciplina. El problema es que solo hay un puñado de gente que la domine. Y por eso los sueldos son astronómicos.

En Linkedin hay casi 3.000 ofertas de empleo relacionadas con Blockchain. Y eso solo en los Estados Unidos. En la plataforma de Upwork, en la que trabajadores freelance pueden encontrar empleos esporádicos, los conocimientos en Blockchain son los más demandados.

El sueldo mínimo de un programador con conocimientos de blockchain puede ser de 90.000 euros (Unsplash).

¿Cuánto puede ganar un experto en Blockchain? El nivel de especialización de esta disciplina, la enorme demanda y los pocos expertos dan como resultado unos salarios espectaculares. Un programador informático junior que tenga conocimientos puede empezar ganando unos 90.000 euros al año (unos 106.000 dólares). Un programador senior ganará unos 130.000 euros (más de 150.000 dólares). Y un mega experto puede pedir el sueldo que quiera: por ejemplo, una base de 600.000 euros (algo más de 700.000 dólares) más un paquete de incentivos en forma de acciones de la compañía.

Pero el país que mejores sueldos está pagando para esta disciplina es Suiza. La nación de los bancos paga hasta 180.000 euros (212.000 dólares) al año para todos aquellos programadores que puedan implantar esta tecnología en sus empresas.

Pero, ¿qué es exactamente la tecnología blockchain? La cadena de bloques (esa sería la traducción de su término) es un sistema organizativo que elimina los intermediarios. En vez de haber un órgano supervisor que tiene que comprobar todas las operaciones, esta tarea se democratiza en numerosos nodos que actúan como mini supervisores. Y esos mini supervisores no son personas, son partes de un programa de software programadas para realizar estas tareas.

Pongamos un ejemplo: las transacciones de dinero. Cuando hacemos una transferencia desde nuestro banco, el dinero se envía a través de un banco central que comprueba que realmente tenemos dinero en la cuenta y lo envía a otra entidad que lo recibe. Este proceso dura horas y muchas veces sucede de un día para otro. Sin embargo, con una estructura blockchain nosotros daríamos la orden, un nodo comprobaría que tenemos dinero, otro nodo supervisaría que el primer no do no se ha equivocado, autorizaría la operación y el dinero llegaría a la persona que se lo hemos enviado. Al ser un sistema programado según la filosofía blockchain es totalmente automático, rápido y seguro.

Las cadenas de bloques son una especie de gigantesco libro de cuentas en el que los registros están entrelazados y cifrados para proteger la seguridad y la privacidad de las transacciones.

Ahora imagina ese mismo sistema, pero aplicado al comercio mundial. Que no haya ningún banco o trabajador que tenga que supervisar una transacción de cientos de millones, porque ya hay un programa que lo ha comprobado. Esa nueva forma ahorraría millones de euros a las empresas. Y ese sistema sería programado por un experto en blockchain.

¿De dónde sale blockchain?

Este sistema se ha creado a la sombra de las criptomonedas. Gracias a blockchain, los usuarios han podido comprar y vender bitcoins de forma segura, sin la supervisión de ningún banco, ya sea privado o central, algo impensable en el cambio de divisas ‘reales’.

En estos momentos, IBM tiene más de 400 vacantes relacionadas con blockchain. Visa, Microsoft, Cisco y Oracle son otras de las que buscan este tipo de trabajadores. El problema es que no hay universidades que ofrezca cursos dignos para este tipo de disciplinas: los que podrían ser profesores están ganando dinero a espuertas en las empresas privadas. ¿Cómo se han formado estos expertos? Estudiando por su cuenta. Así que si te interesa, ya sabes lo que hay que hacer.